Champions

Un Barça práctico a la espera de recuperar la energía

Leo Messi, durante el aprtido ante la Roma. /Reuters
Leo Messi, durante el aprtido ante la Roma. / Reuters

Con Messi, Busquets y Piqué mermados, el equipo de Valverde tiró de pegada ante la Roma, pero necesitará mejorar en un abril en el que se lo juega todo

P. RÍOSBarcelona

El Barça se acercó el miércoles a las semifinales de la Liga de Campeones con un 4-1 «mentiroso» a la Roma, como lo calificó con acierto Diego Perotti, extremo de un equipo italiano que dio una buena imagen en el Camp Nou, pero que se vio penalizado por dos goles en propia puerta de De Rossi y Manolas. El buen resultado confirma que el equipo de Ernesto Valverde sabe competir, ser más práctico que brillante cuando toca y aprovechar su mejor pegada respecto a rivales con menor potencial en las áreas. Pero no oculta un periodo de incertidumbre provocado por las molestias físicas de varios jugadores titulares y deja una inquietante pregunta en el aire: ¿Con las dos últimas actuaciones ante Sevilla y Roma se podría hacer frente al actual Real Madrid en una hipotética semifinal de la Liga de Campeones? Seguramente, no, pero posiblemente la energía volverá.

Tras su media hora en el Pizjuán, Messi jugó sus primeros 90 minutos tras la lesión en los isquiotibiales que le obligó a ausentarse de los dos amistosos de Argentina, pero lo hizo mermado, midiendo sus esfuerzos, con poca explosividad. Con todo, su aparición en el área tras pase de Iniesta forzó a De Rossi a marcarse el 1-0 en su intento de evitar el remate del '10'. Intervino en la elaboración del 2-0 combinando con Rakitic antes del remate de Umtiti que rebotó en el poste y en Manolas. Y lideró la contra del 3-0 de Piqué con un gran servicio a Luis Suárez. Incluso tuvo un par de ocasiones, pero remató con la derecha, cambiándose el balón de pierna, como cuidando su zona lesionada.

Sin embargo, un Messi con menos chispa de lo habitual se sumó a un Sergio Busquets heroico, jugando infiltrado en un dedo del pie, con un parche en la bota para proteger la zona, pero lógicamente limitado. Y suerte de que Piqué se ha acostumbrado a competir con molestias en su rodilla derecha. Completó un gran partido el central, pero haciendo equilibrios, en la cuerda floja.

Son tres jugadores clave que Valverde necesita al cien por cien para intentar conquistar los tres títulos, pero que no van a tener tiempo de descansar. Aunque la Liga está encarrilada, no hay que dar esperanzas a los perseguidores y este sábado toca darlo todo ante el Leganés en el Camp Nou. Y aunque al Barça nunca le han remontado un 4-1 en Europa, nadie se fía de la Roma y el martes habrá once de gala en la vuelta.

«El 4-1 es bueno para no ir desesperados a Roma, pero no es definitivo», avisó Luis Suárez, que marcó un año después en Liga de Campeones. El uruguayo sí está entero, como Rakitic, en gran forma y con una visión aguda de la situación actual: «Cuando no estamos tan bien es importante estar juntos en el campo y sacar los partidos adelante, nos da confianza para cuando estemos mejor».

Así las cosas, el Barça encadena 26 partidos sin perder en el Camp Nou en la Liga de Campeones, con 24 victorias y dos empates desde el 0-3 ante el Bayern en la vuelta de la semifinal de la temporada 2012-13. En Roma no se puede fallar para buscar el 27 en semifinales y aspirar a superar, ya en el próximo curso, el récord del Bayern: 29 entre 1998 y 2002 en el Olímpico de Múnich.

Ahora, el objetivo inmediato de los azulgrana se enfoca en vencer este sábado al correoso Leganés en el Camp Nou para al menos mantener una jornada más la ventaja de nueve puntos sobre el Atlético, su inmediato perseguidor, que el domingo visita el Santiago Bernabéu en un derbi algo descafeinado, e igualar el histórico récord de 38 partidos seguidos sin perder en el torneo de la regularidad que la Real Sociedad consiguió entre las temporadas 78-79 y 79-80.

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