Las escuelas aplauden las multas a padres agresivos

Una escuela de fútbol de la Comunitat Valenciana. / jesús signes
Una escuela de fútbol de la Comunitat Valenciana. / jesús signes

Los equipos colaborarán para impedir la entrada a quien genere violencia en la grada, aunque algunos centros ya imponen sanciones internas Los clubes valencianos apoyan la iniciativa de la Federación

J. MOLINS VALENCIA.

La iniciativa de la Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana de sancionar a los padres que tengan comportamientos violentos, ya sea verbales o físicos en los partidos, ha sido bien acogida por las escuelas deportivas. Los clubes aplauden la medida que, tal y como informó ayer este diario, se pretende poner en funcionamiento a partir del congreso autonómico del 13 de octubre. Las escuelas encargadas del fútbol base se comprometen a colaborar con la Federación para erradicar la violencia en los campos de la Comunitat.

Los entrenadores del fútbol base trabajan de forma constante con los niños con el objetivo de educarlos en el juego limpio y el respeto al rival, e incluso muchas escuelas organizan talleres y charlas específicamente para concienciar a los padres y familiares de que no tengan ese tipo de comportamientos violentos. Pero en muchas ocasiones no surte el efecto deseado, por lo que las escuelas consultadas por este diario ven necesario que la Federación tome medidas si el árbitro incluye en el acta insultos o actitudes reprobables.

El director de las categorías inferiores del Serranos, Jorge Roig, espera que esta medida acabe con la violencia: «Sucede en todos los campos en mayor o menor medida. Nosotros intentamos ayudar, formarlos en los valores deportivos pero si los padres en casa no ayudan es muy complicado. La culpa de un gran porcentaje de lo que se hace mal en los campos es de los padres».

Incluso otros clubes, como Escuelas San José, llevan ya tiempo desarrollando y aplicando internamente sus propias sanciones a los familiares. «Tenemos un departamento de juego limpio y todas las semanas estudiamos lo que sucede en los partidos. A veces hemos tenido que expulsar a algunos padres, y han estado dos meses sin entrar a nuestra instalación por su comportamiento violento, aunque el niño sí venía a entrenarse», explica Alejandro Sáez, director deportivo. Además, el director deportivo del Patacona, Alberto Fito, considera una «buena medida» que ayudará a «mejorar el control y la educación de los niños».

Aunque a los clubes les genera dudas cómo se podrán poner en práctica las sanciones, ya que en categorías inferiores no se lleva un control exhaustivo para identificar a la gente que asiste como público a un partido, y una persona sancionada podría entrar libremente a otro campo la semana siguiente. Una circunstancia que provoca el recelo de Roig. «Esta medida puede ayudar, pero poco, ya que cortar la violencia es complicado si la gente que provoca sigue entrando en las instalaciones. La Federación debe pasar la sanción y que los clubes lo controlen, pero es difícil cómo controlar quién entra a tu instalación», lamenta.

Para Ramón Calvo, presidente del Torre Levante, la violencia «es una lacra» en el fútbol base «que ensucia la formación de los niños», y asegura que su club «va a poner todo de su parte para identificar a quien cometa esos actos», manifiesta. Y también desde la escuela del Paterna consideran que con estas medidas «se puede erradicar la violencia de los campos de fútbol y mejorar la educación de los niños», destaca el secretario del club.

Los insultos y comportamientos violentos se producen en todas las categorías. La Federación prestará especial atención a las que se den ante niños menores de 12 años. «Hace tres años tuve que entrar al campo por una discusión de padres en categoría prebenjamines, de niños de 7 años», relata Sáez. Aunque tanto él como Roig argumentan que no es tan habitual la violencia en estas edades tan tempranas, y sí ocurre con mayor frecuencia en categoría infantil y cadete «cuando dejan de ser tan niños y los padres se alteran más», expresan.

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