La conciencia social de los jugadores de fútbol

La conciencia social de los jugadores de fútbol

El equipo solidario de Juan Mata ya cuenta con 34 profesionales | «Da igual cobrar 50.000 euros o dos millones, lo que importa es ayudar», explica Olga García, ahora en el Barça y que pasó dos años en el Levante

Toni Calero
TONI CALEROValencia

Recordaban los futbolistas en el Informe Robinson dedicado al Mundial 2010 la charla que dio Vicente del Bosque antes de jugar la final en el Soccer City de Johannesburgo. «Para quitar importancia», el técnico les dijo que «sólo» eran futbolistas. Para Juan Mata y los otros 22 elegidos el sosegado y «nada patriótico» discurso de Del Bosque fue un baño de realidad: los héroes no llevan botas con tacos. Mata era de los jóvenes -22 años-, pero ese mensaje no le resultaba ajeno. Siempre fue un jugador diferente, sin miedo ni pudor a reconocer que su día a día era puro artificio: «Lo que cobro es una burrada, hay futbolistas que se creen estrellas del rock». Es por ello que cuando vio cómo crecía el proyecto 'Common goal', impulsado por streetfootballworld y él mismo, una idea para que los profesionales del fútbol donen el 1% de su salario a fines solidarios, se limitó a decir: «Alguien tenía que empezar».

Como jugador del Manchester United, ex del Chelsea y el Valencia, Juan Mata continúa cobrando una burrada. Mata es millonario y Mata tiene conciencia social. 'The Guardian' le escogió como jugador del año 2017 por su liderazgo, por haber formado un equipo que cuenta con 34 profesionales (además de Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA) del fútbol alistados para donar el 1% de su sueldo para los muchos proyectos que desarrolla streetfootballworld. Hay siete futbolistas españoles en la lista de 'common goal'. Cuatro hombres (el propio Mata, Bruno Saltor, Borja Lasso y Alberto Prada) y tres mujeres: Vero Boquete, Irene Paredes y Olga García. Cuando esta última se subió al proyecto de Mata, ya realizaba «donaciones puntuales», colaboraba con el hospital Vall d'Hebron y se había sumado a 'Juegaterapia' para ayudar a los niños con cáncer.

A sus 25 años, instalada en la élite del fútbol femenino, la delantera del Barcelona quiso entrar en un equipo que conoció a través de las redes sociales y le conquistó tras hablar con el 'capitán'. «Estuve hablando con Juan y creo que una de las cosas más humanas que tiene es la humildad», destaca Olga García. «Pese a tenerlo todo en el mundo del fútbol», dice la internacional, Mata estaba al otro lado de la línea desnudando su proyecto y ofreciendo varias vías para colaborar. La futbolista internacional escogió la suya -enfocada a reforzar la atención de niños y niñas con escasos recursos por medio del deporte- y entró a formar parte de 'Common goal'.

«Mata es como Iniesta, trabajadores del fútbol y buenas personas», define Olga García

La génesis de la iniciativa se remonta a 1994. Jürgen Griesbeck vivía en Colombia cuando mataron a Andrés Escobar por marcar un gol en propia puerta durante el Mundial de Estados Unidos. El asesinato del futbolista removió al país y también a Griesbeck, que entonces comprendió la capacidad del fútbol para inmiscuirse en la sociedad y por qué no, su potencial poder para cambiarla. Ocho años después fundó streetfootballworld y la irrupción y ayuda de Juan Mata convertiría la idea en un proyecto mundial. Entraron hombres importantes, como Mats Hummels y Giorgio Chiellini, para quebrar las fronteras de Alemania o Italia y los y las profesionales iban apuntándose a un ritmo que sorprendía a Mata. 'Common goal' es ahora una lluvia de cromos con ganas de más.

«No hace falta dar 5.000 o 30.000 euros, eso da igual porque con un poco ya suma. Con este tipo de colaboraciones intentas ayudar a través del deporte a niños y niñas, sus sonrisas te gratifican muchísimo. Estás acostumbrada a tenerlo todo y hasta que no te das cuenta de que hay gente que no puede gozar de muchas comodidades, no llegas a ese punto de reflexión», reconoce Olga García. Con la exjugadora del Levante (pasó dos años en el club de Orriols) 'Common goal' cuenta 12 mujeres y 22 hombres. «Creo que las chicas somos más realistas y pensamos más en querer ayudar», apunta. En el elenco femenino del equipo de Mata están la americana Alex Morgan y Megan Rapinoe; entre ambas suman cuatro millones de seguidores en las redes sociales. «El hecho de que se sumen algunas jugadoras que son claros referentes ayuda a que se animen más», dice la catalana.

La abrumadora diferencia entre los salarios de hombres y mujeres en el fútbol no ha impedido que 'Common goal' reclutara a un buen número de jugadoras. «Da igual que cobres 50.000, 70.000 euros o dos millones», insiste Olga García, «lo importante es querer formar parte de un grupo de personas que quieren hacer un mundo mejor. Intentar que niños y niñas de Afganistán, India o cualquier sitio complicado en los que la mayoría de niños viven una muy mala situación puedan evadirse a través del deporte y aparquen lo que está sucediendo».

Precisamente en un viaje a Mumbai, en la India, fue donde Juan Mata dio el paso de lanzar la asociación. «Ningún niño debería vivir en esas condiciones, me vine un poco abajo al verlo. Una de las cosas que he aprendido del fútbol es que necesitas jugar en equipo para lograr tus sueños», explicaba Mata en una entrevista para 'The players Tribune'. La vitalidad de los niños pese a las condiciones en las que crecían cambió para siempre a Mata. El compromiso, real, lo comprobó Olga García cuando los caminos de los dos futbolistas se cruzaron.

«Es una persona que quiere hacer un mundo mejor. Se agradece su amabilidad porque se habla de que en el mundo del fútbol hay aires de superioridad y a él en cambio lo vi como a Iniesta. Son muy iguales. Trabajadores del fútbol y buenas personas, que al final es lo más importante», subraya Olga García.

Huyendo de los tópicos

La labor de Juan Mata, «su visión del mundo», es diferencial en el fútbol profesional. La gran mayoría de jugadores no han desarrollado la conciencia social. «Es cierto», admite Olga García, que se habla de esos futbolistas que realizan donaciones «sólo para desgravar». En 'Common goal', según apunta la delantera del Barcelona, «sabes que el dinero tiene un sentido. Eliges el proyecto y esa cantidad no tiene un segundo fin». ¿Y si esa aportación del 1% del salario anual fuese obligatoria para los profesionales? «Con todo el dinero que se maneja en el fútbol, un 1% de cada jugador cambiaría muchísimas cosas. En el mundo masculino se cobran barbaridades», afirma Olga.

«'Common goal' va más allá de marcas individuales y egos. Al comprometernos a donar el 1%, creamos una conexión intrínseca y sostenible entre el fútbol, como industria, y el fútbol como herramienta para generar desarrollo social», definió Mata, el líder de un equipo que agita la conciencia del fútbol.

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