Las Provincias

La fiesta que dispara al fútbol femenino

  • Más de ocho mil personas acuden al Ciutat de València para un derbi histórico entre dos de los mejores equipos de la Liga

El aplauso final de las 22 protagonistas al público resumió a la perfección lo que ayer sucedió en el Ciutat de València: algo histórico en el fútbol femenino de la Comunitat. En los últimos derbis y teniendo en cuenta que Levante y Valencia son dos de los mejores equipos de la Liga Iberdrola se habían registrado entradas de 1.500 espectadores a lo sumo. Aquello ya era un triunfo porque las gradas del Terrer, en Paiporta, o también las de la ciudad deportiva de Paterna, presentaban un gran aspecto para ver fútbol femenino. En esta ocasión las previsiones hicieron cortas y a Orriols acudieron más de 8.000 personas (8.122, datos oficiales) para batir récords en un partido de chicas que no desmereció al ambientazo.

El Levante promovió jugar en el Ciutat de València cuando el calendario reflejó que los chicos tenían viaje a Oviedo y envolvió a lo grande el derbi. Rueda de prensa conjunta en el estadio, continuos reclamos para movilizar a los aficionados... Era jugársela pero no tanto, porque Levante y Valencia están luchando por los puestos de arriba (de hecho, las azulgranas, son líderes al menos de forma momentánea) y porque la fiesta que se vivió en la tarde de ayer no hace sino corroborar que el fútbol femenino va ganando adeptos a un ritmo endiablado. «Es un derbi de alta tensión, de lo mejor que se puede ver en la Liga en estos momentos», reflejó Mari Paz Vilas en estas páginas en la previa del Levante-Valencia. «Se me pone la piel 'chinita' sólo de pensar que jugaremos en el estadio. El escenario es maravilloso», dijo Charlyn Corral.

El club de Orriols estaba preparado para registrar una buena entrada, pero quizás hasta a los responsables levantinistas les sorprendió la respuesta del público. En principio estaba previsto abrir sólo la Tribuna (unos 6.000 asientos), pero a los pocos minutos de arrancar el encuentro se llenó la zona noble del Ciutat de València, obligando a abrir la zona de Gol Alboraya, que finalmente acogería a unos 2.000 seguidores más. Hubo mayoría levantinista en la grada, pero la peña 'Recta de Paterna' se hizo oír apoyando a las valencianistas durante el partido. Con muchos niñas y niños en las butacas, la parroquia rugió cuando a los pocos minutos de empezar Charlyn Corral estuvo a punto de marcar un gol olímpico. Las chicas iban muy en serio.

Esa jugada no se la perdió Quico Catalán, que había subido muy justo de tiempo al palco del Ciutat de València. El presidente del Levante no se desplazó a Asturias para ver al equipo masculino y representó a su club en el derbi femenino. Al lado de Catalán estuvo el presidente de la sección femenina del Valencia, Salvador Belda. Por parte blanquinegra también acudieron Kim Koh, Luis Cervera y Pablo Matilla, de la Fundación. Del Levante, además de Quico Catalán, no se lo perdió el máximo responsable de la Fundación, José Manuel Fuertes. Desde Oviedo estuvo muy pendiente Paco Fenollosa, presidente de honor de los azulgranas, que llamó en varias ocasiones para ver cómo marchaba el resultado del derbi femenino. El director de la Liga Iberdrola, Pedro Malabia, siguió la fiesta del fútbol valenciano desde el palco del Ciutat.

Homenaje a Mariví Simó

Sonia Prim e Ivana, las capitanas de Levante y Valencia respectivamente, comandaron a sus equipos en el paseíllo inicial y luego 'recogieron' en túnel de vestuarios a Mariví Simó. La futbolista dejó el Levante el pasado verano después de 18 temporadas defendiendo los colores azulgranas y ayer recibió un sentido homenaje de jugadoras, técnicas y aficionados. El grato recuerdo a Mariví Simó dio paso a noventa minutos de mucha tensión y a una fiesta que muy probablemente tenga continuidad en la segunda vuelta, aunque el Valencia no idea abrir Mestalla y jugará de local en el Antoni Puchades de la ciudad deportiva de Paterna.