«Los médicos me dijeron que dejara el deporte»

Miriam Roselló, en el Centro Deportivo de Moncada. / damián torres
Miriam Roselló, en el Centro Deportivo de Moncada. / damián torres

Un problema cardíaco cortó la progresión de la valenciana tras ganar el Autonómico: «Puedo llegar al nivel de antes»

La mayor parte de los médicos le dijeron que se olvidara de practicar deporte, que debía cambiar su estilo de vida. Un problema cardíaco cuando atravesaba su mejor momento y se acababa de proclamar campeona autonómica encendió todas las alarmas. Pero Miriam Roselló no se rindió. Buscó numerosas opiniones hasta que encontró el camino de vuelta al triatlón. La valenciana, integrante del Avant Moncada, se ha sobrepuesto a diversas recaídas durante los dos últimos años. Recientemente recibió el alta definitiva y ya sueña con acabar un Medio Ironman, que sería la mejor forma de celebrarlo.

-¿Qué le parece el crecimiento del triatlón?

-He vivido la evolución desde dentro, porque al principio éramos cuatro gatos. Ahora hay mucha gente y a veces un poco de caos. El 'boom' empezó hace cinco o seis años. Ahora hay muchos triatlones populares y muchas distancias para gente que se está iniciando. Cada vez hay más pruebas dedicadas a la mujer y eso está genial.

-¿Va a ir a más?

-Yo creo que irá a más. Esto se está desbordando. Por ejemplo, en los Campeonatos de España, antes en élite femenina te podías apuntar directamente porque no llegábamos a las cien chicas. Ahora sí tienes que acudir a un clasificatorio.

-¿Cómo entró en este mundo?

-Empecé a hacer a triatlón hace 15 años. Yo tenía 11 años. Cuando comencé no había casi chicas. De hecho yo era infantil y competíamos a veces tres chicas. Éramos súper poquitas. Ha cambiado mucho desde entonces. Ahora está muy bien. Yo soy de Gandia y empecé en el club Prodesport gracias a Toni Moya, que fue uno de los precursores. Yo antes hacía voleibol y me iba a apuntar a atletismo. No sabía ni lo que era el triatlón, pero al final me uní. Pasaron los años y he estado en el centro de tecnificación de Cheste.

-¿Cómo fueron sus inicios?

-Mi primer tritraje era una equipación que nos la hacía a mano la madre de Toni Moya. Al principio la gente me decía que estaba loca por entrenar tanto. Se necesita mucho tiempo para entrenar, por lo que tenía que dejar un poco aparte salir de fiesta con mis amigas.

-¿Cuáles son sus aspiraciones?

-Creo que ya he llegado a lo máximo. Hace dos años tuve un problema de corazón. Estaba en mi máximo esplendor. Llegué a ganar el Campeonato Autonómico en distancia olímpica en Vinaròs. El año 2016 fue perfecto. La semana anterior al Campeonato de España élite, el 23 de agosto, había un triatlón de Burriana y lo hice como test. Subí al podio absoluto y al terminar me empezó a doler un poco el pecho. Creía que era del sujetador o que me había sentado algo mal. Pero en casa me iba a más y se me empezó a dormir el brazo derecho, por lo que fui al médico. Creían que era un infarto, pero después de estar dos semanas en la UCI descubrieron que era una miopericarditis aguda. He estado dos años entrenando y recayendo. Me han ingresado por lo menos cuatro veces y cada vez que me ingresaban tenía que estar dos meses sin hacer nada. Hace tres meses me dieron el alta definitiva.

-¿En qué consiste la dolencia?

-Es una inflamación del corazón. Se ve que cogí un virus y me podría haber afectado a la barriga o en cualquier sitio, pero me afectó justo en el corazón. Me afectó tan fuerte que provocó una miopericarditis aguda. Si no se cura bien, se puede hacer recidiva. Puede llegar a ser crónico y, si eso pasaba, me tenían que operar. Por eso me decían que no hiciera la loca. Ya estoy empezando entrenar y lo que no sé es hasta dónde voy a llegar.

-¿Cómo recuerda esas dos semanas en la UCI?

-Cuando me ingresaron la primera vez, la médico me dijo directamente: «Estás sufriendo un infarto. A partir de ahora te tienes que olvidar de entrenar y del deporte». Yo pensé: «Se me ha terminado todo». Llevo toda la vida haciendo deporte. Fui por lo menos a siete médicos privados. Y de esos, tres me dijeron que sí que podía volver a hacer deporte. Lo otros, que lo dejara y no arriesgara.

-¿Va a recuperar su mejor nivel?

-Ahora estoy por debajo. Yo creo que puedo llegar al nivel al que estuve, pero ahora hay muchas chicas que están subiendo de categoría y el nivel ha crecido bastante. Me he propuesto hacer un Medio Ironman. Quiero probar, porque creo que en media distancia me irá mejor.

-Está acostumbrada a entrenar con hombres. Se ejercita con referentes como Emilio Aguayo, Diego Robles y Alberto Romero. ¿Qué supone?

-Siempre he entrenado sólo con chicos. Eso ayuda. Ellos, sólo por ser chicos, ya tienen más fuerza. Entrenamos con gente que se dedica al mundo de triatlón, que son de élite. Y nos ayudan un montón.

-La Comunitat Valenciana es puntera en España.

El año pasado, la Comunitat fue Campeona de España por autonomías. Fue la primera vez que logró el título. Además, gracias a la Federación, hay competiciones adaptadas. Hace dos años, se juntaron la escuela del Avant y la de Moncada para que los niños con diversidad funcional pudiesen entrenar con los demás niños. Y así hay un poco más de inclusión. Desde que empezó el proyecto, estoy con ellos, aunque ahora tengo menos tiempo porque estoy trabajando en una clínica de fisioterapia y opositando para bombero.

-¿Es gratificante esa labor de integración a través del triatlón?

-Ellos nos aportan mucho. Pueden con todo. Llegan a la meta y se te ponen lo pelos de punta.

-¿Esa relación te ayudó durante su recuperación?

-Me ha ayudado muchísimo. Ellos venían a animarme. Han sido el máximo apoyo que he tenido. Me cambió el chip completamente gracias a ellos, al ver todo lo que les cuesta hacer 25 metros de natación.

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