La etapa de la Volta a la Comunitat, pendiente de la nieve

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

La etapa reina de la Volta a la Comunitat está pendiente del cielo. Ayer los quitanieves trabajaban para abrir paso en el puerto de La Carrasqueta, con una imagen más propia de Siberia que de una región de sol y playa. Habrá que esperar a ver cómo amanece hoy el día para tomar una decisión definitiva sobre el recorrido de la cuarta etapa. El alto de Las Canteras decidirá la Volta.

Crónica de la tercera etapa

La crono por equipos fue ayer de mentirijillas. El culpable, el tiempo. La lluvia y el viento convirtieron los 23 kilómetros entre Benitatxell y Calp en una emboscada. La combinación entre charcos en la calzada y curvas peligrosas era un cóctel tan peligroso que la organización, con buen criterio, optó por suspender los tiempos para la clasificación general. Casero y los suyos evitaron con acierto posibles descalabros. En esa decisión se fue la oportunidad de muchos de ganar la Volta a la Comunitat Valenciana-Gran Premi Banc Sabadell. Entre ellas, posiblemente las del campeón olímpico Greg Van Avermaet, que subió al podio junto a sus compañeros del BMC como ganadores de etapa pero que vio como la ventaja en meta no sirvió para más que para un triunfo parcial.

La crono por equipos estaba ayer marcada en rojo por muchos equipos. Unos buscaban morder segundos; otros, seguir vivos de cara a la etapa reina de hoy. La organización, por la seguridad del pelotón, hizo añicos el plan previsto. Se correría pero el tiempo no sumaría en el total. Con esas, cada uno partió de la rampa de salida con una motivación distinta. Unos optaron por guardar fuerzas. Fue el caso de Team Sky que llegó mezclado entre los corredores del Astana. Los kazajos salieron a cumplir, a ganar la etapa y en esa labor pillaron al todopoderoso equipo británico que pedaleó al trantrán, muy lejos de los que llevan en las piernas tipos como Kiryienka, campeón del mundo de la especialidad. Hoy es el día para que Wout Poels y David de la Cruz demuestren si han venido a Valencia a ganar. Sería una buena carta de presentación para el español, recién llegado al equipo de Froome.

El tiempo mejoró según salieron a rodar más equipos. En el primer tramo el asfalto ya lució seco pero al final de la crono el asunto se complicaba. A simple vista, conforme pasaron los minutos, los riesgos disminuyeron pero la decisión de descafeinar la etapa ya estaba tomada. Para Alejandro Valverde, líder de Movistar y maillot amarillo de la Volta, la medida adoptada fue un alivio. El Movistar rueda bien pero no mejor que locomotoras como la del BMC. Además, en esa pugna entre Movistar y Astana podía estar la estrategia en la etapa reina de hoy. A Valverde y Luis León Sánchez sólo les separa cuatro segundo en la general. Además, los kazajos tienen también la opción de Fugslang, que en El Garbí fue el único que aguantó la rueda del de Las Lumbreras. Por detrás, a 19 segundos tipos como Poels, De la Cruz, Visconti y Van Avermaet buscarán su oportunidad. Y no hay que olvidar ni a Adam Yates ni a Moscon, llamados a escribir renglones en el futuro del ciclismo.

Movistar, que ha venido a ganar como el año pasado con Quintana, había colado en su siete inicial a Rafa Valls, escalador de Cocentaina y custodio de Valverde en una etapa reina que conoce a palmos. Valls no salió a última hora pero seguro que ya ha informado a su jefe dónde están las claves en la subida a Las Canteras. Antes, y si el tiempo lo permite aunque será muy complicado, habrá que subir una hilera de puertos con La Carrasqueta como ejecutor de la selección natural. Ayer el paisaje era más alpino que litoral. La nieve es un rival con el que nadie contaba.

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