Euroliga | Cuartos

El Madrid, a una victoria de la Final Four, celebra el regreso de Llull

Sergio Llull festeja uno de los dos triples que acertó contra el Panathinaikos. /EFE
Sergio Llull festeja uno de los dos triples que acertó contra el Panathinaikos. / EFE

El escolta balear anota dos triples consecutivos en un momento clave y Carroll remata al Panathinaikos en un choque muy espeso por parte de ambos equipos

AMADOR GÓMEZMadrid

En el celebrado regreso de Sergio Llull ocho meses y medio después de su grave lesión de rodilla, el Real Madrid se impuso por segundo partido consecutivo al Panathinaikos para ponerse con ventaja en la eliminatoria de cuartos (1-2) y quedarse a una victoria de la Final Four de Belgrado. El viernes, de nuevo en el WiZink Center de la capital, los blancos tendrán la posibilidad de cerrar la serie y evitar un quinto y último duelo en Atenas el martes 1 de mayo, después de superar con sufrimiento a los griegos en un choque muy espeso, físico y repleto de errores por parte de ambos equipos. El conjunto de Pablo Laso, al mando de Luka Doncic, potenciado de nuevo en ataque por Jaycee Carroll y relanzado también por los triples en el último cuarto de Llull, pese a jugar un encuentro muy poco brillante, tiró de orgullo, defensa y experiencia e hizo inútiles los 26puntos de Nick Calathes, figura insuficiente para un Panathinaikos que pecó de precipitación.

El triunfo ante su afición era obligado para el Madrid no se despidiese casi de forma definitiva de la Final Four, objetivo que se presentaba antes del cruce muy complicado y ahora es bastante factible después de comprobar que la reaparición de Llull ha rearmado al aspirante la Copa de Europa. Cuando el partido estaba igualado después de que el Panathinaikos, que llegó a ir perdiendo por 13 (50-37) volviese a meterse en él y a generar inquietud en el madridismo, emergió el escolta balear para, en su sexto intento de triple, acertar por primera vez desde el exterior, y medio minuto después, colocar el segundo, para llevar el marcador a 70-63 ante la algarabía local. El mejor Llull, a quien hasta ese momento se le veía muy bajo de forma y sin confianza, había aparecido en un momento clave. El Panathinaikos sería después rematado por Carroll, que también resultó decisivo en el segundo partido.

Llull: «Ha sido un día increíble, muy emocionante para mí»

Sergio Llull atendió a los micrófonos de Movistar+: «Ha sido un día increíble, muy emocionante para mí. Quiero dar las gracias a todos los que han estado a mi lado en estos ocho meses. Las sensaciones han sido muy buenas, me he encontrado bien físicamente. Hay que afinar un poco más la puntería, pero llegará con trabajo y a base de jugar partidos. Al principio iba un poco acelerado».

Sin embargo, cuando Llull disfrutaba de sus dos triples consecutivos, con tres minutos y medio aún por jugar, el tramo final se le hizo muy largo al Real Madrid frente a un Panathinaikos que sacó una vez más a relucir su tela de araña defensiva y volvió a anular el ataque blanco, nada fluido durante todo el partido, porque los griegos de Xavi Pascual, amantes del juego pausado y sin ritmo, casi nunca permitieron correr a los merengues. Entonces resultó trascendental el oficio del Real Madrid y también la muñeca de Carroll, quien, en el último minuto, con una canasta y un triple y falta adicional, se encargó de acabar con la emoción y derrotar al combativo Panathinaikos. Fue precisamente Calathes, el que amenazó siempre con derribar a los madridistas, quien le hizo esa falta al escolta estadounidense cuando quedaban sólo 51 segundos para el final de un mal encuentro.

Entonces, Carroll llevó el marcador a 77-72 y el Madrid pudo sellar de forma definitiva la victoria en un encuentro en el que los blancos fueron los menos malos en el lanzamiento a canasta (el 51,3% en tiros de dos frente al 42,5% de los griegos), pero bastante mejores para resolver en el momento de la verdad. Con su final de partido los madridistas lograron desquiciar al Panathinaikos, al que el Madrid, entre el final del segundo y el tercer cuarto, llegó a endosar un parcial de 12-0 (de 34-34 a 46-34), en los mejores momentos de Doncic en la dirección. El Real Madrid llegó a dejar a su rival al inicio del penúltimo parcial nada menos que cuatro minutos sin anotar. Pero ya se sabe que este Panathinaikos, como todos los equipos griegos, son irreductibles y nunca se rinden, aunque el adversario sea superior, como fue el caso en un segundo cuarto en el que Rudy Fernández y Randolph aportaron muchísimo trabajo.

Aunque el Madrid no disfrutó porque los helenos no le permitieron contragolpear y exhibir su baloncesto fluido, sí festejaron a lo grande la reaparición de Llull, porque a pesar de que en lanzamiento exterior el equipo acertó sólo el 37% (7 de 19 triples), los del menorquín resultaron finalmente letales. Fue la gran aportación de Llull, que jugó 19 minutos y medio en los que acertó 2 de 7 en triples, 1 de 2 en tiros de dos y 0 de 2 en tiros libres, con cuatro asistencias, un rebote defensivo, una pérdida y dos faltas cometidas para 4 de valoración. Suficiente en su ansiado debut de temporada para ir cogiendo tono y volver a ser importante en este Real Madrid que ya puede atisbar la Final Four pero tendrá que seguir sufriendo si no mejora su juego.

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