HONOR ETERNO A LAS GUERRERAS AMARILLAS

Gloria Argente, del Claret, trata de anotar frente a Claudia Calvelo, del Duran Maquinaria Ensino. / efe
Gloria Argente, del Claret, trata de anotar frente a Claudia Calvelo, del Duran Maquinaria Ensino. / efe

Las valencianas luchan hasta el último minuto contra un rival superior y realizan la última demostración de que la pasión mueve el basket El Claret cae ante el Ensino y cierra una campaña histórica

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. «Las lágrimas de mis jugadoras representan la pasión por lo que hacen y el sentimiento que tienen por el club». La frase de un emocionado Carles Martínez nada más terminar la temporada del Picken Claret, tras la derrota ante el Ensino, es el mejor resumen de la histórica temporada del equipo de Benimaclet. Las 'guerreras amarillas', así se les conoce por parte de su entregada afición, han completado una campaña memorable. De guión de película americana. Con un equipo íntegro de jugadoras españolas, tras la marcha a mitad del curso de Adams y Lukovic por motivos económicos, su clasificación para la Fase Final de la Liga Femenina 2 ha sido un soplo de aire fresco en un deporte cada vez más proclive a los proyectos sin alma y a golpe de talonario. El Claret representa a todo aquel que le guste el basket. Es un equipo de barrio, donde jugadoras como Beatriz Royo, que trabaja en Zaragoza, se desplaza en coche para poder disputar los partidos con sus compañeras. El club le paga la gasolina. El deporte que desprende ese aroma sólo se merece el aplauso, el reconocimiento y el respeto. El Claret hoy no ascenderá pero seguro que su historia de 2018 será recordada durante toda la vida.

Las valencianas no podían despedirse de la competición sin pelear hasta el último segundo. Lo llevan en la sangre. Cuando el Ensino subió al marcador el 43-64 al final del tercer cuarto el partido estaba finiquitado. Pero no el orgullo de las claretianas. Un parcial de 21-8 en ocho minutos, con Camilion luchando por todo balón suelto como símbolo del descaro, amenazó al Ensino con la remontada (64-72). Al final no llegó, pero ese será el último recuerdo de un año memorable.

El conjunto gallego cargó el juego en los primeros minutos sobre los hombros de Miller, una muralla interior que fue capaz de derribar a Tirera y Pocek en la primera jornada y que ayer anotó seis puntos consecutivos nada más comenzar el partido. La fuerza de la americana, y la inspiración de Regina Gómez que anotó once puntos antes del inicio del segundo cuarto, permitió al Ensino abrir la primera brecha (14-22) que creció hasta una máxima renta de quince puntos tras una canasta de Calvelo (16-31). Desde ese instante, el Claret escenificó su enésimo arreón de furia de la temporada, subiendo el listón defensivo para poder correr. Hasta el descanso, las valencianas estiraron un parcial de 13-3, con dos tiros libres en el último segundo de Elsa Hernández, para que el partido se marchara vivo al paso por vestuarios (29-34).

El Ensino no quería, bajo ningún concepto, complicarse un partido que ponía en peligro su primera plaza del grupo en el caso de haber perdido. Con un parcial de 14-30 dinamitó las opciones del Claret de soñar con la clasificación para las finales por el título pero para ello tuvieron que pisar a fondo el acelerador, pese a que Roundtree y Miller tuvieron muchos minutos de descanso para encarar el partido decisivo. El arreón final de las amarillas provocó el aplauso final de toda la Fonteta, al que se sumó la afición del Valencia Basket. «Me lo he pasado muy bien con ellas, entrenando y compitiendo», apostilló su técnico. El basket de la calle. Gracias.

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