Anna Montañana

«El Fuenlabrada no me ha fichado por ser mujer»

Anna Montañana posa en L'Alqueria del Basket, antes de viajar a Fuenlabrada para iniciar su andadura en los banquillos. / jesús signes
Anna Montañana posa en L'Alqueria del Basket, antes de viajar a Fuenlabrada para iniciar su andadura en los banquillos. / jesús signes

La valenciana se convirtió ayer en la primera entrenadora en sentarse en un banquillo de la ACB con contrato profesional

La valenciana Anna Montañana escribió ayer una página en la historia del baloncesto español, al sentarse en el banquillo del Fuenlabrada como técnico ayudante de Néstor García. Ella es la pionera, puesto que el rol de Carme Lluveras con el Unicaja de Scariolo en 2005 fue de asistente voluntaria. En este caso, Montañana tiene un contrato profesional.

-¿Ha roto un techo de cristal?

-Se han roto varias barreras con este fichaje. Es un inicio que esperemos que permita que la mujer pueda estar más presente en el deporte, tanto masculino como femenino. El Fuenlabrada no me ha fichado por ser mujer sino por ser entrenadora.

LAS CLAVES «Al final es un entrenador o una entrenadora, con conocimientos para dirigir a hombres y mujeres» «Ahora la gente se gasta lo que tiene y los patrocinadores están empezando a invertir» «Han dado un paso muy importante porque se está educando a los pequeños en la igualdad» «Va a llenar el hueco del Ros Casares, a nivel europeo todo el mundo lo está esperando»

-Un matiz valioso. ¿Le gustaría sentarse algún día en algún banquillo en Valencia?

-Por supuesto. Soy valenciana , muy valenciana. Claro que me encantaría, es mi ciudad y el Valencia Basket es una referencia.

-Miki Vukovic fue un pionero, sin quererlo, de la paridad. Él realizó el camino inverso en la década de los 90.

-Además de los títulos, lo que hizo Miki Vukovic es muy complicado, pasar de entrenar baloncesto femenino a masculino. Lo mejor que le puede pasar al deporte femenino es que no se hable del género sino que se trate por igual. Al final es un entrenador o una entrenadora, que tiene conocimientos para dirigir a hombres y mujeres.

-En aquellos años no existía esa percepción. Hubo quien lo despreció considerando que no estaba preparado para entrenar a hombres al venir del femenino.

-Claro. Ahí está la clave. Ahora mismo es absurdo encasillar a un entrenador. Se es entrenador igual, dirijas a un equipo masculino o femenino. Tenemos que ayudar todos para quitar esas barreras. También los aficionados. Si te gusta el baloncesto, te gusta.

-¿Cómo ve la situación del baloncesto femenino español?

-Se ha llegado a un periodo de estabilidad. Después de la crisis todo el mundo se apretó el cinturón y las ligas femeninas en España sufrieron mucho, no como en Turquía o Rusia donde crecieron porque no tenían restricciones económicas. Ahora la gente se gasta lo que tiene y los patrocinadores están empezando a invertir. Se está empezando a invertir cada vez más porque los éxitos están ahí. La mujer deportista en España devuelve con creces la inversión que se hace a su actividad.

-¿Llegará un momento en el que no tengamos que especificar el femenino para hablar del Valencia Basket?

-Está claro que el Valencia Basket lleva treinta años siendo un club de baloncesto masculino y ahora mismo el aficionado aún no está acostumbrado a asociar también al equipo femenino pero creo que se están dando pasos. El proyecto ya es profesional y cuenta con L'Alqueria como soporte. El primer paso dentro del club fue tratar igual a la cantera masculina y femenina. Eso es algo muy importante porque desde pequeños se les está educando en la igualdad. El aficionado del club se acabará enganchando al femenino.

-¿La educación es la clave?

-Sin ninguna duda. La mentalidad que está teniendo el Valencia Basket en L'Alqueria, de tratar a todos sus entrenadores por igual, es muy importante. La estación final de la igualdad es que dejemos de fijarnos es esos detalles, que lo veamos como una normalidad. Todo viene de la escala de la educación, desde los padres a las escuelas.

-¿Tan importante es para una ciudad tener un referente?

-Cuando pierdes un referente o una cabeza visible en un deporte es verdad que se resiente el seguimiento pero el arraigo en Valencia del baloncesto femenino es muy grande. Había una masa social que estaba esperando un proyecto así y tenemos también el proyecto estable del Picken Claret en Liga Femenina 2. Los éxitos del Valencia Basket también han ayudado porque hacen que la gente quiera seguir el baloncesto.

-¿El Valencia Basket va a llenar el hueco del Ros Casares?

-Creo que sí. Está claro que en un tiempo inmediato no va a ser campeón de Europa pero va a ser muy accesible, para el abonado que siga al equipo en la ACB y la Euroliga que lo haga en la Liga Femenina. A nivel europeo todo el mundo está esperando que Valencia vuelva a tener un equipo puntero, me lo dicen continuamente. Valencia tiene todo para que tenga un equipo femenino a primer nivel. Siempre lo ha tenido y la clave ahora es conseguir que tenga la misma estabilidad que el masculino.

-¿La paridad salarial en el deporte español es una quimera?

-Es muy difícil porque ahora mismo, si uno cobra un millón de euros y la otra 50.000, estamos muy lejanos. Ir a poco a poco creciendo sí que es posible pero la distancia en años es mucho más larga que en una actividad normal. Las estadísticas ahora mismo reflejan que la inversión en el deporte ahora mismo la realiza en su mayoría hombres. Hasta que eso no se vaya equilibrando, y poco a poco se va consiguiendo con la presencia de mujeres en los recintos deportivos, no se mejorará lo otro. Lo que sí que creo es que cada vez se le va a dar más importancia a la mujer.

-¿Cuando era jugadora notó el machismo en el deporte?

-Como jugadora se nota en los salarios y en la atención. Ahora mismo, lo segundo ha mejorado con las redes sociales. Si una jugadora cadete mete 50 puntos en un partido, su historia se va a conocer igual y eso antes no pasaba.

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