La segunda vida de Docavo

El atleta castellonense Vicente Docavo.
El atleta castellonense Vicente Docavo. / adrià puig

Andújar, Cáceres, Torrijos y Ureña son los únicos cuatro valencianos que llegan a Barcelona con la mínima para el Mundial de Londres El saltador regresa a un Campeonato de España tras cuatro años y tres operaciones

FERNANDO MIÑANA BARCELONA.

Los Campeonatos de España vuelven a Barcelona para conmemorar que hace 25 años que se celebraron los Juegos Olímpicos en la Ciudad Condal. Ese año, 1992, nació en Castellón Vicente Docavo, un saltador que irrumpió con fuerza en el atletismo español por su plasticidad -decían que saltaba como los cubanos, elástico, liviano-y por unos resultados que le permitieron despuntar en un Mundial juvenil (décimo en 2009) y un Europeo júnior (quinto en 2011).

Docavo, pulido con habilidad por Claudio Veneziano en el Playas de Castellón, empezó a convertirse en el elegido, el hombre llamado a acabar con el viejo récord de España de triple salto de Santi Moreno, de 1991, después de lograr 16,72 en 2012 y 16,71 en 2013, el año en el que ya compitió con molestias en los Campeonatos de España en Alcobendas.

«Llegó un momento en el que el dolor en el tobillo se hizo insoportable», explica Docavo ya en Barcelona, a los pies de Montjuic. Su lesión tenía nombre, una luxación en el tendón peróneo. Tuvo que pasar por el quirófano en 2014 para volver a empezar. «Pero un día estaba en la playa haciendo unos ejercicios y me torcí el tobillo». En el verano de 2015 llegó la segunda operación. El dolor que no se iba. En octubre de 2016 llegó la tercera intervención. «Estaba en Madrid recuperándome, pero en febrero le dije al fisio que me iba, que no quería estar allí, que dejaba el atletismo». Su padre, con varias empresas, le hizo un hueco para poner distancia con el foso.

Al cabo de unas semanas se encontraba algo mejor y le dijo a Veneziano que quería volver a intentarlo. «Sigue molestando, pero el dolor se me ha ido un poco y voy más o menos bien con una carrera corta». En la segunda jornada de Liga volvió a saborear lo que es un triunfo. Saltó 15,94 con doce apoyos y derrotó a su amigo Pablo Torrijos, quien, durante su ausencia, ocupó su espacio, batió el récord de España y se convirtió en el primero en pasar de los 17 metros. «No te voy a engañar, fastidia. Te alegras por él, claro, pero jode porque sabes que tú estabas a su altura y podías hacer lo mismo que él». Hace dos semanas volvió a superar la barrera de los buenos en España con un salto de 16,33.

En Barcelona va a probar con una carrera con 16 apoyos. Sin obsesiones, pero con ganas de arrancar una temporada completa, trabajar la base y volver a intentarlo. «Todos estos años han sido un infierno. Todos los veranos escayolado. Ya no era por el atletismo, es que me molestaba hasta para andar. Ha sido muy, muy duro». Pese a todo, el favorito al triunfo es Torrijos, uno de los cuatro valencianos con la mínima para el Mundial de Londres junto a Dani Andúja r (800), Eusebio Cáceres (longitud) y Jorge Ureña (decatlón).

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