Atletismo | HISTORIAS DE 42,195 KM

Maratón de Valencia | Los italianos corren como en casa en Valencia

Laura Stibil, en uno de sus entrenamientos. / lp

LOURDES MARTÍ

El Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP traspasa fronteras. Cada vez más. Y si hay un país que vive especialmente enamorado de la carrera, ese es Italia. De los más de 5.600 extranjeros inscritos, un 31% del total, más de 1.700 son transalpinos. Una de las que ya tiene su dorsal es Laura Stibil. Esta vecina de Torino pisará Valencia por primera vez el próximo 19 de noviembre: «A los italianos nos atrae la experiencia que implica formar parte de un maratón muy importante a nivel mundial. Además sirve tanto para aquellos que se inician como para los que quieren bajar marca personal».

Laura también considera un plus la posibilidad de acogerse al paquete turístico: «Como la organización se preocupa del viaje y todo lo demás, tú puedes pensar sólo en el rendimiento deportivo». La transalpina no estará sola en Valencia: «Voy a ir con mis amigos y mi hija, aprovecharé para visitar la ciudad y probar vuestra deliciosa comida». Espera muy nerviosa a la gran cita: «Me han hablado mucho de la calidez de las personas que se acercan a ver la carrera y que toda la ciudad lo vive como una gran fiesta. Ese es el verdadero motor de las piernas».

Será la tercera vez que Laura visite España con la excusa de correr: «En 2016 fui al maratón de Barcelona y el año anterior estuve en el medio de Gran Canaria». En Valencia espera quitarse una espinita con los 42.195 metros, ya que el pasado abril en Milán que no pudo terminar por un accidente.

A sus 48 años, esta italiana acumula una década enganchada a la carrera a pie, donde como mucha gente encontró una salida al estrés del día a día: ·Empecé muy poco a poco, elegí este deporte porque te permite practicarlo al aire libre y los horarios te los puedes poner tú». En sus propias carnes ha visto el auge que también en su país ha tenido la carrera a pie: «Cuando empecé que salía los domingos por la mañana a entrenarme no había casi nadie». Un paisaje que ahora ha cambiado mucho: «Ahora en cualquier momento la gente se reúne en las calles y parques». Laura avisa de las virtudes de este deporte adictivo: «Sólo hacen falta unas buenas zapatillas, y a veces ni eso. No son necesarios gimnasios, ni paredes, puedes correr solo o en compañía y el reto es superarse a uno mismo».

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