Las Provincias
José y Cristina, tras el maratón de 2016. :: lp
José y Cristina, tras el maratón de 2016. :: lp

HISTORIAS DE 42,195 KMhttp://www.valenciaciudaddelrunning.com/vcr/historias-de-42-195-km

2/42 Cristina, a por el segundo maratón junto a su padre

Cristina Pérez tiene 25 años. Desde hace dos sufre anemias severas: «Me estaba preparando el medio maratón de Madrid y empecé a encontrarme mal, en un examen me detectaron unos bultos en los intestinos. De vez en cuando me tienen que poner hierro». Las pausas que debe hacer por los ingresos en el hospital son sólo un paréntesis: «Nunca se me ha pasado por la cabeza parar. Los médicos nunca me han desaconsejado correr, no supone ningún hándicap». En 2016, esta administrativa de Picassent cruzó pisó primera vez la plataforma azul del lago de la Ciutat de les Arts: «Sentí algo explosivo. No podía dejar de llorar». No estaba sola. Nunca lo está, a su lado se encontraba su gran motor, José: «Mi padre corre desde siempre y entrenarme con él me motiva mucho. Creíamos que inscribirnos juntos a la prueba reina del atletismo popular sería especial. Así fue».

No solo por lo que significa cruzar la meta tras 42.195 metros, también por el tiempo que pasan juntos en los entrenamientos: «Se crea un vínculo muy especial, es algo maravilloso porque estamos mucho tiempo el uno con el otro». Este año, si la salud lo permite, volverán a participar en el Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP: «Cada año nos marcamos un objetivo, no solo de carrera a pie, también hacemos otros deportes como ciclismo».

El próximo 19 de noviembre, José correrá su sexto maratón con 57 años. Volverá a discurrir junto a su hija por las calles de la ciudad con un objetivo principal «terminarlo y disfrutarlo». Una meta a la que no llegarían tampoco sin el respaldo de Elvira, madre de Cristina. Ella es quien se encarga de su avituallamento particular: «Sin ella no sería posible. En el anterior maratón le trazamos un mapa con los puntos estratégicos donde se tenía que situar para darnos los geles. Estaba todo estudiado. El mérito de las medallas de aquel día va para ella, por su puesto». Ella les acompaña en todas las carreras con su perro. Cristina tiene en José un motivador nato. Ella recoge el testigo de su padre siempre que puede y anima a aquellos que todavía no lo han hecho a levantarse del sofá: «No hay excusas para no practicar deporte. Cada uno dentro de sus posibilidades, marcarse un reto siempre es algo enriquecedor».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate