Las Provincias

Luis Félix Martínez, el corredor de cartón piedra

 'Salva a Luis  Félix del fuego'.  El corredor, con su ninot. Su equipo ha iniciado una campaña, con premios, para que sea indultado.  ::  Irene Marsilla
'Salva a Luis Félix del fuego'. El corredor, con su ninot. Su equipo ha iniciado una campaña, con premios, para que sea indultado. :: Irene Marsilla
  • El atleta del Cárnicas Serrano ha completado 200 medio maratones

  • «Quiero seguir hasta los 80 años. He nacido para esto», explica el atleta, que se inició tras el servicio militar

valencia. Luis Félix mira con cariño a Luis Félix. Al ninot que en pocos días quedará a la intemperie, como parte del monumento de la comisión Pedro Cabanes Conde Lumieres. «Me lo propuso mi amigo José Vicente, que forma parte de la falla, y es para mí un honor. Ahora me siento más valenciano», bromea el corredor de Alboraya, uno de los rostros más conocidos en la familia de las carreras populares.

El atleta del Cárnicas Serrano no puede ni contar las metas que ha alcanzado. Sólo en medios maratones, este fin de semana, en Riba-roja, ha cumplido 200. «¿Hasta cuándo seguiré corriendo? Hasta los 80 años... ¡Yo qué sé! Lo que me permita mi cuerpo. Me han propuesto ser entrenador, pero es que yo he nacido para correr», indica.

Se inició en el fútbol. Militaba en el club de su pueblo, el Alboraya. Cuando llegó a juveniles, tuvo que aparcarlo por el servicio militar. «No daba el nivel para Preferente, así que empecé a jugar a fútbol sala con mis amigos», subraya. Hasta que un día, por casualidad, descubrió la carrera a pie: «Un primo mío que iba a hacer el maratón me pidió que le acompañase a hacer un largo de 25 kilómetros. Cuando fuimos a recoger el dorsal, me gustó el ambiente».

Le había picado el gusanillo. Aquello sucedió a principio de los 80. Cuatro o cinco años después, unos compañeros de trabajo le incitaron a participar en su primera carrera. Fue el Pas Ras: «Ellos no eran muy constantes y yo había decidido que quería formar parte de este mundillo».

Se apuntó al Correcaminos, club del que se marchó cuando un amigo fundó uno en Alboraya. Cuando le fichó el Cárnicas Serrano compaginó ambas formaciones hasta que la de su localidad desapareció. Luis Félix se calzó las zapatillas y ya apenas se desprende de ellas.

Está satisfecho de sus marcas (2.25 en maratón y 1.07 en medio maratón), aunque afirma que si empezase de cero sería otro corredor: «Me siento muy orgulloso de lo que he conseguido junto a José Garay (su entrenador). Si me iniciase otra vez me curtiría en la pista».

Pero de lo que de verdad está satisfecho es del cariño que le dedica la gente: «Me siento muy feliz y afortunado. Me encanta que venga un padre con su hijo para hacerse una foto conmigo. Que nadie sienta vergüenza, que quien quiera se aproxime a mí. Nadie me molesta».

Luis Félix está ilusionado con 2017. «No correré el maratón de Valencia porque estaré en Paraguay, conociendo a la familia de mi chica, Noemí, que es corredora del Garbí. Quiero ver si hago alguna carrera por allí», indica. Tiene otro reto, que se niega a desvelar: «Quiero hacerlo yo solo. Me siento capacitado para ello y me hace ilusión». No borra nunca la sonrisa. Ni siquiera cuando se plantea que el otro Luis Félix puede ser pasto de las llamas en pocos días: «También sería bonito, es como purificar, empezar de cero. Los años pasan pero siempre puedes hacer cosas nuevas».