Las Provincias

El triatlón valenciano, en la cima

Víctor Benages se dirige a los atletas en la piscina de Torrefiel. :: irene marsilla
Víctor Benages se dirige a los atletas en la piscina de Torrefiel. :: irene marsilla
  • El conjunto masculino, liderado por Víctor Benages, será el único de la capital del Turia en la élite pese a no contar con atletas profesionales

  • El Huracán-Hammer, club amateur con sólo cuatro años de vida, competirá en Primera

En plena lucha contra los elementos, el triatlón valenciano ha alcanzado la meta. Ha escalado a la cumbre nacional. El éxito del Huracán-Hammer, un modesto club con apenas cuatro años de vida, permitirá a la capital del Turia contar con representación en la Primera División. Una meteórica y apasionante carrera. El joven equipo lidia con obstáculos tanto económicos como de infraestructura, pero el concienzudo trabajo ha dado sus frutos. La próxima temporada, liderados por el polifacético Víctor Benages, los 45 deportistas que forman la sección masculina se codearán con referentes como Javier Gómez Noya, Mario Mola, David Castro o Fernando Alarza. Todo un desafío para el que tratan de reforzarse.

El Huracán-Hammer afronta la quinta temporada de su historia con el objetivo de asentarse en la máxima categoría de la Liga Nacional de Clubes. En octubre, concluyó la temporada 2016, en la que el cuadro valenciano se proclamó campeón de Segunda, garantizándose una plaza entre los 15 mejores el año que viene.

En Primera, coincidirá con otros dos clubes de la Comunitat: el Tripuçol y el Laboratorio SyS. Este último tiene su centro neurálgico en Torrent. De esta forma, el Huracán-Hammer se alzará como el único conjunto de la ciudad de Valencia. Tras ascender a la categoría de plata en 2015, el equipo sénior masculino ha subido a la cima. Mientras tanto, la sección femenina seguirá en Segunda.

El club se fundó en 2012. «Esto era impensable. El primer año éramos sólo 12 y cada año hemos ido duplicando el número. Estamos contentísimos», admite Víctor Benages. Además de fundador y presidente, el castellonense ejerce de entrenador y deportista. Él cosecha los resultados más brillantes, especialmente en natación, la disciplina de la que procede.

Benages, de sólo 28 años, es vigente campeón autonómico de triatlón en disciplina olímpica y bronce en el Campeonato de España de triatlón cross: «Esperemos que éstos -sus alumnos y compañeros- me sustituyan en un futuro no muy lejano».

Incluso ha llegado a superar a Noya, cinco veces campeón del mundo de triatlón, en el segmento de natación. Benages no estaba cómodo con la dinámica de su antiguo club, por lo que decidió poner en marcha un proyecto junto a dos amigos: «Conocía a un directivo del Huracán CF, presenté el dossier y fue el patrocinador que más se involucró, por lo que pusimos ese nombre. Pero el acuerdo duró sólo un año». Sin embargo, conservan la denominación y los colores.

El Huracán-Hammer se encuentra con varias limitaciones. «No tenemos ningún triatleta profesional. Toda la gente que integra el equipo son estudiantes o trabajadores. Aunque hay muchos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, bomberos, militares...», comenta Miguel Guzmán, director de la escuela. Una circunstancia clave en Primera. «Este equipo es amateur. Frente a equipos en los que hay mucha gente que se dedica profesionalmente a esto», avisa Benages.

Sólo hay dos personas asalariadas dentro del club: Benages y Miguel Sanz, entrenador del equipo sénior y de la escuela, respectivamente. Ambos, licenciados en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, compiten con los colores del Huracán.

La entidad maneja un presupuesto de 27.000 euros para 2017. «Tenemos el apoyo de patrocinadores como Hammer, Cult Bikes, Toldos Valencia, Catalana Occidente, Cicloentreno, Hispania Homes o Voice, pero es un pequeño aporte. No tenemos ninguna ayuda pública. Y en Valencia ciudad es complicado conseguir piscina. Hemos tenido la suerte de contar con la de Torrefiel, porque la gerencia lo ha puesto bastante fácil para alquilarnos las calles a un precio económico», señala Miguel Guzmán.

Las restricciones en cuanto a instalaciones han llevado a tomar una dura decisión. «Ya no podemos crecer más. Este año, en la escuela hemos pasado a 32 miembros. Y en total somos unos 90. Hemos cerrado inscripciones. Tenemos niños en lista de espera. Como máximo, podemos meter a diez por calle en la piscina por la calidad del entrenamiento y la seguridad», dice Guzmán.

Los integrantes del club pagan una cuota mensual y una anual. Y, además, se rascan el bolsillo para poder realizar los desplazamientos. De ahí que dos perlas formadas en el Huracán, Javier Lluch y Andrea Fernández, hayan cambiado de equipo. «Nuestra idea es poder tener una base económica para poder dar esas facilidades a los niños con proyección y para que quieran quedarse con nosotros», destaca Miguel Sanz. La escuela ya ha empezado a proporcionar resultados halagüeños.

«Esta temporada ha sido insuperable para un club humilde y pequeño como nosotros. Esperemos que el año que viene se hagan las cosas bien para mantenernos en Primera. Si tuviéramos gente importante para luchar entre los cinco mejores sería la bomba», afirma Benages.