Las Provincias

Israel Quirós, en la meta del Maratón de Valencia. :: lp
Israel Quirós, en la meta del Maratón de Valencia. :: lp

HISTORIAS DE 42,195 KM

El debut de Israel, guardado con tinta indeleble

  • Una enfermedad se llevó en un suspiro a su padre el pasado mes de julio. El recuerdo del maratón de Valencia en el que estuvo con él le acompañará toda la vida

Israel Quirós quiso demostrarse a sí mismo que era capaz de disputar la prueba reina del atletismo popular. El Maratón Valencia Trinidad Alfonso era la cita elegida. Junto a su amigo David se desplazó desde Madrid para participar en la edición de 2013. No estaban solos: «Mi padre nos acompañó para llevarnos las mochilas con la ropa, habíamos quedado con él en el kilómetro 30 para hacer un avituallamiento por si nos teníamos que cambiar las zapatillas».

José Luis, o el 'Lonas', como era conocido, se emocionó al ver a su hijo: «Pasamos por el punto acordado y le vi gritando y moviendo los brazos para que le viese, paré a darle un abrazo y vi cómo estaba llorando de orgullo. Seguí corriendo todo lo pude, llegué sufriendo calambres», comenta Israel: «Y cuando alcancé la meta lo primero que vi fue a mi padre. Justo después de hacernos el avituallamiento, salió corriendo, siguiendo el recorrido de la carrera atravesando coches y pidiendo información de cómo llegar a meta. Corrió por toda Valencia, ciudad en la que nunca había estado, y llegó con sus 70 años antes que nosotros y me dijo que cómo no iba a estar en la meta cuando su hijo terminase su primer maratón».

Una enfermedad se llevó en un suspiro a José Luis el pasado mes de julio y el del maratón celebrado en 2013 es «el recuerdo más bonito» que Israel tiene de su padre: «Él amaba correr, todos los días salía una hora, hasta que lo ingresaron», entró al hospital con atuendo deportivo y se despidió de todos del mismo modo: «Lo vestimos con la camiseta del Maratón de Valencia, fue muy especial para él y así quedará para siempre en nuestro recuerdo".

A sus 38 años, a Israel le quedan muchas carreras por dedicar a su padre. Ya no estará pero seguirá siendo su energía cuando las piernas le fallen. Este madrileño lleva «una década corriendo y dos yendo en bici», y agradece los gestos de pruebas como la valenciana con los atletas populares: «Muchas carreras centran toda la información en los récords y se olvidan de la parte humana, a veces envío correos poniendo como ejemplo el cariño que en Valencia nos dan. Los populares son los que crean afición, tras cada uno de los participantes hay personas con historias de superación y cuidarlas es fundamental».