Atletismo

Tormenta de corredores

Salida de la 15K Valencia 2018. /J. J. Monzó
Salida de la 15K Valencia 2018. / J. J. Monzó

Hassane Ahouchar y Fátima Ayachi se imponen en una 15K Valencia Abierta al Mar con miles de participantes | Los atletas destacan la rapidez del circuito y muchos de ellos admiten que la carrera ha sido un test de cara al Mundial de medio maratón

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZA

Suena el despertador entre las 6 y las 7 de la mañana. Es habitualmente el único denominador común. Cada corredor, independientemente del nivel, tiene su propio ritual. En el desayuno, en el momento de ir al baño, en cómo vestirse, en el momento de salir de casa... pero ayer todos introdujeron un elemento más. Al poco de despertarse, en cuanto se despejaron un poco, miles de ojos miraron al cielo. Las previsiones meteorológicas han pronosticado durante toda la semana una 15K Valencia Abierta al Mar pasada por agua. Lo que lunes y martes era lluvia para sábado y domingo se convirtió en precipitaciones sólo en la segunda jornada. La realidad ha sido bien distinta, dejando una climatología perfecta para que los miles de atletas que se congregaron disfrutasen del primer gran fondo de la ciudad, que ha cumplido la sexta edición y que está organizado por LAS PROVINCIAS.

Llovió pero el sábado y no hizo excesivo viento, que sólo castigó en el tramo final, en esos dos kilómetros ya sin cobijo de ningún edificio en paralelo a primera línea de playa. El tercer domingo de febrero fue fresco en Valencia. Ideal para la carrera a pie. La única tormenta que azotó la capital del Turia fue el atronador sonido de las zancadas por las calles. Una tempestad de runners con epicentro en la avenida del Puerto y que osciló por la parte este de la ciudad para azotar definitivamente el paseo de la Malvarrosa.

Miles de corredores consiguieron su sueño. Los que querían bajar de 45 minutos, los que buscaban superar la barrera de la hora, los que buscaban el sub 1:15, aquellos que emplearon la 15K Valencia Abierta al Mar como una escala hacia el Mundial de Medio Maratón... Ese último es el gran objetivo de muchos, incluso de algunos de los que ocuparon el podio. «Quiero recuperar mi forma tras superar varias lesiones. Estoy preparando los medios maratones de abril», señaló Fátima Ayachi, vencedora femenina.

«Quería volver a ganar aquí. Espero correr esta 15K otra vez el año que viene», dice Ahouchar

«Me gusta el circuito. Es bueno para soltar piernas y hacer buena marca», señala Ayachi

La atleta del Cárnicas Serrano se impulso con solvencia. Sacó un minuto clavado a María Pallicer en la línea de meta. El podio lo completó Patricia Montalvo. «Me gusta mucho el circuito de esta carrera. Es bueno para soltar las piernas y hacer una buena marca», comentaba una satisfecha Fátima Ayachi.

Pero quien desató la tormenta fue Hassane Ahouchar. El marroquí se disfrazó de relámpago. Nadie pudo seguirle en su fulgurante avance hacia el paseo marítimo. «El año pasado quedé segundo y tenía ganas de volver a vencer aquí. Venía mentalizado para conseguirlo», comentó el corredor de Gaes Running.

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El único que quiso plantear batalla a Ahouchar fue Ouais Zitane, hasta hace nada compañero de equipo suyo y que a principio de año se marchó a Mediterrànea Atticus. Ahouchar impuso el ritmo que quiso. «Prefería no correr fuerte, ir a 3:04 o 3:05, me he centrado en mantenerlo», subrayó. Hizo su carrera y al segundo kilómetro se quedó solo. Zitane fue su sombra 1.500 metros y en los 500 posteriores empezó a ir de lado a lado de la calzada. Acabó cediendo. Vio durante el resto de la carrera una mancha negra, inalcanzable del mismo modo que los que venían detrás no pudieron darle caza a él.

Todos ellos quieren ser como Ahouchar, un atleta que esculpe cada uno de sus éxitos. En Gaes destacan su profesionalidad, pero esto es algo fuera de cualquier duda desde hace décadas. Cuando llegó a Valencia le ayudaron en el club Es Posible. En su primer año de carreras quedaba casi siempre cuarto. «El que viene tengo que ganar», reflexionó. Lo mismo que pensó en 2017 tras quedar segundo en la 15K Valencia Abierta al Mar.

Y desde entonces, se salió. Su mayor gesta, la de ganar tres veces en un fin de semana: el medio maratón de Alcàsser, una carrera del Circuito de Valencia por Ruzafa y la 10K de Sedaví. Pocos meses después consiguió que vinieran su mujer y su hijo. Llevaba meses sin verlos pero después de instalarlos en el piso de alquiler donde se residía se marchó a entrenar. Ahouchar sabe que sus zancadas son su medio de vida, trabaja más que nadie y es insaciable. «Los últimos dos kilómetros han sido con viento, pero estamos acostumbrados a correr aquí. Espero volver el año que viene y ganar de nuevo», aseguró.

Detrás de Ahouchar, venían muchos sueños. Corredores que buscaban la meta con sus propios objetivos. Zitane, Bardisa, Ayachi, Pallicer y Montalvo peleaban por el podio. Pero el resto, del primero al último, luchaban por su pedacito de gloria. Anónima para muchos pero tremendamente dulce para ellos y sus allegados. Es lo que tiene esa moda llamada running que ha cautivado a tanta gente.

Como al grupo de Ranning, el club creado al abrigo del Levante, y que ayer estrenaba equipación. «¡Por fin nos la han hecho granota!», señalaba Ramón, uno de sus integrantes. «Ahora nos vamos rápido, que tenemos que ver al Levante... pero primero nos iremos a almorzar», indicó Juan, otro de los miembros del club. Al final se llevarían un disgusto con el fútbol, pero antes se lo habían pasado en grande corriendo la 15K Valencia Abierta al Mar.

Un momento de la carrera 15K Valencia Abierta al Mar.
Un momento de la carrera 15K Valencia Abierta al Mar. / M. Molines

Como Juan, que buscó en la meta a un compañero para enseñarle su reloj con la marca conseguida. O Brenda Marín, la primera ganadora de la clasificación de fuerzas de seguridad, que recibió el cariñoso abrazo de su compañero. Los primeros truenos se produjeron antes de la hora. Joxe, el speaker, animaba a los que se exprimían por el paseo, luchando contra el cronómetro cuando el minutero aún estaba en 59. «¡Por pocos segundos! ¡Pero este es tu incentivo para seguir luchando!», proclamaba a quienes no habían bajado de la hora: «Mira luego el tiempo real que igual lo has conseguido».

Lo habían logrado. Acabar. Para muchos la de ayer era la meta de un reto. Para otros, la parada intermedia. «Estoy preparando una carrera de cinco días por París», comentó el ultrafondista Alberto Meléndez. Otros piensan en el maratón de Sevilla y muchos, en el Mundial de medio maratón en Valencia. Siempre hay un motivo por el que correr.

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