Las Provincias

Bicicletas, la auténtica revolución

Cualquier aficionado al ciclismo sabe de buena tinta que los ciclos eléctricos son cualquier cosa menos sencillos. Hay diversos tipos, como bicis de gama baja que no tienen tantos avances pero las bicis de calidad, especialmente las que se utilizan para competiciones o entrenamientos de alto nivel poseen una tecnología muy avanzada en todo lo que se refiere a sus diferentes componentes como cambios electrónicos, suspensiones hidráulicas inversas y en general por los materiales en los que dichos componentes están realizados.

Por ejemplo, existen pedales automáticos y no automáticos y dentro de cada una de esas categorías diferentes modelos en función del tipo de bicicleta y también de los gustos de quién la monta, el pedaleo cambia sustancialmente y sobre todo las sensaciones . Lo mismo ocurre con los diferentes tipos de ruedas, cuyos radios varían tanto en la posición como en los materiales con los que estos se fabrican; con las llantas y sus compuestos o incluso con detalles como la forma o material de los sillines.

Bicicleta eléctrica de ciudad RoadFat

Bicicleta eléctrica de ciudad RoadFat

El cambio de marchas, la transmisión y los engranajes han estado en constante evolución a lo largo de los años hasta llegar a los modelos más modernos o avanzados tecnológicamente que se adaptan perfectamente a los distintos tipos de terreno para los que están diseñados, facilitando en gran medida el uso de la bicicleta, acercándola aún más a todos los tipos de público, que maravillados por la bondades de este tipo de bicis, cada vez son más y más los que se pasan a la tecnología limpia de las dos ruedas.

En España, empresas como Bikelec centran su actividad en el montaje y desarrollo de bicicletas eléctricas montando diferentes modelos a gusto del cliente, desde las convencionales bicicletas eléctricas de montaña, plegables o de ciudad, pasando por espectaculares cruiser o las llamativas chopper, todas disponibles con neumáticos anchos, clasificados en la categoría Fatbike, que luego veremos.

Cada cuadro puede ser montando ubicando el motor eléctrico en la rueda o en el centro del pedalier, con potencias entre 250w y 1000watios, baterías de litio de 400wh hasta 1100 Watios hora para los modelos más potentes. Un abanico de posibilidades al que podemos acceder, gracias a las diferentes configuraciones disponibles en la web Bikelec.Es.

Muchos habrán notado que bicicletas de última generación se montan con ruedas extra anchas, llamadas bicicletas de ruedas gorda o fatbikes, al aumentar el tamaño de la cámara interna se aumenta el aire en circulación en los momentos de inercia, ayudándonos a pedalear con facilidad. Ese mismo aire nos ofrece un colchón de 12 centímetros sobre el que sentiremos que rodamos sobre algodones, incluso por terrenos que antes podían resultar demasiado complicados o directamente intransitables.

Los motores ya son el presente

Pero si hay algo que realmente ha revolucionado el mercado de las bicicletas en los últimos años ha sido la incorporación de motores eléctricos a las mismas. Las bicicletas eléctricas parecen recién llegadas a los mercados pero realmente llevan mucho tiempo entre nosotros y cada vez cuentan con un mayor número de adeptos, son muchos y muy variados los que descubren los beneficios inagotables de este tipo de vehículos eléctricos, que con poca inversión y un gasto mínimo nos ofrecen diversión y uso sin límites.

Han demostrado ser un vehículo perfecto para desplazamientos por ciudad debido a su bajísimo consumo, sus beneficios para la persona que las usa, el desatasco fabuloso que provocan en las ciudades congestionadas y su nula contaminación. Estas bicicletas eléctricas son muy ecológicas y, gracias a la asistencia en pedaleo, permiten recorrer distancias grandes o desplazarse por ciudades con muchas cuestas con bastante facilidad, recorriendo incluso más de 100 kilómetros sin esforzarnos lo más mínimo.

El principal requisito de los motores de bicicletas eléctricas es que este se desconecte al llegar a los 25 Km/hora. En caso de no cumplirse esta condición la bicicleta pasaría a considerarse ciclomotor y habría de disponer de los correspondientes permisos para poder conducirlo. De lo contrario se estaría cometiendo una infracción sancionable.

También se permite que este tipo de bicicletas tengan acelerador, pero este solo debe de poder utilizarse a la vez que se pedalea, es decir, la bicicleta no puede moverse sin la ayuda de los pedales sino estaría clasificada como moto.

Convierte tu bicicleta tradicional en eléctrica

Si ya tienes una bicicleta tradicional puedes convertirla en bicicleta eléctrica incorporándole un kit que puedes adquirir y montar en cualquier tienda especializada. Estos kits constan de varias piezas, incluida la batería que se debe de recargar y que es totalmente extraíble.

Muchas personas aprenden a colocar y retirar estos kits para poder utilizar su bicicleta tanto con motor como sin él, evitando que este pueda alterar el peso o el equilibrio necesarios para determinadas prácticas ciclistas. Algunos ya están pensados para esto y se pueden poner y sacar en cuestión de pocos minutos. Si no estás seguro es mejor que acudas a un profesional que te ayude.

Bicicletas, la auténtica revolución

Para la mayoría de los usuarios es suficiente con retirar la batería o simplemente desconectarla para poder utilizar la bicicleta a pedales como si fuera una bici tradicional. En el caso de adquirir la bicicleta eléctrica para su uso urbano muchos optan porque sea también plegable para que de este modo se pueda guardar más fácilmente.

Las bicicletas eléctricas han tenido tanto éxito que algunos ayuntamientos han comenzado a ofrecerlas a sus ciudadanos en régimen de alquiler para que puedan utilizarlas en sus desplazamientos urbanos. De este modo no solo se potencia el ejercicio, también se intenta reducir el alto nivel de contaminación que sufren las grandes ciudades debido al tráfico de vehículos por sus calles.