Las Provincias

Julián Vico: «Estoy convencido de que el Náutico puede multiplicar por 100 la actividad de La Marina del Puerto»

Julián Vico posa delante de algunas de las embarcaciones que están en el Náutico de Valencia, club que preside.
Julián Vico posa delante de algunas de las embarcaciones que están en el Náutico de Valencia, club que preside. / IRENE MARSILLA
  • La actual directiva ha trabajado estos años para convertir el club en un lugar abierto: «Aquí cabe todo el mundo que quiera entrar», afirma su presidente Julián Vico

Julián Vico Rentero (Valencia, 43 años). Navega hacia su tercer año como presidente del Real Club Náutico de Valencia. La pasión por el mar le llega de su padre, que perteneció a la Armada. Lleva más de dos décadas vinculado al club. En uno de los amarres está el James Caird, su velero. Una embarcación de siete metros con la que regatea. El original James Caird fue el bote con el que Ernest Shackleton navegó en 1916 desde la Isla Elefante hasta la de Georgia del Sur con el fin de salvar a los tripulantes del Endurance, aplastado por los témpanos de hielo. Shackleton lo consiguió. Vico mantiene vivo el espíritu del explorador irlandés. Mantiene una máxima: «Querer es poder».

-¿Qué balance hace de estos casi tres años como presidente del Real Club Náutico de Valencia?

-El balance es bueno. Hablo por boca de los socios que son los que nos cuentan cómo ven las cosas. Tanto en lo económico como en lo portuario, social y deportivo se ha visto el desarrollo. Tenemos mayor solvencia. Eso no es discutible porque las cuentas hablan. En el área social hemos acometido obras de mejora en el club como es la explanada y la nueva zona de picnic. Queremos seguir así en 2017. En el área portuaria se han adecuado las instalaciones con una labor muy buena del comodoro, Rafael Lambíes, que ha tenido una dedicación casi exclusiva. En el deportivo seguimos con la línea del desarrollo y fomento de la vela celebrando campeonatos europeos y mundiales con una muy buena participación. El ejemplo es la repercusión del Trofeo Su Majestad la Reina.

-Se esperaba a la Reina Sofía en la última edición. ¿Se echa de menos?

-La verdad es que sí. Tuvo un imprevisto de última hora. Es una lástima. Hablé con el secretario personal de la Reina Sofía y le trasladé el pesar del club porque su Reina no venía. Decimos su Reina (Sofía) porque históricamente así lo ha sido. Evidentemente la Reina Letizia está igualmente invitada. Los socios tienen una ilusión especial cuando viene. Le dan mucho valor. Yo siempre digo que el que va a su casa no tiene porqué avisar pero me gustaría que visitara más su casa.

-¿Vendrá en la próxima edición?

-En principio sí. Así nos los manifestaron desde la Casa Real. Lo que pasa es que este año el tema político creo que también influye un poquito en esta indeterminación general. Aunque es cierto que el Rey Felipe sí que pudo asistir a la Copa del Rey en Mallorca. Las comparaciones son odiosas pero nos sabe mal que el Rey Felipe pueda sacar tiempo para ir a Mallorca y que la Reina Sofía o la Reina Letizia, y si son las dos mejor, no pudieran venir aquí a su club.

-El Trofeo SM La Reina tuvo un nivel altísimo en la última edición.

-El club se dirigió a equipos de nivel. Invitó a los que participaron en el campeonato de España de cruceros. Eso arrastra a que los equipos que siempre están en competencia también vengan. Se hizo un Trofeo de muchísima altura. Lo dicen los propios participantes. Además ganó uno de casa -Doctor Senís-. Cuando algo sale mal es lo que más suena. Pocas veces recibes una enhorabuena. Más de la mitad de los equipos que participaron mandaron un reconocimiento y varios dijeron que volverían al año que viene.

-¿Qué caracteriza a su junta directiva?

-Nos presentamos a las elecciones con este lema: «Socios como tú». Que se viera a la directiva como una extensión de los socios en el desarrollo de la vida diaria el club. Queríamos quitar ese halo de cierto elitismo. Somos un club social en el que cabe todo el que quiera entrar. Creo que lo hemos conseguido. Perseguíamos que ser socio no fuera sólo tener un carné en el bolsillo sino que somos una opción más para pasar el fin de semana, que las familias venga a pasar el día.

-¿Los socios más tradicionales han entendido los nuevos tiempos?

-Sí. Además mantenemos unas zonas sociales. A la piscina sólo puedes entrar si eres socio aunque se puede invitar a gente para que les sirva de atractivo. Aquí, teniendo familia, es genial. Si eres socio te quita muchos fines de semana de pensar qué hacer. Los más tradicionales, con muchos años y que han vivido otra realidad, se dan cuenta de que hay que adaptarse.

-¿Tener un barco es indispensable para disfrutar del Náutico?

-No. De hecho, hay unas 1.400 embarcaciones -caben más de 1.600- y socios serán la mitad. Tenemos 1.700 socios numerarios y entre las distintas tipologías llegamos a los 4.200. Tenemos otras ofertas al margen del barco.

-¿El cliché de que para ser socio de un club náutico hay que tener un determinado nivel económico todavía perdura?

-Una familia entera puede ser socia por 90 euros al mes. Paga el socio numerario. Tienen de todo, incluido un gimnasio. Los niños a partir de una cierta edad sí que pasan a una tipología de socio con cursos de vela y escuela de verano. Sería bueno que un socio trajera a otro potencial socio.

-¿Ha tenido que pelear con los socios más veteranos?

-La verdad es que no. Me considero con suerte. Aquí me conocen desde hace muchos años. Intento ser una persona abierta. Hablo con todo el mundo. Era así antes de ser presidente y quiero serlo cuando deje el cargo. No hay líneas que me separen del resto de socios. A veces digo que mi trabajo es el peor del mundo: no cobro y tengo 1.800 jefes. No he tenido problemas. Lo que sí que quiero valorar es la ayuda que me ha prestado siempre Alejandro Fliquete, que lideraba la otra candidatura en las elecciones. No ha hecho nada más que apoyarme codo con codo.

-¿Los barcos son para el verano?

-La función lúdica de un barco para el que no es muy ducho en la materia es el verano por la temperatura, por el estado del mar pero se puede disfrutar todo el año por las posibilidades y condiciones que tiene Valencia. Te permite un fin de semana salir y fondear en cualquier zona de la costa. Además si tienes un velero puedes hacer regatas, donde las competiciones son en invierno.

-¿Qué relaciones tiene el club con el Ayuntamiento de Valencia?

-Bien. El alcalde no pudo venir al Trofeo de la Reina pero sí vinieron Joan Calabuig y Sandra Gómez.

-En la ciudad se habla del Náutico y muy poca gente lo sabe situar en el mapa. ¿Cómo se puede salir de la invisibilidad?

-Es complicado, de hecho nos identifican con la Marina. En su día, al anterior gobierno, trasladé una idea para que fuera más visible el club. No es otra que la señalización. Ahora mismo es nula. Sales por la Ciudad de las Ciencias y no hay nada. Como en su día se hizo con la Copa América. Poner algún cartel en los paneles informativos.

-Muchas veces cuesta valorar el esfuerzo que se hace en casa.

-Nos valoran más fuera de Valencia. Por la Copa América. Unos socios de Valencia fueron al Yatch Club de Nueva York y al mostrar el carné de aquí les dieron todas las ventajas de socio. A nadie se le olvida de que uno de los mejores campos de regatas del mundo está aquí.

-¿La posibilidad de ir a la Marina sigue abierta?

-Es una cosa que nosotros no podemos proponer.

-¿Y quién lo puede proponer?

-El interés público y social de Valencia. Si la ciudad pensara que la mejor ubicación es allí pues nosotros veríamos de qué forma lo podemos hacer. Es algo que debe plantear el Ayuntamiento o la Generalitat. Son cambios que deben ser duraderos en el tiempo. La Marina tiene una serie de planes reguladores que se habría de modificar. Pero estoy convencido de que el Náutico allí multiplicaría por cien la actividad de la Marina. Sería bueno para Valencia y para el club, en ese orden.

-¿Hay voluntad política?

-Querer es poder.

-¿El Náutico está por la labor?

-Si se planteara porque Valencia quiere, se hace una asamblea y se podría hablar de volver donde estábamos. La bocana la tenemos allí. La primera sede estaba allí y era un barco, el María Daria.

-¿Qué retos se marca hasta el final del mandato?

-De lo que dijimos en campaña está todo cumplido. Ahora nos gustaría adaptar la base de regatas y seguir con la política económica. Y que se quede resuelto el tema de 'Valencia ya es base' -ampliación que se quedó Cyes en el Náutico para grandes yates, que no se llevó a cabo y que pasó a concurso de acreedores -. La idea es que la zona que está en concurso quede liberada y quitarnos de encima ese problema.