Valencia se examina en música

La Comunitat aprueba en su oferta de conciertos y festivales pero suspende en la profesionalización de sus grupos y en la promoción institucional | Promotores, empresarios y músicos muestran las debilidades y los puntos fuertes de la escena local

ÁLVARO G. DEVÍS valencia

El próximo miércoles 21 se celebra el Día de la Música en todo el mundo, una fecha en la que se remarca la función social y diversidad de esta, además de reivindicar a los autores y a su industria. En la Comunitat Valenciana, a la larga tradición de las bandas de música se le ha sumado estos últimos años una escena popular que recaudó en un año más de 30 millones de euros y que reunió a un millón de espectadores aproximadamente, según los datos recogido en el último informe de la SGAE.

Los macrofestivales organizados en distintos puntos cuentan con un mayor impacto económico y mediático. En la Comunitat, según indica el último anuario de la SGAE, en los últimos años se han incorporado cuatro festivales que lograron muy buenas cifras, a los que hay que unir los que ya están consolidados, como el FIB, el Arenal Sound o el Rototom Soundsplash. El informe desvela que la Comunitat Valenciana ha alcanzado la primera posición del total del país en número de conciertos y la segunda en asistencia.

Fuera de los festivales cabe destacar una escena de electrónica y salas de música en directo ya destacables. Y mientras tanto, el número de grupos y géneros se multiplican, acorde con la realidad nacional e internacional.

Diferentes agentes culturales (artistas, empresarios y público) de la región evalúan para LAS PROVINCIAS la situación actual de la música en Valencia.

Su diagnóstico dibuja una sensación de mejoría postcrisis, muchos reconocen la calidad de las propuestas que se hacen desde lo local, pero de sus declaraciones surge una duda recurrente: ¿tiene la escena valenciana suficiente salud como para considerarse industria?

En el espectro de esta radiografía encontramos a autores que, a pesar del aumento de actividad, se quejan porque siguen sin poder vivir de la música, y a un montón de empresas que luchan por sobrevivir «por amor a la música».

Como telón de fondo, las promesas de los distintos gobiernos de aumentar el apoyo económico e institucional provoca opiniones contrarias.

Entre las iniciativas destaca la aspiración de Valencia de entrar en la red de Music Cities y la creación de la marca Musix por parte de la Agencia Valenciana de Turismo para dar apoyo legislativo y logístico a los festivales que se realizan en toda la Comunitat.

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