Una pareja de 'Vergüenza'

Malena Alterio y Javier Gutiérrez en una escena de la serie, disponible para todos los abonados de Movistar+ bajo demanda. / r. c.

Javier Gutiérrez y Malena Alterio protagonizan la nueva comedia de Movistar+.«Es un antes y un después en la ficción española, lo hemos llevado todo al extremo», explica el actor

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO
Jueves, 7 diciembre 2017, 00:22

En el día a día se producen muchas situaciones incómodas. Desde preguntar a una mujer si está embarazada y que responda con mala cara, hasta tener que poner forzosamente veinte euros para el regalo de cumpleaños de ese compañero de trabajo al que ni siquiera conocemos. Salir airoso es un arte, una cualidad que no dominan los protagonistas de 'Vergüenza', la comedia que emite Movistar+ y que está disponible para todos sus abonados bajo demanda. Son la pareja formada por Jesús, un fotógrafo de BBC (bodas, bautizos y comuniones) interpretado por Javier Gutiérrez, y Nuria, una administrativa que se acaba de quedar en paro y a la que da vida Malena Alterio.

En los 30 minutos que dura cada capítulo, la serie no da respiro al espectador. Jesús le mira el escote a su suegra sin disimulo, deja un calzoncillo sucio en la puerta de los vecinos o la lía en una boda gay durante la sesión de fotografía. En su mente todo tiene sentido, no se da cuenta de la vergüenza que produce a sus familiares y amigos... Y a la audiencia que lo ve desde el sofá.

«Estar casada con un tipo como Jesús debe de ser tremendo, ¡horroroso! (risas). Pero mi personaje está muy enamorada de él, un amor muy puro, aunque sufre las meteduras de pata de su marido, como el espectador, porque Jesús no se entera de nada. Nuria tiene el objetivo claro de formar una familia y ser madre, todavía piensa que puede cambiar a su pareja y en ese transcurrir se desarrolla la serie. Entre incomodidades, necesidades y sueños que no se materializan», explica Malena Alterio a este periódico, mientras Jesús Gutiérrez, sentado a su lado, se queja y le responde: «¡Pero bien que estás enamorada de él!».

Surrealismo entrañable

Ambos han logrado crear una pareja que llega a ser entrañable pese a lo surrealista de algunas situaciones y el hecho de estar abocados a hacer siempre el ridículo. Un humor incómodo, poco habitual en la ficción española, que a veces despierta carcajadas y en otras ocasiones, sonroja. «Genera esa sensación de vergüenza ajena porque todos lo hemos vivido o lo hemos visto de cerca. Nos podemos sentir, incluso, identificados en ciertos momentos», señala la protagonista.

Para Javier Gutiérrez, que actualmente atraviesa una etapa laboral dulce en televisión ('Estoy vivo', TVE) y cine ('Plan de Fuga', 'El autor'), 'Vergüenza' supone un punto de inflexión en la ficción española. «Es un antes y un después. Lo interesante de la serie es llevar todo al extremo, rizar el rizo; eso es lo que hace Jesús. Aunque nos hemos divertido muchísimo durante el rodaje, hemos tenido que negociar algunas escenas para no traspasar ciertas líneas rojas que no incomodaran demasiado a cierto tipo de espectadores... Pero esa es la apuesta de la serie, no es nada complaciente, ni trata de ganar adeptos desde un lugar acomodaticio. Ahí está el jugo, lo bueno de ver una serie de televisión en la que no te sientas tranquilo».

- Como verla acompañado de la pareja...

- ¡Eso es lo más duro! (carcajada).

Al emitirse en pago, los creadores de 'Vergüenza' se han podido permitir el lujo de escribir capítulos de 30 minutos, una duración casi tres veces menor que las de otras comedias de la actual parrilla televisiva, como 'La que se avecina' (Telecinco), que rondan los 80 minutos. «La tiranía de las cadenas conlleva eso. Creo que tanto a las productoras como a los creativos les gustaría que sus comedias duraran menos para no aburrir al espectador y contar sus historias como tienen que ser contadas. No sé si de 30 minutos o de 50, pero para nosotros media hora le viene al pelo a 'Vergüenza'», añade Gutiérrez.

Otro asunto del que no se tienen que preocupar, en principio, es de los datos de audiencia ni de la competencia. «Es una gozada, aunque, fíjate, esto del 'share' crea adicción. Me acuerdo de cuando estaba en 'Aquí no hay quien viva', que teníamos superdatos... En otras series que no tuvieron tanto éxito siempre buscábamos excusas, que si la competencia, el horario... El día postemisión, cuando haces un mal dato, es un bajón. El estado anímico en el equipo se nota. Lo bueno de esto es que ya está grabada y no dependemos de ninguna cifra», señala Alterio. De momento, ya tienen la segunda temporada confirmada, cuyo rodaje arrancará en abril de 2018 con más vergüenza ajena, si cabe.

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