Benidorm es un paraíso

Manuel Burque y Quique Peinado, en la caravana de 'Radio Gaga'. / lp
Manuel Burque y Quique Peinado, en la caravana de 'Radio Gaga'. / lp

'Radio Gaga' descubre las historias personales que hay tras los rascacielos

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

En el imaginario colectivo reside esa idea de Benidorm como ciudad plagada de edificios mastodónticos y asociada a excesos urbanísticos y de ocio nocturno. Denostada por muchos por estos motivos es, sin embargo, reivindicada por otros. Recientemente el arquitecto Óscar Tusquets le dedicaba una exposición y aseguraba que el 90% de «esas personas que critican Benidorm nunca han estado allí». Y animaba a buscar las caras inéditas, de las que menos se habla, de la localidad alicantina. Y eso es lo que ha hecho 'Radio Gaga' en el inicio de su segunda temporada, que se podrá ver hoy en el canal Cero de Movistar.

«Nunca la habíamos visitado. Sorprende cuando la ves, pero más allá de los edificios nos quedamos con su luz maravillosa al atardecer. Y con las personas que allí nos encontramos, que no tienen culpa de ningún exceso ni han cometido delito. Para ellos Benidorm se ha convertido en su paraíso», confiesa Manuel Burque, uno de los conductores -el otro es Quique Peinado- de este formato, revelación con sus primeras entregas.

«El sentido del programa es escuchar», asegura Burque. «No se hace en la tele actual, donde casi se le da más importancia a la pregunta del entrevistador que al que responde. Y todo va muy rápido. En nuestro día a día tampoco escuchamos tanto. Ni siquiera yo, que luego sí lo hago en el programa. Pero es que 'Radio Gaga' es un oasis», afirma el presentador.

La mecánica del formato es sencilla. Burque y Peinado acuden con su caravana -que incorpora una radio- a distintos lugares a conocer historias cotidianas que suceden a nuestro alrededor y a las que no prestamos demasiada atención. Ellos abren sus puertas y sus micrófonos y ponen el foco de atención en esos seres anónimos. Esta vez lo hicieron en un hotel de Benidorm. Tuvieron que utilizar una grúa para subir la caravana hasta la azotea. Y por allí fueron pasando protagonistas con unos cuantos años a sus espaldas. Y unas cuantas experiencias también, que compartieron con los oyentes ocasionales y con los espectadores potenciales.

Los testimonios

Así, por ejemplo, visitó la caravana Mari. Y contó cómo se confesaba ante el espejo del baño de su casa. Una tarde salió de allí y reunió a sus hijos. «Vais a a llorar unos días», les dijo. «Pero eso es mejor a que yo me tire llorando el resto de mi vida». Se iba a separar. Desde entonces se siente libre como nunca. «Salgo y entro cuando quiero, pero yo con un hombre no vuelvo a vivir», explica enérgica. 'Radio Gaga' se la encontró de vacaciones en Benidorm. «Es un símbolo del feminismo aunque no lo sepa, una adelantada», matiza Burque, sorprendido por esta charla. Y por la que tuvo con Mauricio. «Su caso es diferente, porque vive en Benidorm y acude al hotel a bailar con su mujer, que tiene Alzheimer. Habla de la enfermedad sin dramatizar, enseñando cómo se puede convivir con ella. Su historia está rodada como si fuese una película, con una gran escena final», relata Burque. «Yo conquisté a mi mujer bailando. Y llevamos juntos 61 años», narra Mauricio con una pasmosa naturalidad. Eso es algo que destaca en cada testimonio. «Los redactores sondean dónde puede haber una historia y luego nosotros les dejamos que nos las cuenten».

«Benidorm bonito, Benidorm bolero, Benidorm te quiero», dice una canción que suena en 'Radio Gaga'. Y que los habitantes de esta ciudad bailan sin percatarse de que las cámaras miran. De seis entregas consta la segunda temporada que viajará a un centro de trastornos alimentarios o una comuna hippie, entre otros destinos.

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