«Interpretar a Picasso es una gran responsabilidad»

Banderas posa tras la entrevista. / Foto: Virginia Carrasco

Antonio Banderas se mete en la piel del genial pintor malagueño, con el que comparte ciudad natal en ‘Genius’, la segunda temporada de la serie de National Geographic

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

De malagueño universal a malagueño universal hay un proceso de transformación exhaustivo que ha llevado al actor Antonio Banderas (Málaga, 1960) a convertirse en el pintor Pablo Picasso (Málaga, 19881). Se dejó ver en Madrid para la presentación de la segunda temporada de la serie ‘Genius’, centrada en la biografía de Picasso (la primera estuvo basada en la vida de Albert Einstein) y que llegará al canal de pago National Geographic el próximo jueves 26 de abril, aunque este jueves se preestrenará en la capital de la Costa del Sol. La ficción, de diez capítulos, repasa la vida del genio andaluz atravesando sus tempestuosas relaciones con las mujeres y las diferentes etapas artísticas de su obra: el periodo azul, periodo rosa o el cubismo.

«Para mí era una responsabilidad. Ha sido muy duro desde el punto de vista físico. Me recogía un coche a las dos de la madrugada, me metía en maquillaje durante cinco horas para empezar a rodar de ocho de la mañana a las ocho de la tarde, todos los días. Hay un momento en el que ya no puedes más. Me dijeron que podía dormir en una silla si quería (risas). Estoy agotado y no sé decirte ni siquiera lo que he hecho. Estoy demasiado pegado al cuadro, utilizando un símil de pintor, necesito alejarme para ver la perspectiva», explica Banderas con la cabeza totalmente afeitada, un ‘look’ que ha sido básico para asemejarse al Picasso más anciano.

Otro de los retos ha sido rodarla en inglés, sobre todo para el joven actor Alex Rich, que interpreta al pintor en su etapa de juventud. Este tenía que hablar con un deje malagueño. «Ha sido más complicado para Álex, que es un chico californiano que tenía que imitar mi acento. A mí me hubiera gustado haberlo hecho en español, en malagueño. Te voy a contar una anécdota, hace muchos años, cuando estaba haciendo ‘Los reyes del mambo’ en Los Ángeles, una película dirigida por Arne Glimcher, que además es marchante de arte experto en Picasso, un día me dijo que me viniera a cenar con él y con Paloma Picasso. Nos fuimos y en un momento de la cena empecé a hablarle en español, porque entonces no hablaba mucho inglés, y ella cerró los ojos mientras le hablaba. Pensaba que la estaba aburriendo, pero en un momento determinado me dijo: ‘Cierro los ojos porque cuando te escucho veo a mi padre. Mi padre nunca perdió el acento malagueño cuando hablaba en español’», recuerda Banderas.

Picasso fue uno de los artistas más influyentes y reconocidos del siglo XX, su carrera abarcó más de 80 de sus 91 años hasta su fallecimiento, un tiempo en el que creó unas 50.000 obras. Su naturaleza apasionada y su creatividad incesante estuvieron estrechamente ligadas a su vida personal, que incluyó matrimonios turbulentos, numerosos romances y alianzas políticas y personales en constante cambio. Picasso se reinventó constantemente y siempre se esforzó en innovar y superar los límites de la expresión artística, alimentando su fama de genio a escala mundial.

-¿Le ha quedado alguna espinita clavada?

Cuando murió Franco yo tenía 15 años, y vi a Alberti regresar a España, a Sánchez Albornoz regresar de México… Todos esos grandes pintores y poetas exiliados. Y Pablo se murió dos años antes de que lo hiciera Franco… Y eso me fastidia, me hubiera gustado que hubiera vuelto a Málaga a darse un paseo por la Malagueta. Él lo hubiera querido, hubiera recibido el último aplauso de su gente.

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