Las Provincias

«A Sardá le veo feliz»

«A Sardá le veo feliz»
  • Carlos Latre habla constantemente con su antiguo 'jefe', pero no le envidia el puesto de tertuliano. «Yo soy apolítico», confiesa el juez de 'Tu cara me suena'

Montoro, Esperanza Aguirre, Evo Morales, Iniesta y 'Papuchi' -«estos dos me encantan»-, y así hasta 65 imitaciones en dos minutos que cierra con Llongueras. Es un vídeo de Carlos Latre (Grao de Castellón, 1979) en 'El Hormiguero' y va casi por las 800.000 reproducciones en YouTube. «Quiero ser el hombre de las mil caras», confiesa el humorista, y camino va porque es capaz de imitar ya a más de 600. Las últimas incorporaciones han sido Fernando Trueba -«ha sido un poco difícil porque tiene un tono grave»- y Mario Vargas Llosa: «Yo oigo voces, como el niño de la película. Y a Vargas Llosa le noto ese acento peruano, la 's' tan marcada. 'Isaaaabeeeel'».

Pero ahora Latre está al otro lado, juzgando a los imitadores que cada viernes lideran las audiencias (3,3 millones de media en noviembre) con 'Tu cara me suena', el programa humorístico-musical-familiar de Antena 3. «El otro día cené con Chicho y me dijo que estaba contento porque habíamos recuperado el espíritu de 'Un, dos, tres...', ese carácter de programa familiar». Se acuerda Latre de verlo de niño y se le abrían los ojos como platos con los regalos. «Ha sido el programa de mi vida y a Chicho le debo mucho», confiesa el cómico valenciano, y a propósito de esto rescata un episodio de 'Crónicas Marcianas'. «Chicho escribió una carta a Xavier Sardá y a los productores del programa para decirles que 'aquel chaval', que era yo, merecía ser conocido por el público con su nombre y su apellido». Sardá tomó nota del consejo y Latre se hizo un hueco en el show golfo de medianoche.

Coincidirá con su antiguo 'jefe' por los pasillos...

Sí, Sardá y yo hablamos continuamente y nos vemos porque él va de tertuliano a programas políticos. Le veo feliz, tranquilo, ha aceptado muy bien su nuevo rol. En la televisión hay muchos egos y Sardá fue el número uno. Pasar de eso a ser ahora uno más me parece de una madurez e inteligencia increíbles.

A Latre no le han invitado a 'La Sexta Noche'. Y que no lo hagan porque no va a ir. «A la política le falta verdad, sentido y humanidad. Yo soy apolítico, 'areligioso' y 'afutbolístico'. Nací en Castellón y me crié en Tarragona, así que soy del Castellón y del Nastic, que son la antítesis, ja, ja... Pero el fútbol me encanta, fui incluso entrenador de chavales». Esa y otras ocupaciones fueron solo una etapa de tránsito hasta que se consagró como imitador.

«De la escuela de Arús»

Presume de que ningún famoso se ha enfadado. Alguno estará, de hecho, encantado.

Jaime Peñafiel, por ejemplo, está encantado de la vida. Y también Ferrán Adrià. Yo tenía que hacerle un regalo y no se me ocurría, así que le regalé una imitación y le pareció muy original.

¿Y a usted nadie le imita?

¡A mí me encantaría verme! Alguna vez lo han hecho y me parodian hablando muy rápido, con una voz más bien grave. Es que la tengo grave, por eso se me da algo peor imitar a las mujeres.

Estudia lírica porque dice que le gustaría incorporar al plantel de personajes a «grandes cantantes de ópera» y también hace baile. «Por hacer, he hecho hasta ballet, que ayuda a corregir posturas». Latre es inimitable. No él, pero sí lo que hace, pero también se ha 'formado' viendo a otros. «Yo he sido de Martes y Trece. No tanto de la época de la empanadilla, que por cierto es un sketch brillante que improvisaron porque tenían que alargar, sino del 'digamelon'. También fui de la escuela de Alfonso Arús y de mayor me acerqué a Gila, al landismo...». A estas alturas ya puede presumir de tener nombre propio entre los colegas: «el latrismo».