Las Provincias

«Soy un enfermo del recuerdo»

 «Soy un enfermo del recuerdo»
  • Eduardo Aldán se pone al frente de 'Espinete no existe', el nuevo 'late night' de TVE que rememorará la historia de la cadena.«El muñeco original de Espinete estaba amiantado en un plató»

Aunque su título niega una realidad que marcó la infancia de varias generaciones de niños en este país, 'Espinete no existe' se ha propuesto resucitar al mítico personaje de la versión española de 'Barrio Sésamo'. Este nuevo 'late night', que estrena mañana TVE (a partir de las 00.05 horas), repasará la historia de la cadena y la niñez de los espectadores a través de imágenes de archivo, 'sketches,' entrevistas en plató y secciones humorísticas. Al frente de todo ello Eduardo Aldán (Portugalete, Vizcaya, 1973), un experto en historia televisiva que guarda en su casa un auténtico museo. «Tengo quince 'Rupertas' originales de 'Un, dos, tres....'».

¿Espinete no existe?

Le hemos recuperado, pero el muñeco original está en un estudio de Prado del Rey que actualmente está cerrado porque está afectado por el amianto. Nosotros hemos hecho magia y le hemos resucitado de una forma especial, con Chelo Vivares, la actriz original, dentro de él. Os vais a sorprender cuando le veáis, es uno de los hallazgos del programa.

¿Y qué le dijeron en TVE cuando les ofreció un programa con Espinete, de nuevo?

Llevaba once años haciendo este espectáculo en teatro y creíamos que era un buen formato para televisión. La idea de recordar y hacerlo con humor funciona, y si le sumamos el archivo histórico de TVE imagínate. Juntaremos en el sofá a gente de ahora y de antes para que recuerden su infancia. Sobre todo hemos apostado por mostrar momentos chirriantes, como cuando se podía fumar en televisión, o cuando un personaje de 'Mazinger Z' usaba sus pechos como armas. Eso sería inimitable hoy porque la corrección política de ahora es más fuerte que la censura de entonces.

¿Qué invitados le han hecho más ilusión?

Me ha hecho especial ilusión tener a gente del 'Un, dos tres...', a Fofito, Espinete, Don Pimpón. Son los personajes con los que yo crecí, los idolatraba cuando era un niño. Es un sueño hecho realidad poder entrevistarles.

Usted es un experto en recuerdos.

Yo soy un enfermo del recuerdo y de la nostalgia. 'Espinete no existe' es el culmen de todo esto. No hablamos de la actualidad ni del futuro, también vamos a rescatar imágenes que no son las típicas que se sacan a la luz siempre en este tipo de programas, que sorprendan a la gente.

«Sin maldad»

¿Por qué triunfa la nostalgia?

Porque lo que vemos a nuestro alrededor no nos gusta tanto y creemos que lo anterior fue mejor, aunque no siempre sea así. De hecho, la comedia de este programa tiene su parte en eso, tenemos una memoria selectiva y solo retenemos lo mejor, así que cuando mostramos que hay cosas que no eran tan buenas es muy divertido. Como cuando ves una foto de tu comunión. Pero no es un humor con maldad, sino con ternura.

¿Se verán reflejados también los niños de hoy en día?

Hablaremos de recuerdos de muchas generaciones, no solo de los ochenteros. Lo que pasa es que ahora hay tanta información, tantos juguetes y tantos canales, que de repente el niño de hoy en día tendrá complicado encontrar a otro niño que recuerde lo mismo que él. Las generaciones ya no están tan unificadas, antes había un tipo de tebeos, un solo programa, ¡Los mismos cromos! Las canciones que se cantaban en el juego de la goma eran iguales en Bilbao, Madrid y Cádiz, y no había redes sociales.

¿Cuál fue el juguete de su infancia?

El Tente, porque el Lego era para niños ricos, y con él podía construir otros juguetes. Me recuerdo jugando con él cada viernes mientras de fondo estaba el 'Un, dos, tres...'. También me gustaba mucho la serie 'Dragones y Mazmorras'.

¿Le gusta la tele de ahora?

No me gusta nada la televisión que se hace ahora, solo veo programas antiguos. De lo que se salva ahora me quedaría con 'Cuarto Milenio'. Iker Jiménez me parece un comunicador brillante.

Creo que en casa tiene un museo de objetos televisivos.

Empecé con cosas que ya tenía y había conservado. Tengo una especie de gran armario oculto en casa, una guarida del recuerdo. Tengo joyas, como cosas dedicadas por Miliki o Chicho Ibáñez Serrador. También tengo quince 'Rupertas' originales... Pero no lo hago como inversión, sino como capricho.