Las Provincias

¿Qué fue de Antonio Hidalgo?

Antonio Hidalgo: «Vivo en Murcia hace nueve años y soy feliz»

  • ¿Qué fue de...? Antonio Hidalgo, el que fuera mano derecha de Ana Rosa Quintana, presenta un programa en la autonómica y es cantante de 'Los Happys'

Nunca los hemos visto en persona, pero parece que les conocemos de toda la vida. Los presentadores de televisión se cuelan en nuestros hogares, sofás... Y hasta en la cocina. Y cuando se van los echamos de menos. ¿Quién no recuerda a Antonio Hidalgo, el muchachillo de la orquesta de 'Sabor a ti', que se convirtió en el compañero inseparable de las tardes de Ana Rosa Quintana? Ahora, una década después alejado de las cadenas nacionales, desvela qué fue de él.

Consiguió pasar de ser el cantante de la orquesta de 'Sabor a ti' a presentador. ¿Cómo lo hizo?

¡Casualidades extrañas de la vida! Me contrataron de cantante, y un día el copresentador no pudo llegar a tiempo porque tuvo un problema con el vuelo, me lo propusieron a mí y dije que sí. Ahora pienso: '¡Qué morro le eché!' Ja, ja.

Y le salió bien la jugada.

Sí, pero porque no le tenía miedo al fracaso. En la vida cuanto menos importancia le das a las cosas mejor, cuando te agobias y le pones mucho empeño peor.

¿Por qué abandonó Antena 3 en plena cresta de la ola?

Todo el mundo cambia de empresa y no pasa nada. Unas veces te toca estar en un lado y otras en otro. Simplemente me vine a trabajar a Murcia hace nueve años, me adapté muy bien a la región y tengo una vida absolutamente plena y feliz. Lo de estar más o menos reconocido por la calle nunca me ha preocupado.

Usted iba para abogado.

Mis padres pensaban en esa época que su hijo tenía que ir a la universidad y estudiar una carrera de provecho como medicina, derecho... Lo de 'quiero ser artista' les sonaba a pasar hambre. ¡Y tenían razón! Es una profesión muy bonita pero muy insegura. Yo di vueltas por la Facultad de Derecho y al final mi padre me dijo: 'Has jubilado a tres catedráticos, esto no es lo tuyo'. Y como ya me ganaba un dinerito bastante majo cantando me dediqué a eso. Y mi madre me ha reconocido que se alegra, porque le he dado buenos momentos en la tele. Ahora mi hijo está estudiando Periodismo, y eso que yo le dije que ni se le ocurriese. Pero al final que disfrute y que haga lo que quiera. Igual que yo.

La mujer de su vida

Es como El Gran Wyoming: presentador de día y cantante de noche.

A los dos nos pasó lo mismo. Tuvimos primero un grupo, antes de presentar, y luego lo hemos recuperado. ¡Yo a los catorce años iba por los locales de ensayo con la guitarra y hace tres años volví a hacer conciertos con Los Happys! Mi mujer me dice que de nuevo mi ocio se ha vuelto a convertir en mi trabajo. ¡Llevo seis noches seguidas tocando!

Le va a echar de casa...

¡Eso es! Lo has acertado. Ese es el problema. Mi mujer me pregunta que si esto va a ser así para siempre. Y yo le digo que defina 'así' y 'para siempre'. (Risas)

Decía hace años que los pilares de su vida eran su mujer, su hijo y el perro. ¿Siguen siéndolo?

Mi hijo, por supuesto. Pero mi vida sentimental ha dado tantas vueltas que te comentaré que el perro se fue con la anterior. (Carcajadas) Pero me he vuelto a casar con una murciana. Y he encontrado, aunque me lo hayas oído decir muchas veces, a la mujer de mi vida. ¡Pero de verdad!

Le hemos visto siempre con muchas mujeres y muy guapas.

Sí, sí. Yo a mi mujer le digo siempre: 'eres la séptima, cariño'. Ja, ja. Y ella siempre me dice que a ver si paro ahí. Tiene mucho sentido del humor. He tenido muchas relaciones, guardo un buen recuerdo de ellas y me hablo con todas, que no es algo fácil. Siempre me han tachado de inmaduro, pero de buena persona.