El teatro valenciano asalta las librerías

El teatro valenciano asalta las librerías

Las editoriales de la Comunitat aprovechan el buen momento de los dramaturgos y publican sus textos tras su representación en los escenarios | Los sellos detectan un auge de la literatura dramática, que sale en busca del lector enriquecida con ilustraciones y música

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

«Obviamente, hay pocos lectores de teatro. Como tampoco hay muchos de poesía. Pero es una apuesta necesaria. Sé que conlleva un riesgo editorial». Las palabras pertenecen al editor de Alupa, Robert March, la editorial valenciana que, según los expertos, es la empresa que más y mejor apuesta por dar una segunda revisión a las obras de teatro. Se trata una vida literaria, la que llena las páginas de un libro con los textos de dramaturgos valencianos como Guadalupe Sáez, Néstor Mir, Begoña Tena y Xavier Puchades, entre otros.

March, que apenas lleva un año al frente de Alupa, ha tomado el testigo de los anteriores gerentes y considera «el teatro se puede leer». «Yo estoy convencido de esa idea», afirma. Para el editor, no hay reglas en lo que se refiere a la edición de estos textos. «Pertenecen a escritores que las acaban de estrenar, o lo harán próximamente. También hay tramas que no han llegado a subir a las tablas. No hay criterios. Lo que me importa como editor es la historia. Son, en cierto modo, textos comprometidos. Apuesto por libertar creadora», argumenta.

En el catálogo de Alupa se puede encontrar la traslación a papel de algunos de los mas recientes montajes de la cartelera valenciana. 'L'alegria està açí dins', de Guadalupe Sáez, se representó hace apenas unas semanas en la Sala Ultramar. 'La batalla vital', de Néstor Mir, ha recalado recientemente también en la Rambleta. También, 'I tornarem a sopar al carrer. Una indígena els va guiar a través de les muntanyes', con los textos de Begoña Tena y Xavier Puchades. La editorial no distingue entre textos en castellano o valenciano. «Editar este tipo de obras es algo transgresor», confiesa. No son las únicas que presenta a los lectores. Es más, hace pocos días ha sacado a la venta 'Querencia. Los esperantistas', de Paco Zarzoso, y 'El teatre açí i ara', una recopilación de las reflexiones de más de una veintena de dramaturgos valencianos como Javier Sahuquillo, Sònia Alejo, Jerónimo Cornelles, Mafalda Bellido, María Cárdenas, Nacho López Murria, Manuel Molins, Gabi Ochoa o Jaume Policarpo, entre otros. Además, este libro incluye el prólogo realizado por el crítico teatral de este diario, José Vicente Peiró.

Pero para March no basta con editar las composiciones de los dramaturgos valencianos. Hay que hacerlas atractivas. Para ello, confía también en ilustradores de la región como Paula Bonet o Raúl Colomer 'Kolo' para que el lector acceda al libro «con otra mirada». Ese es el caso de 'La batalla vital', de Néstor Mir, cuyo volumen además se completa con un disco con las canciones de la obra. El dramaturgo confiesa a LAS PROVINCIAS que, en su opinión, la segunda vida de las obras de teatro permite, sobre todo, generar un legado que pueda ser consultado por estudiantes y profesionales del sector.

«Para mí fue un regalo que Alupa decidiera publicar el texto. Es una forma de darle más consistencia a un proyecto. Cuando la ves en papel, puedes apreciar cómo funciona la dramaturgia», afirma. Para él, su edición en formato de libro «sirve para que, en cualquier momento, se retome una obra que puede que ya no se represente», asevera Mir. «Yo creo que el mercado de este tipo de ejemplares es muy pedagógico. Hay muy poca gente que busque literatura teatral. Es cierto que el gran potencial de un espectáculo está en escena, pero la publicación de este tipo de literatura dramática ayuda a la gente que se dedica al teatro», asevera el dramaturgo.

Mir está de acuerdo con las tesis que sostienen que, en los últimos años, las editoriales valencianas están haciendo el esfuerzo por generar este tipo de literatura. Aunque, como ha mencionado, no hay una gran fuente de lectores del género, sí fía su crecimiento a la existencia del teatro alternativo. «En ese género se trabaja con textos muy particulares, en pequeñas salas, pero que generan mucho interés. De ahí que, el hecho de que las editoriales apuesten por este tipo de libros haga que muchos estudiantes de las escuelas de teatro recurran a estos textos», concluye.

Resultado de premios

No todos los textos teatrales que llegan a las librerías lo hacen por iniciativa de sus autores. En muchos casos, su otra vida, la literaria, deviene de haber ganado un concurso. Para Óscar París, de Onada Edicions, su empeño eneste tipo de literatura está ligada al premio de teatro Ciutat de Sagunt. «La apuesta, en este caso, viene del Ayuntamiento de la localidad, que financia la edición en papel del ganador del galardón», asegura. En el caso de su empresa, la mayoría que publican en ella son dramaturgos que aprovechan la convocatoria para presentar sus proyectos.

«Hay un público minoritario. Eso es verdad. Pero hay interés. Nosotros abogamos por editar uno o dos textos de estas características al año. Además, con este tipo de ejemplares también van aparejadas presentaciones en los propios teatros donde se representan los montajes o en festivales», asegura el editor. Y París pone un ejemplo. La obra 'Stockholm', del saguntino Ismael Bereje Guidault, que ganó la edición del galardón en 2016, «tuvo muy buena acogida en la Fira del Llibre pasada».

También hay otros casos curiosos, comenta París, como fue el del actor Joan Molina, el inolvidable alcalde de la serie 'L'Alqueria Blanca' y que, pese a no ser dramaturgo, sí publicó con esta editorial su obra 'La venjança d'en Bernat'.

Aunque no todo son premios que se traducen en libros. En el Petit Editor, su responsable, David Vidal, afirma con rotundidad que ellos comenzaron a publicar teatro «por un sentimiento fervoroso». «El teatro se debe leer, hay que abrir las editoriales a la literatura dramática. Hay un público interesado, aunque pocos lectores», dice. No obstante, en su selección de textos, bajo el nombre 'Apuntador', se pueden encontrar desde las creaciones teatrales de Xavo Giménez a las de Chema Cardeña. «Aportamos nuestro granito de arena a esta iniciativa. No atendemos a criterios, publicamos el teatro que nos gusta y valoramos la calidad», asevera.

En su opinión, hasta hace unos años, «había un vacío tremendo en la edición de obras de teatro». «Es muy positivo que otras editoriales valencianas se hayan vuelto a mover. El texto teatral bien editado tiene así otra vida e invita a mucha gente que ha visto los espectáculos a querer llevarse a su casa algo con lo que ha disfrutado», cuenta. Vidal no sólo destaca el trabajo de otras empresas del sector como Alupa, sino que se felicita de que Bromera y Tres i Quatre hayan vuelto a publicar títulos de literatura dramática. La primera, por ejemplo, tiene en su colección títulos como 'L'Univers (un viatge amb els Superneutrins)', de Manuel Molins; 'Demà podries morir', de Pasqual Alapont; 'Trio', de Rodolf Sirera; o 'Ficció', de Carles Alberola y Pasqual Alapont. «Al final es una cuestión de creer y poder. Y nosotros creemos en este género», concluye Vidal.

Apuesta pública

Las instituciones valencianas también se han subido al carro de trasladar el teatro valenciano a las páginas de un libro. El Instituto Valenciano de Cultura pondrá en marcha en 2018 la primera edición del laboratorio de dramaturgia Ínsula Dramataria Josep Lluis Sirera. El objetivo de esta iniciativa es, según Cultura, «estimular la escritura teatral generando unas condiciones óptimas de trabajo, potenciar la dramaturgia viva valenciana en un momento de claro renacimiento escénico y combatir el aislamiento creativo de nuestras autoras y autores dramáticos».

Para ello, además, se procederá también a la publicación y finalmente producción y exhibición de alguno de los textos que se produzcan en este laboratorio. Ya está el listado de las autoras que participarán en el laboratorio. Se trata de Begoña Tena, Maribel Bayona, María Cárdenas, Mafalda Bellido, Laura Sanchis y Antonia Bueno.

En el caso de la Sociedad General de Autores (SGAE), también se apuesta por dar visibilidad a los textos de los dramaturgos valencianos. En su catálogo se encuentran algunos títulos como 'Alimento para mastines', de Javier Sahuquillo; 'Los niños alemanes pintan el cielo de color gris', de Nacho López Murria; 'Las guerras correctas', de Gabi Ochoa, o 'Llopis', de Xavo Giménez, entre otros.

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