Un talento valenciano oculto

Retrato de Blas María Colomer. / lp
Retrato de Blas María Colomer. / lp

Una tesis rescata la vida y obra del pianista Blas María Colomer | El músico de la Comunitat fue el primer español en acceder como estudiante al Conservatorio de París en 1857

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

«Puede que el hecho de coincidir con los llamados virtuosos o su capacidad de ser más academicista, de no desafiar al piano, ha hecho que el valenciano Blas María Colomer (Valencia, 1833-París, 1917) sea un desconocido». Así justifica la catedrática de piano y licenciada en Historia, María Belén Sánchez, la invisibilidad que va aparejada a la vida y obra del compositor, el primer español en ser aceptado en el Conservatorio de París.

Corría el año 1857 cuando Colomer, que había estado preparándose un año antes, entró a formar parte de la prestigiosa institución para estudiar y convertirse en un excelente artista y compositor. Tanto es así que más tarde también pasaría a ser profesor de la propia institución e, incluso, tendría tiempo para crear hasta más de 260 obras musicales.

Ahora, cuando se ha cumplido un siglo de su fallecimiento, la experta ha sido la encargada de recuperar, a través de una tesis doctoral, el legado de este pianista único. Para ello, Sánchez ha contado con la colaboración del tataranieto de Colomer, Patrick, afincado en París y que ha permitido a la investigadora bucear en el archivo del valenciano. «Aunque también he tenido la ayuda de los familiares de Colomer que viven en la Comunitat», asegura.

Sin embargo, es en París, la ciudad en la que vivió el compositor, el lugar en el que más presencia tiene su figura. Y es que un número pequeño de sus obras se siguen editando en la ciudad gala e interpretando en conciertos. Allí, llegó a impartir clases de piano y armonía en el conservatorio que años antes le había abiertos sus puertas. Alcanzó el prestigio y llegó a presidir las pruebas de acceso al mismo en las que decenas de jóvenes buscaban la oportunidad que él había logrado anteriormente. «Realizó una importante labor como profesor en la que, además de los numerosos alumnos que tuvo, elaboró una amplia literatura pianística dedicada a la metodología del instrumento», asevera la experta. Entre sus creaciones, además, destacan las que presentan el piano como un instrumento principal o de acompañamiento.

Considerado como un «gran melodista» por los medios de comunicación de la época, sus obras sinfónicas también fueron galardonadas con numerosos premios en los certámenes que regularmente convocaba la capital francesa. Sin embargo, esos tintes academicistas y más conservadores de su manera de entender la música fueron los que, en opinión de María Belén Sánchez, hicieron que su trabajo se viera eclipsado por los llamados virtuosos. No obstante, en la actualidad ella pretende recuperar su obra y hacerla accesible. «Vamos a publicar un libro y a grabar su música, la instrumental y la de cámara. También estamos preparando su concierto para piano y orquesta que esperemos podamos interpretar el próximo otoño», asevera. Muchas de estas piezas manuscritas se conservan en la iglesia de San Nicolás de Valencia, por lo que también se va a editar un trío y un sexteto.

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