Una soledad sin palabras

Dos actores con máscaras que interretan a 16 personajes diferentes en 'Solitudes'. / LP
Dos actores con máscaras que interretan a 16 personajes diferentes en 'Solitudes'. / LP

El teatro gestual de Kulunka Teatro llega hoy a la Rambleta con 'Solitudes'

MARTA BALLESTER VALENCIA.

En 'Solitudes' sobran las palabras para emocionar al público. Tras el éxito de 'André y Dorine', Kulunka Teatro estrena hoy en la Rambleta esta nueva historia cargada de sensibilidad que ahonda en la soledad y la incomunicación de los miembros de una familia que no se dan cuentan de las verdaderas necesidades de sus seres queridos que les rodean.

«Todos los espectadores, sean de la edad que sean, se van a sentir identificados con las actitudes de los personajes, porque aunque el hilo argumental lo lleva el abuelo, aparecen otras generaciones como la del hijo y el nieto», explica la actriz Garbiñe Insausti a LAS PROVINCIAS. El protagonista se siente incomprendido porque, como casi todos los ancianos para los que su vida es prácticamente una espera, ya sólo desea cosas sencillas que los demás no valoran. Aún así la soledad no solo va cogida de la mano de la vejez. «Queremos desmontar en la obra este mito, porque aunque lamentablemente hay una pandemia de este sentimiento en la tercera edad, ellos no tienen el monopolio, cualquier adolescente puede ser víctima de esta soledad», argumenta el actor José Dault. Este sufrimiento se combina durante la función con la sonrisa que conmueve y sorprende. «En todo drama hace falta humor, porque en la vida también tiene cabida. Es nuestra manera de afrontar los espectáculos», detalla Insausti.

Este viaje reflexivo entre la risa y el llanto, que también se representará mañana, se realiza a un ritmo frenético, ya que los tres actores de la función representan a 16 personajes en escena. «Entre bandalinas existe otra obra en la que estamos obligados a hacer el triple salto mortal para llegar a los cambios. La gente se sorprende cuando salimos a saludar y sólo somos tres», alega Dault.

«El lenguaje de máscaras es un ejercicio sanador para el ego de los actores», manifiesta José Dault

Pero sin lugar a duda la sorpresa y la clave de Kulunka Teatro es su lenguaje gestual. Personajes sin texto pero con máscara que harán de todo menos una obra inexpresiva. «El público no está habituado a este tipo de teatro que genera tantas sensaciones. Siempre se tiene miedo a lo desconocido, pero cuando lo descubren acaban enamorados», expresa la actriz. «El lenguaje de las máscaras, además de ser un ejercicio sanador para el ego de los actores, ya que quedan totalmente al servicio de la obra, ofrece una alternativa a esta sociedad en la que vivimos a dos mil por hora. El tiempo se detiene con esta función y nos obliga a sentir y a escucharnos a nosotros mismos», declara Dault. «Además el público hace el ejercicio de poner la cara de algunos familiares y amigos a esas máscaras que están en el escenario y consiguen así adentrarse más la historia», apunta.

Después de más de 70 bolos por España, Inglaterra, Francia y Alemania, 'Solitudes' con música de Luis Miguel Cobo sigue conquistando por su «sensibilidad y madurez». Las cosas pequeñas importan y el tiempo con los seres queridos hay que aprovecharlo mientras estén al lado, porque quizás después sea tarde. Por eso más que una obra esto es una lección de vida.

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