Ana Santos: «La mujer no necesita a un hombre para ser feliz»

VIRGINIA CARRASCO

Dirige desde hace cuatro años la Biblioteca Nacional. Reconoce que es impaciente y algo mandona. Se crió entre libros, que es lo que le regalaban en las fiestas de cumpleaños y Reyes

ANTONIO PANIAGUA

Qué hará en sus vacaciones?- Mi familia paterna es de un pueblecito de la provincia de Teruel, de una comarca maravillosa que se llama Matarraña. Este año voy a ir a Beceite, que es el pueblo de mi marido. Se encuentra entre dos ríos, rodeado de viñas y olivos. Por eso lo llaman la Toscana española. Allí tenemos una casita y vivimos con mucha paz. Luego pasaremos una semana en Fuerteventura.

- Hábleme de su infancia. ¿Qué tipo de niña fue?

- Si se lo pregunta a mis padres, le dirán que fui una niña muy rebelde. Y realmente es así. Desde que era muy pequeña me gustaba conocer, aprender. Me rebelaba incluso contra las imposiciones del colegio. Mis regalos de cumpleaños y Reyes siempre eran libros. Fue una infancia feliz y una adolescencia de esperanza. Queríamos que este país fuese distinto, que existiese la democracia y que volviese la libertad.

- ¿Sus padres le inculcaron el amor a los libros?

- Mi padre era militar y el sueldo que tenía era modesto. A pesar de ello, mi familia siempre procuró que tuviéramos todo aquello necesario para nuestra formación. Los regalos eran libros en vez de juguetes. Mi abuelo sí que tenía una gran biblioteca, que yo he heredado en parte.

- ¿Cuál es su principal defecto?

- Tengo tantos que es difícil decir uno (risas). Soy muy impaciente, deseo que las cosas se hagan de forma inmediata. Me digo: 'esto no puede seguir así'.

- No es el ritmo que lleva precisamente la Administración.

- Por eso tengo que contenerme. Procuro ser no solamente buena profesional, sino también buena persona. La autoridad moral se gana con el ejemplo, no con la imposición. Es algo que me intento exigir cada día.

- ¿Es usted una mujer con carácter o, como se suele decir, es más blanda que un merengue?

- Eso lo tendrían que decir los demás. Me dicen que soy mandona, pero quizá sea porque, al ser laprimera de cinco hermanos, los mayores teníamos más mando en plaza.

- ¿Cuál es la persona viva que más admira?

- Admiro mucho a Emilio Lledó, con quien tengo la suerte de conversar de vez en cuando. Aprendo mucho de él, que es un gran sabio. Y, luego, admiro a todas aquellas mujeres que durante prácticamente toda su vida han luchado por la igualdad, por llegar a esa necesaria equidad de derechos con los hombres, que tiene que ser un convencimiento compartido por todos.

- ¿Es feminista?

- Sí, aunque no milito en ninguna organización. Soy divorciada y eso de estar viviendo sola durante un tiempo y saber lo importante que es sentirte dueña de tu vida es algo de lo que todas las mujeres deberíamos ser muy conscientes. No necesitamos un hombre al lado para ser felices y podemos llegar hasta donde nos propongamos. Lo único que hay que hacer proponérselo.

Investigar e inspirar

- ¿Le molesta la expresión 'ratón de biblioteca'?

- Es uno de los millones de tópicos que nuestra sociedad va creando. Realmente, hoy los bibliotecarios tenemos muy poco de ratón de biblioteca. Las bibliotecas son ahora centros muy vivos, llenos de actividades y, fundamentalmente, con un desarrollo importante de proyectos tecnológicos muy punteros. Además, la profesión de bibliotecario es multidisciplinar y cada uno está especializado en un área.

- ¿Además de investigadores, siguen viniendo escritores a esta biblioteca?

- Sí. Vienen muchos escritores porque muchas de las novelas que escriben tienen un fundamento histórico y necesitan consultar fuentes. La biblioteca sirve para algo más que para investigar. Sirve también para inspirar. Todo lo que hay aquí tiene muchísimo valor, lo cual es una fuente de inspiración intelectual tremenda.

- Si descartamos España, ¿en qué país le gustaría vivir?

- Me tira mucho América Latina. Me gusta por carácter y quizá por afinidad con nosotros. También me encantaría vivir en un país mediterráneo.

- ¿Cuál es su pasatiempo favorito?

- Me gusta muchísimo leer y soy muy montañera. Me gusta mucho ir al campo, estar en contacto con la naturaleza. De hecho, en Beceite tenemos una casita en plena naturaleza y ése es mi paraíso.

- ¿Qué es lo que más teme? ¿Cuál sería la mayor desgracia para usted?

- Perder los afectos, tanto de amigos queridos como de familiares. Para mí lo peor es cuando esa relación, que yo creo que es lo más importante de la vida, se quiebra.

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