Sandra Barneda: «Nunca he dejado de sentirme escritora aunque he tenido mucho pudor»

La presentadora y escritora Sandra Barneda, ayer, en LAS PROVINCIAS. / TXEMA RODRÍGUEZ
La presentadora y escritora Sandra Barneda, ayer, en LAS PROVINCIAS. / TXEMA RODRÍGUEZ

La periodista presenta en Valencia su cuarto libro, 'Las hijas del agua', una novela protagonizada por mujeres «silenciadas»

NOELIA CAMACHOVALENCIA.

«Me ponen los retos», asegura la periodista Sandra Barneda. Tanto es así que ayer presentó en Valencia la que considera su «novela más ambiciosa». 'Las hijas del agua' (Suma de letras) traslada al lector a la Venecia de finales del siglo XVIII. Allí, una hermandad secreta de mujeres que luchan por ser libres y dejar atrás los prejuicios de su tiempo. Se trata de una historia de heroínas «silenciadas» a las que Barneda defiende porque «debemos rendir homenaje a las que nos precedieron».

-Esta novela es la tercera parte de su tetralogía sobre los elementos. Tras 'Reír al viento' y 'La tierra de las mujeres', ¿por qué afirma que este es su libro más ambicioso?

-Esta es la novela que más me ha costado, con la que más he sufrido al escribirla. En ella he logrado el objetivo de trasladar al lector a otro siglo y a un contexto histórico muy llamativo. Es un momento del primer golpe sobre la mesa que da la mujer, en el que dice basta ya y si tengo que luchar, lucharé por mí misma. No ha sido nada fácil ambientar esa Venecia tan decadente y a la vez tan sugerente.

«Conocer la historia nos dará coraje para seguir construyendo una sociedad más rica e igualitaria»

-Habla de esas mujeres «silenciadas» pero el libro llega en un momento en el que parece que el movimiento feminista es imparable. ¿Ha sido casualidad o un hecho premeditado?

-Yo creo que es una coincidencia. Pero es verdad que todas somos 'hijas del agua'. Tenemos que rendir mucho más homenaje a todas esas mujeres que nos precedieron e hicieron tanto por nosotras. Si conocemos y repasamos su historia, silenciada y olvidada, nos darán coraje para seguir adelante y seguir construyendo, a pesar del ruido que a veces se escucha, una sociedad más rica e igualitaria basada en la diversidad.

-¿Por qué descubre las vivencias de una sociedad secreta de féminas que buscan la libertad?

-Ellas fueron las que decidieron alumbrar el camino de la valentía. Aunque la sociedad me diga que no, yo me la juego. Hay una frase de Janis Joplin que dice que «libertad es una palabra significa que no hay nada que perder». Ellas no lo tenían porque era tan fuerte su necesidad de ser libres, de decidir y poder tener el control de sus vidas, que una vez emprendieron ese camino, era muy difícil el retorno.

-Con este cuarto libro, ¿se siente ya escritora? Se la conoce, sobre todo, por su carrera en la televisión....

-Yo necesito escribir y siempre me he sentido escritora aunque he tenido mucho pudor. Pero, con toda humildad, siempre me he considerado así. Necesito sacar de mi cabeza historias que tengo, que se me acumulan. Y lo digo: me falta tiempo para escribir todo lo que quiero. Me doy cuenta de cuanto más lo practico, más personajes quieren hablar a través de mí. Es algo que engancha mucho. Me relaja y me evado.

-La literatura le ayuda a oxigenarse después de lidiar con los colaboradores del debate del programa 'Supervivientes'?

-Totalmente. Pero en el programa me lo paso muy bien. Hay que quitarle solemnidad a la vida. Yo en el debate me río mucho. Disfruto del programazo, de cómo está montado, del equipo, de los compañeros... Luego, para bajar la adrenalina y equilibrar, está literatura. Los personajes son los que hablan y yo quedo detrás.

-¿Ha tenido que lidiar con ciertos prejuicios sobre los rostros televisivos que se dedican a escribir libros?

-A mí es que siempre me han tratado muy bien. La crítica lo ha hecho. No me he dejado llevar por lo que pudieran decir. Siempre quiero superarme.

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