Rafa Company: «El MuVIM no es moneda de cambio para los políticos»

Rafa Company, ayer, en las instalaciones del MuVIM. / MANUEL MOLINES
Rafa Company, ayer, en las instalaciones del MuVIM. / MANUEL MOLINES

«Con Román de la Calle al frente del centro cultural no se habría presentado esta venta de saldo por parte del IVAM», lamenta el actual director del museo

Carmen Velasco
CARMEN VELASCOValencia

Rafa Company (Valencia, 1962) es desde septiembre de 2015 director del MuVIM, pero conoce la institución desde el origen. Ahora el futuro del proyecto está en juego en un terreno donde se libra una batalla más allá de la gestión cultural. Company, que dice sentirse respaldado políticamente, sale en defensa del equipo y del planteamiento del MuVIM.

-¿A quién beneficia que se cuestione el futuro del MuVIM?

-Supongo que beneficia a los que se consideran competidores del MuVIM. No nos consideramos competidores de ningún museo ni de ninguna institución cultural de la ciudad, sino que estamos para que fluya la oferta artística, no sólo sea alternativa a dar un paseo, sino que esta sea lo suficientemente atractiva para que el ciudadano abandone la tecnología. Un ejemplo: cuando el MuVIM expuso 'La modernitat republicana', el IVAM exhibió la maravillosa 'Construyendo nuevos mundos', ambas ofrecen al ciudadano dos visiones del periodo de entre guerras. ¿Alguien duda de que Valencia es una gran ciudad de museos? El MuVIM es útil a la ciudadanía y queremos que la ciudad se sienta contenta. No tenemos patrimonio material y recibimos críticas por no tener colección tangible, una cuestión paleozoica en museología. Aún así poseemos la mayor biblioteca de la ilustración que nació con los fondos de Alfons Roig, en época de Manuel Tarancón. Perviven acusaciones de gente muy notoria que critica al MuVIM por no tener colecciones, pues que se lean las directrices del Consejo Internacional de los Museos (ICOM) antes de darnos lecciones. El bienestar social es bienestar cultural. ¿Alguien se puede cargar un museo? Es una decisión muy difícil, pero el MuVIM no nació casualmente. Surgió porque el presidente de la Diputación, Manuel Tarancón, muy bibliófilo, decidió, como se deciden las cosas en política, de arriba abajo que Valencia debía rendir homenaje a la ilustración valenciana. El pleno de la institución provincial por unanimidad, desde Unió Valenciana hasta Izquierda Unida, cuando no existía ni el PP actual ni Compromís, lo apoyó. El proyecto original se modificó y pasó de ser un museo de la ilustración valenciana a un museo valenciano de la ilustración.

«Se ha dado a entender que hay una maquinara para deshacerse del proyecto del MuVIM» «¿Dinamitar un museo? Alguien que estime a su ciudad más alla de la retórica no lo haría»

-¿Se siente cuestionado?

-No, pero sí hay un hartazgo de que siempre sea el MuVIM el icono de la transferencia institucional. Yo me puedo equivocar y cuando lo haga, que me den caña pero que sea por la gestión. Soy un servidor público y el día que me nombraron director del MuVIM no nació ningún sol sobre ningún planeta. No tengo ningún don especial para dirigir ni quiero perpetuarme en la dirección, pero defiendo a mi equipo de ataques de personas de ringorrango que dicen que el MuVIM no ha calado o que está politizado. ¿Qué será del personal con la venta de saldo del MuVIM que alguien plantea? Yo no me opongo al cambio de titularidad, que se realizará cuando proceda, pero el proyecto es socialmente útil y los trabajadores merecen tranquilidad.

-¿La venta de saldo se habría presentado con Román de la Calle como director?

-No. Existe un grupo de personas para lo cuales quienes hicimos el proyecto del MuVIM somos unos recién llegados que no merecen ningún crédito.

-¿Ese grupo de personas está en despachos políticos o artísticos?

-No está en despachos políticos, sino más bien se trata de un establisment formado por personas reaccionarias. Si el MuVIM lo dirigiera un catedrático de universidad, sería diferente, pero hay clasismo. El MuVIM está en el ojo del huracán. Ser uno de los museos más visitado de Valencia te colaca en una nube y a quien lo dirige en el disparadero, pero yo soy discreto.

-¿Quién quiere deshacerse del MuVIM?

-La Diputación está inmersa en un proceso para agilizar la administración y reclamamos ser escuchados por respeto al personal y por la dignidad del proyecto. Ser el icono de la transferencia no significa hacerlo a cualquier precio y a cualquier manera. El vapuleo del MuVIM no sale gratis.

-No me ha contestado a la pregunta...

-Soy incapaz de focalizar porque no tengo pruebas. Si se confirma la hipótesis de que el MuVIM se convierte en subsede del IVAM estaría más decepcionado con el género humano porque si entre profesionales de una ciudad hay quien desea cargarse o llevarse por delante el trabajo de años de mucha gente... No tengo pruebas de nadie y no puedo dar nombres.

-¿El MuVIM es moneda de cambio de los políticos?

-No, no lo es. Estoy convencido de que ahora las cosas van a ir muy bien. Este episodio ha sido duro pero ha sido bueno porque nos ha servido para habernos visto en el peor de los espejos posibles y hemos sentido que nos quieren y nos apoyan.

-¿El presidente de la Diputación, Jorge Rodríguez, ha hablado con usted?

-No, yo nunca habla con él. Rodríguez no me nombró en el cargo. Quien tuvo que dar la cara por el equipo del MuVIM, el diputado Xavier Rius, la dio. De momento, este es el mayor brete que he vivido como director porque se ha dado a entender que somos una infraestructura prescindible y que existe una maquinaria para poder hacer desaparecer el proyecto del MuVIM.

-¿Y la vicepresidenta, Maria Josep Amigó?

-He sentido su apoyo, sí.

-¿Ha hablado con algún responsable de la Conselleria de Cultura?

-No. Cortés me llamó el miércoles pero soy discreto y no comentaré nada.

-Después de la llamada de Cortés, ¿retira la expresión de «OPA hostil neoliberal de un museo amigo»?

-No retiro nada. Mis expresiones responden a mi estado de ánimo. Hoy (por ayer) tengo otro, pero no por las llamadas sino por haber recibido el apoyo político de quien lo he recibido.

-¿Sobran museos en Valencia?

-No, yo soy partidario de reflotar museos. El cupo no está cubierto y hay que diversificar. Si la marca de Valencia como ciudad de museos tiene que ser efectiva, será sumando centros culturales. ¿Dinamitar un museo? Alguien que estime a su ciudad más allá de la retórica, no lo haría.

-A la pregunta de si hay muchos museos en Valencia, el responsable del IVAM, en un reportaje de LAS PROVINCIAS en el que usted y el director del Museo de Bellas Artes participaron en noviembre de 2015, dijo: «En este momento histórico sí hay excesivos museos en Valencia. Los responsables políticos deberían plantearse cómo se reordena esto, hay que priorizar. En el IVAM hemos dicho que congelamos nuestra ampliación pero porque somos conscientes de la situación. Si de repente se crea un nuevo museo nosotros vamos a estar allí para decir '¡alto!'».

-Yo nunca diré «¡alto!» a la creación de un nuevo museo.

-¿Aquella afirmación era una declaración de intenciones?

-No lo sé.

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