Profesionales de las artes escénicas reclaman que el Escalante no desaparezca

Fachada del teatro Escalante, situado en la calle Landerer de Valencia. / damián torres
Fachada del teatro Escalante, situado en la calle Landerer de Valencia. / damián torres

Instan a que la Diputación mantenga el edificio mientras los dueños del inmueble aseguran que no les han pedido negociar

NOELIA CAMACHO VALENCIA.

La decisión de la Diputación de Valencia de no renovar el contrato de alquiler del teatro Escalante, cerrado desde el pasado mes de octubre por sufrir importantes desperfectos, ha suscitado distintas reacciones. Tal y como adelantó LAS PROVINCIAS, la corporación provincial se deshará del edificio después de que el informe realizado por los técnicos asegurara que el inmueble padece graves daños en su estructura, cuya reparación ascendería a los 6,3 millones de euros.

Por ello, fuentes provinciales aseguraron a este diario que se buscan distintas alternativas para ubicar la programación escénica del Escalante, que este último trimestre del año recalará en la sala Martín i Soler del Palau de les Arts.

Sin embargo, algunos profesionales de las artes escénicas valencianas instan a la Diputación a que negocie con la entidad religiosa que es dueña del edificio para que el proyecto del Escalante siga ligado al inmueble que lo ha albergado desde hace más de tres décadas. «El Escalante es un teatro con historia. Puede que el proyecto siga, pero sin el edificio, el espíritu, no», asegura el presidente del Sindicat d'Actors i Actrius Professionals Valencians (AAPV), Ximo Solano. «¿Qué son seis millones de euros de inversión para un proyecto que puede durar otros cien años? Nosotros le pedimos a la Diputación que reflexione y que negocie con los propietarios porque el espacio teatral es insustituible», afirma. El representante de los intérpretes, además, insta a la corporación a que haga números. «Una institución que tiene más de 30 millones de superávit podría hacer que, por una vez, el teatro fuera una prioridad. Deberían hacerse con la propiedad», afirmó y concluyó: «los políticos no entienden que ese espacio tiene un olor, una magia muy difícil de reproducir aunque se busquen otras alternativas».

El productor de Albena, una compañía responsable de uno de los últimos éxitos teatrales del Escalante como fue 'L'Aneguet lleig', Toni Benavent, confiesa que tiene sentimientos contradictorios. Argumenta que un teatro «nunca debería perderse». «Lo que ha pasado con el Escalante es una barbaridad. Deberían replantearse nuevas fórmulas, un esfuerzo en inversión, la cesión del espacio a cambio de sufragar las obras. Porque no es sólo una pérdida para los profesionales del teatro, sino también lo es para el patrimonio. Aunque hay que valorar que la Diputación está intentando es que la oferta escénica no se deje arrastrar por la problemática del edificio», defendió el productor.

El dramaturgo Javier Sahuquillo, por su parte, apela también a los responsables del inmueble. «Son ellos los que deberían hacerse cargo del importe de la reforma. Aunque también debería haber una voluntad de mantener ese teatro. Se están tirando muchas piedras sobre el Escalante y se debería negociara, a lo mejor, que la inversión de la Diputación se convirtiera en el equivalente a la compra», aseveró el escritor.

Desde el Patronato de la Juventud Obrera, dueños del inmueble situado en la calle Landerer, no quieren valorar la decisión de la Diputación. Preguntados por este periódico, los miembros de esta Fundación apenas confirmaron que no les han pedido negociar ningún aspecto. «Lo único que han hecho es comunicarnos que no van a renovar el contrato», afirmaron fuentes del Patronato.

Más

Fotos

Vídeos