La pinacoteca se inunda de cámaras y jaulas para reflexionar sobre el mundo como prisión

La exposición, que supone la primera colaboración con el MAXXI de Roma, reúne más de medio centenar de obras

C. VELASCO VALENCIA

El mito orwelliano de Gran Hermano existe. Se cobija, desde ayer y hasta el 8 de abril, en la galería 7 del IVAM. No hace falta estar en una cárcel para estar bajo vigilancia. Todos estamos siendo observados por cámaras de vigilancia situadas en cualquier lugar: en los lugares de trabajo, en la calle, en el cielo (a través de satélites y drones), en los ordenadores personales... ¿En un mundo hiperconectado e hipertecnológico los ciudadanos son más libres? ¿más seguros? Sobre esta cuestiones debaten 26 artistas a través de 53 piezas en 'Please come back ¿el mundo como prisión?'. La exposición supone, recordó el director José Miguel G. Cortés, la primera coproducción del IVAM con el Museo Nazionale delle Arti del XXI secolo (MAXXI) de Roma.

El director del centro italiano y comisario de la muestra, Hou Hanru, presentó ayer la exposición en el IVAM y no duda de que «cuanta más tecnología tenemos, hay menos libertad».

La muestra reúne proyecciones, esculturas, lienzos, collages, cómic y hasta joyas en plata. Estas últimas reproducen en miniatura, como si fueran tesoros valiosos, las cárceles de la Stasi, KGB, etcétera. La galería 7 se inunda, además, de cámaras de vigilancia y jaulas convirtiendo el IVAM en una prisión. El visitante puede quedar atrapado por el ambiente claustrofóbico, pero de la exposición se sale vivo. Otra cosa es si se abandona el recorrido indemne tras observar las experiencias directas de presos, como la obra de Harun Farocki y de Gianfranco Baruchello.

Hanru defendió la capacidad del arte frente al aumento del control y la vigilancia de la sociedad. «Los artistas deben trabajar juntos por la resistencia a lo que está sucediendo», dijo. El director del IVAM también comulga con la idea de que las instituciones sean permeables a los debates en la calle.

El recorrido expositivo se estructura en torno a tres secciones. La primera parte, 'Detrás de los muros', representa la cárcel como lugar de resistencia; la segunda parte, 'Fuera de los muros', alude a la omnipresencia de los sistemas de control y vigilancia que convierten la ciudad actual en una prisión; y la tercera parte, 'Más allá de los muros', se refiere «a los muros que vemos y los que no vemos», según el comisario en alusión al control y las restricciones de libertad.

Fotos

Vídeos