Pilar Eyre: «La Familia Real debe estar contenta. En vez de adjudicarle un hijo se lo quito»

Pilar Eyre, durante la entrevista con LAS PROVINCIAS. / j. monzó
Pilar Eyre, durante la entrevista con LAS PROVINCIAS. / j. monzó

La periodista novela la vida de 'Carmen, la rebelde', la amante del rey Alfonso XIII y madre de Leandro Ruiz Moragas

N. CAMACHOVALENCIA.

Asegura que el Rey Emérito se refiere a ella como «la mosca cojonera». Pero la periodista Pilar Eyre está de vuelta de todo. Habla tanto y de tantos que no tiene miedo a enfrentarse a temas polémicos o, como ella misma asegura, «silenciados». Lo hace con 'Carmen, la rebelde' (Planeta), su última novela.

-¿Por qué decide novelar la vida de Carmen Ruiz Moragas?

-Es un personaje tangencial en mis libros. Ha permanecido oculto y escondido durante muchos años. Es una figura incómoda. Me di cuenta de que había una señora que estuvo ocho años con el Rey de España (Alfonso XIII) y nadie sabía muy bien quien era. Me puse a investigar y vi que fue una de las mujeres más influyentes de la primer mitad del siglo XX.

-¿Por qué asegura que es una mujer incómoda?

-Lo era para los republicanos porque era la amante del Rey y para los monárquicos porque luego ella se proclamó republicana. También lo fue para el Franquismo, que hizo tábula rasa con todo lo anterior a la Guerra Civil. E, incluso, su hijo Leandro, el más conocido meidáticamente, ha contribuido a tergiversar su figura y a dar una imagen de Carmen Ruiz Moragas que no se correspondía con la realidad. Algo que, he de decir, me parece lo más lícito del mundo.

-¿En qué sentido modificó la visión sobre su progenitora?

-La puso como un ángel, como un ser puro que sobrevolaba por encima y que casi hacía milagros y, a mí, lo que me interesaba era la mujer de carne y hueso. Fue una actriz importantísima, una primera figura, le seguían los periodistas por la calle, se casó con un torero famosísimo, tuvieron un divorcio escandaloso, hubo malos tratos... Eso la convirtió en lo que hoy consideraríamos una 'influencer'.

-Ha dicho que es un personaje incómodo, pero ¿es esta una novela incómoda? ¿Ha recibido algún tipo de presión?

-Sí. Las herederas de Carmen Ruiz Moragas se han enfadado. Y me reprochan cosas como que no haya contado con ellas para escribir el libro. Pero si consultas con la familia eres cautiva. No puedes dar otra visión.

-¿Y la Familia Real?

-Pues deberían estar contentos conmigo. Porque en vez de adjudicarles un hijo natural nuevo, se lo quito. No les gustan los libros que hago, sé que los leen, pero les incomodan.

-Centrando el foco en esta cuestión. ¿Leandro Ruiz Moragas era hijo de Alfonso XIII?

-Lo que yo pueda opinar no tiene ningún valor porque un juez ya dijo que era hijo de Alfonso XIII. Esto no tiene ninguna importancia. A Leandro lo conocí mucho, nos teníamos mucho cariño y él estaba convencido de que era vástago del monarca. Pero cuando empecé a investigar vi que Carmen había simultaneado dos relaciones en la época en la que Leandro fue concebido. Una era con el rey y otro con el poeta alicantino Juan Chabás. Yo pongo encima de la mesa de que fuera hijo de Chabás.

-¿Tiene algún tipo de prueba o dato que lo confirme?

-No. Sólo la constancia de que simultaneó ambas relaciones sentimentales y que Alfonso XIII estaba en ese momento desgastado y era un hombre mayor. Mientras que Chabás era joven y estaba en la flor de la vida.

-Y si existía esta sospecha, ¿por qué el Rey Alfonso XIII sí reconoció a Leandro como hijo?

-Cuando se realizó el juicio, él llevó los extractos de los bancos. Pero yo también me hago la reflexión de que el Rey dejó a sus dos hijos en el Madrid en guerra, huérfanos porque Carmen falleció en 1936. ¿Si él se hubiera sentido el padre no hubiera hecho todo lo posible por rescatarlos y llevárselos fuera del país como sí hizo con otros hijos ilegítimos? A lo mejor es que el Rey no tenía tanta seguridad de que fueran suyos.

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