Don Rogelio J se despliega

Don Rogelio J como Tumba Swing.
Don Rogelio J como Tumba Swing. / LP

El artista presenta en Espacio Inestable 'Bucles de arrabal', un espectáculo que combina canciones, improvisación y proyecciones

Álvaro G. Devís
ÁLVARO G. DEVÍS

«Divide y vencerás», así es como le gustaría Don Roge- lio J que le definieran. Su nombre resuena en diferentes escenas artísticas de la ciudad. Es tatuador invitado en No Land Tatoo Parlour, músico en proyectos tan destacados en el circuito local como Aullido Atómico o los ya disueltos Tracahombres, y dibujante de cómics. También ha hecho sus pinitos en el teatro con la compañía A Tiro Hecho, poniendo música a la obra 'El mercado es más libre que tú'. Todos sus proyectos los desarrolla sin el apoyo de la industria cultural, él prefiere calentarse la cabeza en hacer llegar sus creaciones desde fuera.

Aunque la presentación oficial de su blog reza que es «estudiante de bellas artes por error, tatuador por conveniencia y músico por desgracia», hay quien no duda en decir que Don Rogelio J es un hombre del renacimiento.

En todas las disciplinas en las que se mete, destaca por su particular estética y su desenfado. La rabia que desprenden sus personajes van cogidos de la mano de la ironía y de un mundo sainetesco.

El surrealismo y humor negro son la principal arma sobre la que Rogelio desarrolla discursos subversivos y con mucha mala leche. «Creo que decir las cosas cabreado le quita valor a lo que dices, te hace parecer un déspota, no una persona a la que escuchar. Yo creo que la gente te toma más en serio cuanto más a broma te lo tomas tú, por eso me gusta tanto el cómic», confiesa.

Y de paso, y a pesar de su implicación en la escena artística, rechaza la idea de arte, dice que le chirría: «no es que no crea que lo que yo hago sea arte, eso ya lo juzgarán otras personas, pero a mí no me gusta decidirlo así». Tampoco se siente cómodo con que los museos integren a los cómics en sus exposiciones.

Los personajes que habitan en las historias de Don Rogelio J son bandidos, callejeros, apartados del sistema que luchan contra el mundo con sus canalladas, un reflejo de la particular cosmovisión del mundo y del arte que tiene el autor.

La agenda del caos

Este fin de semana presenta el cuarto trabajo de su proyecto más personal: Tumba Swing, una 'one-man band' (una especie de hombre orquesta) a través de la cual Rogelio desarrolla sus creaciones más marginales. Después de dos trabajos en los que el sonido rockabilly inundaba sus canciones, 'Bucles de arrabal' multiplica los instrumentos y las texturas y convierte los bucles en su principal herramienta. Una búsqueda por hacer algo aún más genuino que se traduce en nueve canciones.

Este «falso musical experimental» (así lo ha querido definir el propio Rogelio), que está programado desde ayer y hasta mañana a las 20 horas en Espacio Inestable, será un intento de trasladar la convivencia que ha creado entre las diferentes disciplinas para el disco a un espectáculo inédito, que combinará música, improvisación y proyecciones de su obra gráfica. Para hacer esto posible, abandonará el formato en solitario para ir acompañado del resto de miembros de Aullido Atómico.

Ser tantas cosas a la vez a veces puede resultar complicado. En los últimos meses, Don Rogelio J ha publicado una novela gráfica 'Desde abajo', ha grabado un nuevo trabajo con Aullido Atómico y empieza a presentar 'Bucles de arrabal' con intención de hacer una gira a escala nacional.

Preguntado por cómo va a compaginar todas sus facetas, responde un sencillo «tenemos una agenda y ahí vamos apuntando las cosas».

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