Gran tarde de Ponce, a hombros con Roca Rey en la plaza de Castellón

Tres orejas para valenciano y peruano en el último festejo de la Magdalena, en el que Manzanares obtuvo un trofeo

JORGE CASALS

castellón. Enrique Ponce y Roca Rey, con tres orejas cada uno, pusieron este domingo el broche de oro a la Feria de la Magdalena de Castellón, en la que Manzanares, en su segunda comparecencia en el abono, obtuvo un trofeo. El valenciano cuajó una excelsa labor a su segundo, un toro pastueño y con calidad de Juan Pedro Domecq al que templó con suma delicadeza y mimo.

Con el animal ya entregado surgió la poncina, el desplante, el arrimón de rodillas, el abaniqueo... desatando la locura en unos espectadores que incluso llegaron a pedirle el rabo tras una estocada efectiva. Con su primero, tan noble como falto de fuerza y empuje, paseó otro trofeo.

Una oreja cortó Roca Rey del tercero, un toro noble y con calidad al que logró realizarle una faena completa y variada que conectó mucho con los tendidos. Ante el sexto, que embistió con más celo y transmisión que sus hermanos, hilvanó una faena que se vivió con mucha intensidad, entre el ¡uy! y el ¡olé! Levantó al público de sus asientos tras coronar su labor de una buena estocada. Dos orejas. Antes, se había desmonterado Juan José Domínguez en un tercio de banderillas en el que incluso sonó la música.

Manzanares, sin opciones frente al descastado segundo, anduvo dispuesto y centrado ante el quinto, al que acabó cortándole una oreja. Supo sacarle el fondo a base de darle tiempos entre series y encontrarle la altura exacta, con los toques necesarios para ayudarle a romper adelante. Todo muy ajustado y medido. Bonitos los cambios de mano y los pases de pecho, largos y a la hombrera contraria. Mató de estocada desprendida.

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