Las Provincias

Las 10 discotecas más míticas de Valencia

  • Barraca, Chocolate, Puzzle, Spook, The Face, ACTV, Distrito 10 o Jardines marcaron los años 80

  • Salas de música que pasaron a ser símbolos para varias generaciones

Si algo tienen en común la 'ruta del bakalao', la 'ruta destroy' o la 'movida valenciana' fue esa locura discotequera que invadió Valencia durante los años 80. La capital del Turia y sus alrededores se llenaron de templos de la música, lugares de encuentro que pasaron a ser símbolos para varias generaciones. Algunos de ellos cerraron sus puertas, otros se transformaron en otros negocios y otros han resistido el paso del tiempo y se mantienen todavía abiertos al gran público.

Barraca

La legendaria Barraca de Les Palmeretes, la reina de la 'ruta destroy' y pionera de la vanguardia musical. Esta discoteca ubicada en las inmediaciones de Sueca abrió sus puertas en los años sesenta como sala de música lenta y flamenco. Con el paso del tiempo y la llegada de los ochenta cambió radicalmente y comenzó a ser frecuentada por gente estrambótica, gente que huía de la normalidad estética y de las costumbres imperantes. Aparecen los primeros 'drag queens' y las perfomances que dan un toque colorido, y ofrecen un ambiente de modernidad. Se convierte en un templo que reunía movimientos musicales varios y personajes como Francis Montesinos, a los componentes de La Dama se Esconde, Radio Futura, a Loquillo o a cualquier personalidad de la «Movida».

Con los años y pese a la decadencia de la 'ruta del bakalao' -por su connotación con las drogas y el libertinaje extremo-, la discoteca ha conseguido sobrevivir, cincuenta años después de su inauguración y tras varias remodelaciones, todo ha cambiado. Ahora la música techno, electro, house y minimal se unen en ocasiones especiales bajo el techo de uno de los clubes underground más importantes de España.

Chocolate

Cerca de Barraca nació Chocolate en 1980. Sobre un antiguo secadero y almacén de arroz se hicieron inolvidables himnos que venían a ser una especie de variación de la pieza ‘In the Hall of Mountain King’, de la suite Peer Gynt de Eduard Grieg. Esta mítica discoteca cerró sus puertas en 2007 y bajo el nombre Qoqoa abría una vez al mes, hasta su cierre total hace unos años.

Sus temas se harían legendarios como los que sonaron unos kilómetros más hacia Valencia, en Spook.

Spook Factory

En 1984 llegó a Pinedo Spook. Ubicada sobre los cimientos de la discoteca San Francisco, nacía un símbolo del ocio con denominación de origen Valencia. Con horarios absolutamente transgresores para la época, los viernes abrían a las 12 de la noche y cerraban a las 4, y volvían a abrir a las seis de la mañana, aprovechando la falta de regulación. Y con una ubicación especial. Ni muy cerca de la afluencia de la ciudad ni a muchos kilómetros como las concurridas Barraca y Chocolate. De este modo Spook se convertiría en el templo de la música tecno, alternativa y de la vanguardia innovadora europea. La pista se llenaba con ritmos duros y machacones, con un ambiente denso y oscuro lleno de iluminación futurista. Un mundo que acabaría siendo una válvula de escape de adrenalina y de las drogas.

Puzzle

Y después de Spook llegó Puzzle. Esta discoteca ubicada en un entorno protegido a escasos 2 kilómetros de Barraca triunfaba especialmente los domingos por la mañana. Fue uno de los últimos templos resistentes de la 'ruta destroy' hasta que echó el cierre en 2011. Junto a las anteriores salas, Puzzle se convirtió también un referente de una época y arrastró hasta su cabina a djs con grandes nombres nacionales e internacionales.

The Face

The Face, también en Pinedo, consiguió gran repercusión en los años 90 gracias a convertirse en el último reducto del sonido house. Contaba con una terraza de estilo ibicenco y su éxito se basó en ofrecer otro tipo de oferta para sus visitantes que apreciaban más su aparcamiento que sus sesiones de mákina.

ACTV

ACTV, donde hoy se ubica Aquarela, fue una discoteca de horarios poco habituales y con sesiones de domingos por la tarde. Esta sala siempre será recordada por su esencia, el sonido electrónico más duro. Su nombre procede de unas antiguas termas, Actividades Culturales de Termas Victoria.

Distrito 10

En el centro de la ciudad también se erigieron locales de gran fama como Distrito 10. Nacida en 1982 se llegó a consagrar como una de las mejores discotecas de Europa. Los disc jockeys más cotizados pasaron por su cabina: Alí, Juan Santamaría, Lucky Carreño o David 'el Niño', entre muchos otros. En este local predominaba el funky y el pop rock aunque con el tiempo fue evolucionando hacia el tecno y hasta el House de los últimos años.

Woody

La discoteca Woody nació en marzo de 1981, en plena ebullición expansiva de la «movida» pero sin nada en común con ella. Woody, considerada como la sala de la gente formal, era un espectáculo en cada sesión. Su identificación con el mundo universitario y estudiantil fue la clave de un éxito que se prolongó durante dos décadas. Un éxito que ha marcado Valencia hasta el punto que aquella zona de bares de copas conserva el nombre identificativo de Woody.

Jardines del Real

Por ese tiempo también apareció Jardines del Real. Una discoteca que situada en el centro de la ciudad frente a Viveros, era uno de los más conocidos y frecuentados por los jóvenes de la ciudad.

Bananas

Unos años más tarde, en 1987 nació Bananas Maxi Disco. Ubicada en el término del Romaní, muy cerca de Almussafes y Sollana cada noche iluminaba el cielo con sus cañones de luz. Cerró en 2013 por la presión política.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate