Las Provincias

Xoel López en el Deleste Festival
Xoel López en el Deleste Festival / Susana Godoy

La victoria incontestable del Deleste

  • Un intenso y largo fin de semana cargado de música que sigue sumando victorias al palmarés del festival.

Tras finalizar la quinta edición del Deleste Festival, no es posible nada más que hablar de nuevo de un éxito sin paliativos dentro del panorama cultural de nuestra ciudad, situándonos siempre en esa categoría de festivales de mediano formato que huye de propuestas masivas, de consumo superlativo y de fácil digestión. No cabe duda de que iniciativas como esta, hechas desde algún lugar alejado de las grandes intenciones y la grandilocuencia tan al uso hoy en día, construyen desde hace cinco años una parte más de la Valencia que todos queremos pisar. 

Ser partícipe en cierto modo (desde el otro lado de la barrera) de un proyecto que apuesta por un cartel siempre arriesgado que circula de un modo fluido entre modestas apuestas internacionales, grupos de la tierra y bandas nacionales escogidas con inmenso tino, permite vislumbrar la evolución de una idea que crece todo lo que el recinto le permite. Y, egoístamente, podría permanecer siempre en ese espacio que le añade tantos elementos que le diferencian y que le aseguran un hueco perpetuo en la memoria colectiva de todos los que nos movemos por la escena musical de esta ciudad. Ya se encargarán (estamos seguros de ello) de hacerlo crecer de otras maneras. 

Holy Paul en el Deleste Festival

Holy Paul en el Deleste Festival / Susana Godoy

Como balance final, 2500 espectadores pasaron por las distintas actividades del Deleste, algo que incluye rozar el sold out en el global del festival y que se concretó en toda la jornada del sábado. Está claro que tanto Quique González como Xoel López son apuestas seguras que atrajeron a un alto porcentaje de público asistente, pero imaginamos y esperamos que ese público se acercara (al menos por curiosidad) al escenario Jäger, con una programación que realmente representa el espíritu de riesgo del festival.

Como viene siendo habitual los últimos ganadores del concurso Vinilo Valencia  dieron el comienzo al festival en el escenario Jaggermeister. La conjunción del trío Holy Paul ha ido musculando su sonido con ahínco, ya sea a pie de escenario o en el local de ensayo, en un firme ejercicio de sobrada valía. Los que les hemos ido siguiendo la pista ya somos testigos de la consolidación de su propuesta. Así lo hicieron destilar en un directo solvente que les dio la oportunidad de exhibir sus cualidades delante de un nuevo público.

Gener en el Deleste Festival

Gener en el Deleste Festival / Susana Godoy

La quinta edición del Deleste Festival suma con tino y delicadeza la cuota de representación de bandas locales. Siguiendo con tesón la intuición atrevida de su programación, este año nos han dejado un plantel de propuestas valencianas señalando que nuestro panorama musical también merita la presencia en un festival. Gener, Geofrafies y Tardor evidenciaron a una nueva generación de bandas que cantan en valenciano sin la connotación política como bandera. Un lastre que ha perseguido a la realidad musical del País Valenciano en las últimas décadas pero que encuentra en esta nueva hornada, una nueva visión de defender nuestra cultura y tradiciones desde el corazón y el amor por lo nuestro.

Los primeros publicaron hace un mes su segundo trabajo "Oh, germanes!", uno de los trabajos más elogiados en lo que llevamos de año. El proyecto personal de Carlos Chiner se engrosa con la incorporación de Pasqual Rodrigo (bajo), Enric Alepuz (batería), Vicent Todolí «Sangui» (teclados) y César Castillo (guitarra); músicos responsables de hacer crecer sus nuevas canciones consolidando una de las propuestas más aventuradas de los últimos tiempos por nuestras tierras. La hondonada excavada acariciando las raícesl del soul (y el gospel en su parte coral) les conduce a terrenos poco (o nada) concurridos que, encuentran una distinguida armonía con el pop psicodélico. Su paso por el festival tuvo el privilegio de estrenar el Auditorio de La Rambleta; la comodidad y una conveniente acústica cobijaron una versión más electrizada y turbadora. Un directo que quedó demasiado lacónico para las cotas de intensidad logradas. Se despidieron con la versión de Cyndi Lauper, “Girls Just Wanna Have Fun”, adaptada en valenciano.

Maïa Vida en el Deleste Festival

Maïa Vida en el Deleste Festival / Susana Godoy

MaÏa Vidal fue la primera de las tres mujeres que pudimos contar sobre los escenarios del Deleste, y la única al frente de un proyecto propio. Una propuesta lo suficientemente interesante como para destacar con firmeza sobre el cartel del viernes, y que aun tiene reciente su paso por la primera edición del She`s the Fest y en la programación musical del Palo Market Fest. Sus composiciones son difíciles de clasificar por el eclectismo de estilos e influencias que destila desde los comienzos de su carrera, quizá por ello se hace idónea la definición que ella misma hace: eclecto-pop. Una mezcolanza donde navegan atmósferas oníricas y afrancesadas, el folk con destellos electrónicos y el dream pop de bases sencillas y efectivas, junto al gusto por instrumentos poco habituales. De CocoRosie a Florence Welch, aunque lo que pudimos ver remite más a su último trabajo, "You`re the Waves", del que interpretó temas como "The Tide", "Bones" "Jell-O", junto a novísimas composiciones de desamor como "Promises".

Xoel López en el Deleste Festival

Xoel López en el Deleste Festival / Susana Godoy

Entre los nombres con más reconocimiento por parte del público contábamos con la actuación de Xoel López. La parte más desnuda del festival nos llevó a una versión del gallego que regresó a esos lugares dónde afloran sus canciones; parte de ellos ilustrados desde la sencillez en historias que destaparon los secretos de la forma de creación de uno de los mejores artesanos de la canción de nuestro país. En solitario pero excelentemente consumado por la grandiosidad de su talento y el sútil acompañamiento de teclado, bombo y pandereta en una suerte de efectividad sonora. "Reconstrucción (el mejor momento)" de su último disco como Deluxe, sin duda, con un mensaje bien presente en el corazón de muchos de los presentes y como un espejo dónde siempre deberiamos mirarnos, nos dejó con uno de los momentos más conomovedores de la historia del Deleste Festival.

Geografíes en el Deleste Festival

Geografíes en el Deleste Festival / Susana Godoy

La muestra del pop-rock cantado en valenciano en la primera jornada corrió a cargo de Geografies. El título de su segunda entrega, "De creus endins", da seña de una identidad que toca sonoridades foráneas pero encierra con cariño la esencia de su tierra. Una de las nuevas promesas del panorama actual ya cuenta con una solidez repleta de garra deslumbrante; la hicieron explosionar con avidez eufórica en un directo que nos alejó de un plumazo al sobrecogimiento vivido momentos antes. 

De vuelta al auditorio, Magnolia Shoals, la banda de Nicolai Noa, lo tenía todo para convertirse en una de las sorpresas del festival: grupo internacional sospechoso de un éxito cercano, épica pop-rock con la oscuridad justa para resultar poco peligrosa al oído, un líder carismático y una cercanía poco casual con una banda de la talla de The National. Quizá por este motivo, por la idolatría confesa que profesamos a Matt Berninger, la propuesta de los daneses, lejos de resultar épica, derivó en algo cercano al aburrimiento. Es evidente que el público del auditorio no estará muy de acuerdo con esta afirmación, ya que a pesar de ser poco conocidos aun en nuestro país, el entusiasmo en temas como "Drifters", "Necessary Wound""Looking for Love in Mengele", con la que cerraron su concierto, hace presagiar un futuro éxito en nuestro país. En el momento en el que una agencia publicitaria se fije en alguno de sus temas o logren extraer más brío a los teclados y a las percusiones, lo tienen garantizado.

Aullido Atómico en el Deleste Festival

Aullido Atómico en el Deleste Festival / Susana Godoy

Después de tanta dosis de elegancia, nada mejor que descender a la oscuridad del Escenario Jägermusic para revolcarnos en una buena dosis de garage y rock´n´roll con algún esputo de cerveza por medio. Sí, puede ser que a más de uno salpicara (algo que fue devuelto por el público en forma de cubata derramado), pero la verdad es que se agradece que un combo como los valencianos Aullido Atómico nos hiciera despertar y sentir la esencia de un festival con un cartel tan heterogéneo y con esas dosis de pegada. Don Rogelio J, Quique "Medianoche" Gallo y Jussi Folch venden cassettes, vinilos y camisetas y elaboran odas a la creación y al pollo frito, pero también se regodean en el fango de los instintos más bajos con un bajo y una batería demoledores, reivindicando un sonido que parte del subsuelo más placentero. El aullido, las reminiscencias punk y surf y unas letras divertidas y que invitan al baile lisérgico y arrollador dejaron a más de uno con el pogo desbocado y sin aliento.

Delorean en el Deleste Festival

Delorean en el Deleste Festival / Susana Godoy

La pausa de respiro tras Aullido Atómico se hizo corta; imposible bajar las revoluciones tras la llegada de Delorean a un escenario que se les presume pequeño después de triunfar en festivales de todo tipo y constituirse en una de las propuestas más exportables de nuestro país. Los vascos siguen explorando los caminos de la electrónica despojándose definitivamente del poso de las guitarras y escorando hacia el dance de bases rítmicas hipnóticas y de fuerza avallasadora. "Muzik" les sigue proporcionando el enganche seguro con el público de madrugada de los festivales, ese que busca emociones diferentes para aguantar el ritmo al precio que sea. Y así lo demostraron sobre el Escenario Jägermusic a partir del minuto cero, con la base in crescendo de "Epic" acompañando su entrada al escenario.

La jornada del sábado se abría un año más en horario matutino con el Deleste Kids más multitudinario de la historia del festival, consiguiendo el aforo completo. En esta ocasión el descenso al subterráneo cobraba un cromatismo más vivo con los más pequeños disfrutando de las actuaciones del canta cuentos Dani Miquel y el pop-rok en valenciano de Tardor. Este año como novedad dejó de ser gratuito para donar el precio de la entrada a la Asociación MEF2C

Polar en el Deleste Festival

Polar en el Deleste Festival / Susana Godoy

La banda valenciana Polar, tras seis años inactivos, abrió la segunda jornada en el Auditorio, con un directo prodigioso dónde la sensibilidad y la elegencia hicieron gala a una de las mejores bandas que han existido en la ciudad de Valencia. Un momento indeleble que nos dejó con una de las actuaciones más sobresalientes del festival. Dejarse llevar por las atmósferas creadas a través de un pop repleto de sutilezas y matices fue tarea sencilla para esos amantes que quedaron huérfanos en su momento de unas melodías que han permanecido vivas en el tiempo. Vivir una vez más de la agudeza de unos desarrollos compositivos fue una certera concesión por parte de la organización; vaivenes entre la lentitud, la explosión eléctrica y la sensibilidad en su parte vocal que fueron acompañados de las bellas imágenes de Pau Martínez. Casi hacia el final Jesús de Santos no pudo dejar de dedicar uno de los cortes a ese acto valiente de pegar un golpe en la mesa y tirar para adelante, un valor de lucha y fuerza que estuvo bien presente durante todo el festival. Un guiño de emotividad presentado con delicadeza.

Bigott en el Deleste Festival

Bigott en el Deleste Festival / Susana Godoy

Muchas, muchas ganas de ver de nuevo a Bigott sobre un escenario, tras perderle relativamente la pista y recuperarla sin fisuras tras la publicación del excelente "My Friends are Dead", manifiesto lo-fi que rezuma lo mejor de ciertas bandas ya clásicas de los 80 y 90 fácilmente reconocibles. Borja Laudo y los suyos siguen manteniendo ese espíritu hedonista y divertido que destilan sobre el escenario y que toma la forma de espíritu excéntrico de su líder, pero no cabe duda de que son deudores de una forma de ver la música que es ante todo puro disfrute con el añadido de una genialidad desbordante. ¿Y qué podemos decir para resumir el concierto en unas pocas líneas? Pues un par de apuntes como que "Happy Flan" es (sirva la cursilería) una de las canciones más bonitas que me han llegado en los últimos años, que el bajo de Clara Carnicer en "Gypsy Loop" (uno de los mejores temas de "Pavement Tree") electriza el escenario o que se marcaron un par de versiones, una de The Cure y otra de esas tan reconocibles de "tengo el título en la punta de la lengua": un instrumental de "Poupé de Cire, Poupé de Son", de France Gall, con el que cerraron el tiempo medidísimo que les tocaba. Y que la tan reconocible "Cannibal Dinner" sigue siendo un éxito seguro en su set list. Al fin y al cabo, uno de los conciertos destacados de todo el festival, de los que auparon a la jornada del sábado como la gran triunfadora.

Quique González en el Deleste Festival

Quique González en el Deleste Festival / Susana Godoy

Sin duda, si hablamos de carreras sólidas y de nombres con mayúsculas en un cartel, la tipografía corresponde claramente al nombre de Quique González y la banda que le acompaña, Los Detectives. Carreras para ocupar un asiento en el auditorio, en el que se quedó gente fuera por razones lógicas de aforo, más el clima vivido durante el concierto más largo del fin de semana, así lo atestiguan. A estas alturas es casi imposible decir nada nuevo sobre el madrileño, después de casi 20 años de carrera, innumerables conciertos a sus espaldas y una manera de ver la música tan propia como la americana que define su estilo y que le emparenta tan claramente con figuras del ámbito anglosajón. Pero todo esto quede quizá en segundo plano cuando se trata de un músico que apela claramente al lado más emocional de un ejército de fans que hacen suyas las letras de cualquier setlist.  Una apuesta segura, acompañado siempre de una banda fabulosa (Los Detectives, en la actualidad), que no se detuvo solo en "Me Mata si me Necesitas", su último trabajo y el que posee un mayor aroma a rock sureño, sino que dejó el consabido hueco a la nostalgia con temas como "Salitre", "La Ciudad del Viento" o "Los Conserjes de Noche". Si algo hay que destacar, además de al propio Quique (como no podía ser de otra forma), a unas canciones que hablan por sí mismas y a su banda, nos quedaremos con el relevante papel de Carolina de Juan (más conocida como Nina, líder de la banda Morgan) a las voces. Hasta tal punto llega su importancia sobre el escenario que tiene el honor de cantar con protagonismo absoluto "De Haberlo Sabido", acompañada de Quique González a la acústica y de Eduardo Ortega.

Aquel que eludió la cita más masiva del festival con Quique González, tenía una suculenta alternativa. Un showcase del valenciano Johnny B. Zero que quedó un tanto pobre en cuanto a público se refiere pero que evidenció una vez más la sobrada valía de su propuesta.

Perlita en el Deleste Festival

Perlita en el Deleste Festival / Susana Godoy

Continuando con la subida de revoluciones que proporcionó el valenciano, los gaditanos Perlita se amarraban al Escenario Jäggermusic gracias a una electrónica mucho más avallasadora de lo que refleja su disco de debut, "Cangrejo Yeti". Pedro Perles y los suyos dejaron en un segundo plano la elegancia y ese sonido tan ochentero que les caracteriza para imprimir al bolo una buena dosis de locura gracias a la pegada de la batería (responsabilidad de Esteban Perles) y a la frenética puesta en escena. Una fiesta, vamos, con baile dentro y fuera del escenario, incluidas las bailarinas "invitadas", tan a gusto que creo que se hubieran quedado por allí una hora más si les hubieran dejado.

Del bailoteo que nos pegamos con Perlita pasamos a la suciedad descarada de Los Vinagres. Una de las propuestas más arriesgadas y aconsejable dado que como se encargaron de destacar, era la primera vez que tocaban en Valencia. Desbocados, con pulso frenético y una potencia sonora desorbidante, se encargaron de extenuar al personal con su dosis de rock, blues, garage punk y surf. Una explosión festiva de órdago.

El Lobo en tu Puerta en el Deleste Festival

El Lobo en tu Puerta en el Deleste Festival / Susana Godoy

La recta final con El Lobo en Tu Puerta nos abocó a la enajenación y a revivir tiempos pasados con una fusión de metal, hard rock, blues (esa armónica) y hip-hop, siendo los Beastie Boys una de las bandas que se les ha atribuido como influencia. Pero dejando las manidas etiquetas de lado, lo que supuramos con estos tres bestias pardas procedentes del sur, fue un alocado invite a la desinhibición. La actuación más directa y descarnada del festival con un tridente sonoro que transita la fuerza del punk, la energía del hardcore o el hard rock y la furiosidad de sus letras. Su cantante un verdadero ejemplo de actitud; subidas y bajadas del escenario (con pogo incluido), una firme interactuación con el público y una entrega brutal durante todo su directo. La gran sorpresa del festival, sin duda.