Las Provincias

Carmen Boza, cabeza de cartel del She's the Fest
Carmen Boza, cabeza de cartel del She's the Fest / J. M. Grimaldi

Carmen Boza: «La visibilización es la clave del proceso»

  • Carmen Boza es, junto a Zahara, cabeza de cartel del She's the Fest que se celebra este fin de semana en Las Naves de Valencia.

Los próximos 30 de septiembre y 1 de octubre en Las Naves de Valencia las mujeres serán protagonistas en el She's the Fest. Un festival que, como os hemos ido contando a lo largo de las últimas semanas, centra sus fuerzas en la visibilización de las mujeres creadoras. Tarde o temprano la andaluza tendría su lugar en esta propuesta cultural que intentará reconquistar el Turia Llegará con “La Mansión de los Espejos” pero también con las nuevas composiciones que avistan el que será su siguiente trabajo. Hola Carmen

-Oye, al final va a resultar que sí es posible eso de ser mujer y cabeza de cartel, no?

-Carmen Boza: Por supuesto que es posible, aunque no es habitual.

-Desde este lado de la barrera hemos recibido más de una vez las largas de determinadas citas musicales excusándose de no incluir más o menos mujeres en sus carteles. ¿La excusa, sea cual sea, legitima o es mucho más cómodo aferrarse a ella?

-Realmente no creo que las “citas musicales” tengan debilidad o se inclinen por uno u otro sexo en lo que respecta a formaciones y/o componentes de grupos, sino más bien por la música que conseguirá atraer a su público objetivo. Objetivamente el número de mujeres haciendo música es bastante inferior al de hombres; supongo que, en algunos matices, se trata de números.

Carmen Boza en concierto

Carmen Boza en concierto / J. M. Grimaldi

-Números, pero además están los roles que se imponen a las creadoras, en este caso músicos: explotar la sexualidad para atraer (básicamente) al público masculino, o usar la manida careta de la debilidad y la “ñoñez”. ¿Siempre supiste que lo tuyo iba a ir por otros derroteros?

-Una creadora tiene una obra y un discurso, eso y su coherencia con la única careta que puede llevar. Yo misma he dibujado este escenario anteriormente, un escenario de extremos, pero por suerte las cosas están cambiando. En el caso de la música “fast-food”, fruto de su comercialización y del poder de masas inherente a la propia música, es prácticamente imposible desvincularla de su intérprete a nivel mediático y en los casos en que una mujer se muestra en posesión de liderazgo o visibilidad, se tiende a posicionarla mentalmente en uno de estos extremos: o una curso o una sexy, y aprovechar esto para responder a fines comerciales. Lo mío tiene que ir por otros derroteros, porque soy muchas más cosas además de cursi y sexy, entre ellas inconformista.

-Hay algo que siempre nos llama la atención, y es el tomar referentes masculinos para hablar de mujeres que hacen música. El problema está realmente cuando se hace un agravio comparativo. Una mujer parece que nunca va a tocar mejor que un hombre, sino que “lo hará como uno”.

-Roma no se hizo en un día. En ocasiones cuando pienso en ciertas cuestiones sociales, trato de abstraerme por un momento y reflexionar sobre cuánto tiempo puedo realmente tardar en cambiar de opinión sobre algo, cualquier cosa; luego pienso que los grandes cambios morales a nivel social son fruto de un proceso lento y discreto, pero que no descansa a través de los años y las generaciones. Hay muchos factores que influyen en que alguien te diga “tocas como un tío”; en primer lugar, seguramente pretenda ser un halago, en segundo, puede que esa persona no tenga referentes femeninos porque no hay tantos con visibilidad como los hay masculinos, y si tiramos de la cuerda, todo viene de antes. Es muy frustrante frustrarse con un cambio inmediato que, claramente va a tomar algo de tiempo.

Carmen Boza en concierto

Carmen Boza en concierto / J. M. Grimaldi

-¿Crees que son necesarios festivales como el She’s the Fest?

-Creo que la visibilización es la clave del progreso. Hay que pintarle más detalles a la realidad de la gente para que todo el mundo pueda tener acceso a muchas propuestas que de otra manera no tendría y ver así esta realidad un poco más completa; esta realidad es que también hay mujeres, muchas, haciendo música y arte interesante y emocionante; sentimos de otra forma, ni mejor ni peor, pero de otra forma y el arte es sensación, emoción y sentimiento.

-A veces se nos olvida que toda esta batalla de género parte de la propia educación. Niñas que tienen como referentes a un tipo muy concreto de mujeres sobre el escenario… ¿Qué referentes tuviste cuando comenzaste a vértelas con tu primera guitarra?

-Mis referentes eran mujeres como Christina Aguilera, Anastacia, Avril Lavigne, Alicia Keys,… Cierto es que también solo me interesaban sus voces y sus canciones, excepto en el caso de Avril, que hizo que me comprara un monopatín. La verdad es que tengo el recuerdo, quizás adulterado por la morriña de un tiempo pasado mejor, de que antes no estábamos viendo la ultrasexualización por norma de la música mainstream a nivel salvaje que presenciamos ahora. También recuerdo que de pequeña intenté aguantar yendo a tomar unas clases de canto muy ridículas en las que nos hacían aprender canciones de Operación Triunfo y me tocó “Cuando tú vas” de Chenoa. Yo debía tener menos de 15 años y me sentía súper pringada cantando esa canción que, además de no gustarme nada, era muy sexual. Muy raro todo.

-Si pudieras participar en uno de esos campamentos rock para niñas que se están extendiendo (por territorios anglosajones sobre todo), ¿qué te gustaría enseñarles y que les calara?

-No tenía idea de esto, pero veo a muchas chicas jóvenes que tocan increíble por instagram y flipo mucho, seguramente si han decidido ir a un campamento de chicas guitarristas tengan ellas más que enseñarme a mí que al revés.

Carmen Boza en concierto

Carmen Boza en concierto / J. M. Grimaldi

-¿Crees que en algún momento el rock dejará de ser falocentrista o ahí reside el poderío de su reinado?

-El rock será falocentrista para alguien con una moral falocentrista. Aunque si crees que el rock es falocentrista, escucha, por ejemplo, a Alabama Shakes, que se te pasa.

-En esta segunda edición también se da cabida a bandas locales pilotadas por mujeres. Meridian Response, Moonflower, Chlöe’s Clue y Mantequilla Voladora. Tan importante es dar cancha a la escena local como dar protagonismo a bandas con desinencia femenino plural. En este sentido, ¿tuviste que pelear más de lo necesario para que las salas, los promotores, confiaran en ti?

-La verdad es que supongo que no más que otro cantautor chico en mi situación y con mis canciones y mi historia; creo que en lo que respecta al negocio de la música, como dice un amigo, “si el chiste es bueno, reímos todos”. En lo que no hay que caer es en la discriminación positiva.

-Si pudieras compartir escenario con alguna mujer, ¿con quién sería?

-Brittany Howard, de Alabama Shakes.

-En tu reproductor de música, ¿de qué nuevo descubrimiento no puedes despegarte?

-Warpaint. Ya las conocía pero acaban de sacar un disco increíble, “Heads up”, y me he enamorado del todo.

-¿Qué te gustaría que quedara de tu show para el recuerdo de esta segunda edición del She’s the Fest?

-El recuerdo de los pelos de punta.

-Tras vivir en “La mansión de los espejos”, ¿cuál será la próxima residencia de Boza?

-Será una en la que realmente me sienta cómoda, estoy buscándola.

-Si hay algo que destaca de cada uno de tus temas es la conexión entre el lirismo de tus letras y la potencia de las composiciones. “Fin”, “Fieras”, “Mi do menor”,… tienen un marcado poso rock en su concepción pero sin renunciar a la crudeza (y sinceridad) de tus letras.

-Es un proceso bastante irracional y muy desordenado, caótico podría llegar a decir, hasta que llega algo, un riff o una frase que empieza a desencadenar todo lo demás.

-Ya que tenemos este espíritu fallero en el Levante, ¿qué tema de “La mansión de los espejos” salvarías de una cremà musical?

-Salvaría “culpa y castigo” porque es el que más me gusta y además, hoy he visto que es el que más dinero me ha dejado en la SGAE.