Las Provincias

Matthew Logan Vasquez en concierto
Matthew Logan Vasquez en concierto / Susana Godoy

Matthew Logan Vasquez se baña en caos y punk

  • El frontman de Delta Spirit presentó en el Loco Club de Valencia “Solicitor Returns”.

Un disco resolutivo, contundente, bien merece un directo que cumpla las expectativas que genera. Pero quizás estamos demasiado acostumbrados a esperar una lectura más conservadora de los temas, un guión preestablecido gracias a la única pista que tenemos. 

Cuando el que se sube al escenario hace estallar en mil pedazos la imagen preconcebida, las opiniones pueden jugar entre dos vertientes contrapuestas, de las que claramente nos quedamos con una; Matthew Logan Vasquez no solo presentó “Solicitor Returns”, lo revolucionó a base de un sonido mucho más sucio y contundente, alejándose del ámbito del folk-rock en el que se alojan muchas de sus composiciones. Ninguna concesión, una actitud bañada en Jim Beam que le hacía estar pasado de vueltas en algunos momentos y que resultaba incluso innecesaria: desde el primer acorde estaba claro que aquello no iba a ser una noche tranquila. 

Matthew Logan Vasquez en concierto

Matthew Logan Vasquez en concierto / Susana Godoy

Con un repertorio todavía corto (a su debut en largo tan solo se añade el ep “Austin”), era previsible esperar versiones de sus dos bandas, y así fue: de Delta Spirit sonaron temas como “Bushwick Blues” y “Crippler King”, versión alcoholizada y todavía más frenética al grito de “play some Texas music!!”, en la que no tuvo reparo en pedir (sí, más) whisky que echarse al gaznate con los miembros de la banda. Entre medias, una botella de William Lawson's y un vaso roto junto a un fragmento de “Suspicious Minds” y el architarareado“nananana” de “Land of 1000 Dances”. Como chiste, no estaba mal, y proporcionaron toneladas de sorna tejana que ni por asomo encubren el talento de Vasquez ni de la banda que le acompañaba. 

Un bajo, por cierto, extremadamente resolutivo que consiguió que un tema bastante reposado como “Blue Eyes”, de Middle Brother, dejara el country lejos, muy lejos, y que “Bushwick Blues” sonara vergonzosamente sucio. De Middle Brother aun tocaron “Theatre” y el resto de la noche fue una revisión de sus temas en solitario que se quedó francamente corta, algo que parece ser habitual en sus directos. Si la memoria no me falla tan solo sonaron “Maria”, “Stand Up”, “Halfcot” (del ep “Austin”), así como la confirmación de todo el espíritu punk que destilaba Vasquez: seguramente una de las más esperadas, el explosivo single “Everything I do is Out”

Con ella abandonó escenario y una guitarra brutal con una cuerda de menos, dejando a todo el mundo pensando que era otra gracia más, que aquello no podía acabar a una hora escasa de concierto y que no era el mismo tipo capaz de emocionar tal como lo hizo con “Black East River”. Un tema que está entre lo mejor de su corta carrera en solitario y que supone el contrapunto a tanto exceso sobradamente destilado.