Las Provincias

Leonor Watling en el 43 Live the Roof de Valencia
Leonor Watling en el 43 Live the Roof de Valencia / Susana Godoy

Marlango y el vuelo eterno en el 43 Live the Roof

  • Alejandro Pelayo y Leonor Watling con un repertorio plagado de versiones completa el aforo en esta nueva cita de altura en Valencia.

Lleno absoluto de nuevo en Valencia para 43 Live the Roof, con una terraza abarrotada que solo se abrió en los dos momentos en los que Leonor Watling, suficientemente acompañada, atravesó la barrera de público expectante y satisfecho. Es evidente que Marlango genera gran expectación y no hay precio de entrada ni formato que evite que un recinto de pequeño aforo agote todo el papel; banda, terraza y puesta de sol son argumentos más que sobrados para que citas como esta triunfen incluso en un jueves que puede llegar a ser algo desangelado en nuestra ciudad. 

Alejandro Pelayo y Leonor Watling repetían el formato dúo (piano y voz) que han perfeccionado a lo largo de su última gira “Delicatessen”, jugando con maestría sus papeles sobre el escenario y ofreciendo no solo toda la música de la que son capaces. Un show muy medido, con las intervenciones justas y bien ejecutadas para hacer sentir cómodo y cercano al público, pero que queda en un segundo plano cuando entra en juego el excelente estado de forma vocal de Watling. Una voz que es la principal baza de Marlango, y que ha ido creciendo en madurez y pericia, despojándose en directo de las ataduras del estudio. 

Leonor Watling en 43 Live the Roof

Leonor Watling en 43 Live the Roof / Susana Godoy

El paso al castellano, en el que es evidente que ya se sienten cómodos, ha dejado algunas pérdidas musicales pero es evidente que les ha abierto algunas puertas de cara a su audiencia que no pueden dejarse a un lado. Es cierto que en directo estas diferencias se desvanecen y más cuando sabemos que vamos a disfrutar de un acústico en el que la añorada electricidad no hace acto de presencia y que va a estar apuntillado con versiones de algunos temas situados dentro de la zona de devoción de los dos músicos. A la versión de “Ay pena penita pena” incluida en “El Porvenir”, su último trabajo, se sumaron entregas como una desgarradora revisión del ya casi mítico “Creep” de Radiohead que levantó los suspiros del respetable. 

“Nos ocupamos del mar”, de La Mandrágora, el breve “Vete” de Los Amaya (pasado por el elegante y particular filtro Marlango), “En el último trago” (interpretada en origen por Chavela Vargas) o “Petalo de Sal”,que compartía en Baires o Madrid con Fito Páez, recorrieron de manera breve parte de un cancionero en castellano casi olvidado para las nuevas (y no tan nuevas) generaciones y que ambos se encargan de reivindicar bajo su personal y respetuosa visión. 

Alejandro Pelayo en 43 Live the Roof

Alejandro Pelayo en 43 Live the Roof / Susana Godoy

Creo que es justo enumerarlas, sin la pretensión de hacer una lista, para hacer justicia al eclectismo en gustos musicales del que hacen gala Marlango y a la revisión que efectuan sobre el escenario. No podría dejar de mencionar en este sentido uno de los momentos álgidos de la noche, esa delicada interpretación de “Senza Fine” (que nos induce a más de uno a aprender italiano) con guiño incluido a los Monty Python en su inicio. 

Un recorrido por su discografía (que se antoja siempre breve) nos brindó desnudas interpretaciones de temas como “The Ride”, con la que comenzó la velada, “It´s all rigth”, “Gira”, o “Lo que sueñas vuela”, broche en las alturas. Pero sin duda, el sentido escénico y primigenio de Marlango afloró en la descarada y cabaretera “Shake the moon”, con esa trompeta ya perdida y con el carisma de Leonor Watling (perfectamente flanqueada por el piano de Alejandro Pelayo) condensando una atmósfera ya húmeda y sofocante de por sí.