Guillermo Fesser, periodista y escritor

«Es un momento perfecto para engañar a la gente»

«A mis hijos les he dicho que hay vida después del móvil». /E. C.
«A mis hijos les he dicho que hay vida después del móvil». / E. C.

«En este mundo egoísta y revuelto nos esperan ocho años de Trump más cuatro de su hija Ivanka»

ARANTZA FURUNDARENA

La mitad de Gomaespuma sigue viviendo a cien millas de Manhattan, tratando de rellenar «los agujeros que va dejando Trump» entre los hispanos. Guillermo Fesser ha vuelto estos días a Madrid para presentar su novela 'Mi amigo invisible', con la que pretende «repartir sonrisas en un mundo demasiado tenso». «Me siento como un vendedor de best-sellers», bromea.

- ¿Y eso es bueno?

- Hace ilusión. No es fácil que te publiquen un libro. Tres editoriales me dijeron que no y Espasa que sí, pero que lo cambiara todo. Tenían razón. Era un despropósito. Lo más parecido creativamente a esta novela fue cuando escribí con mi hermano Javier 'El Milagro de P. Tinto'.

- Y se la dedica a Sarah, su mujer, «porque todos los días vuelve a enamorarme». Eso sí que es un milagro.

- Tengo la suerte de estar casado con un personaje que me divierte, me emociona y me enseña cosas. Por ella he conocido Estados Unidos. Y vivo en ese pueblecito que parece sacado de la maqueta de Ibertren.

- Pero que está en el 'reino' del irascible Trump.

- Yo ahora mismo allí hago dos cosas: sobrevivir e intentar defender la dignidad de la comunidad hispana. He escrito un libro para niños, 'Conoce a Bernardo de Gálvez', y voy por los colegios explicando que la contribución de los que hablamos español ha sido vital para EE UU.

- ¿Cómo dejó España y cómo la encuentra?

- Cuando estás fuera valoras más lo positivo: la creatividad, el que los niños puedan entrar en los bares con sus padres o que no tengas que pagar 2.500 dólares mensuales para tener seguro médico. Pero aquí también tenemos unos líderes muy mediocres. Vivimos en una sociedad muy confusa y a río revuelto ganancia de pescadores.

- Y de pecadores.

- Exacto. Los engañabobos están haciendo su agosto. Es un momento perfecto para engañar a la gente porque está desesperada.

- ¿Qué es lo peor?

- La pérdida de las relaciones humanas. Hoy solo mandamos información: 'Aquí en el Prica comprando el pan'. 'De vacaciones en Marbella'... Y no escuchamos a nadie. Estamos todos como de venta de marketing.

- A Trump le han hecho un test de salud mental... ¡Y lo ha pasado!

- Sin embargo, por lo que me cuentan, no está bien de la cabeza. Aparte de ser como un niño de cinco años, caprichoso que solo piensa en sí mismo y es mala gente, se le va la olla. Pero la gran vergüenza es que hay políticos del Partido Republicano que lo saben y se callan como ratas. El gran problema de la humanidad ahora mismo es el egoísmo. Impera el 'tonto el último'. Lo importante es que te quieran en Facebook, tener 25.000 'likes'. Y esa es una sociedad peligrosa.

- ¿Cómo previene a sus hijos?

- Mis hijos son ya casi mayores que yo. Les he dicho que hay vida después del móvil y que lo importante son las relaciones humanas. Hemos invitado a casa a todo tipo de personas para que aprendan que el roce humano es maravilloso.

- ¿A Trump le ve acabando la legislatura?

- Me encantaría que no fuera así. Pero de verdad creo que vamos a ver ocho años de Donald Trump y cuatro de Ivanka.

- ¿Y qué será de Melania?

- Alguien que ha viajado en el avión presidencial me contó que en casi dos horas de trayecto Trump no le dirigió la palabra a su mujer. Ella sabrá por qué se ha casado con él.

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