Los maestros regresan al Bellas Artes

Una persona observa las obras de la colección Delgado, que desde hoy se exhiben en el Bellas Artes.
Una persona observa las obras de la colección Delgado, que desde hoy se exhiben en el Bellas Artes. / jesús signes

La pinacoteca muestra 32 pinturas de la colección Delgado, que amplían los fondos del centro y se incluirán en la exposición permanente El museo valenciano exhibe una veintena de obras inéditas de Murillo, Velázquez, Ribera y Ribalta

C. VELASCO VALENCIA.

El Museo de Bellas Artes de Valencia es la casa natural de Velázquez, Murillo, Ribalta o Ribera. El museo está pensado para los grandes pintores no sólo por la institución artística sino también por la colección propia. Los fondos del museo valenciano son de un valor artístico incuestionable e incontestable, más allá de la muletilla de que el San Pío V es «la segunda pinacoteca nacional después del Prado». Convertir expresiones manidas y lugares comunes en hechos es cuestión de presupuesto. Y de gestión. El primero, siempre resulta escaso a juicio de los gestores. El segundo se aprecia, por ejemplo, en exposiciones si se trata de un museo.

El Bellas Artes de Valencia exhibe desde hoy músculo pictórico con la colección Delgado, cuyas obras se exhiben hasta el 29 de octubre en una muestra temporal en la sala Joanes. El director del museo enfatizó en la importancia del conjunto de las pinturas. «Por primera vez se exhiben 21 obras nunca expuestas en un museo», destacó José Ignacio Casar Pinazo, como piezas de Murillo ('Magdalena penitente', 'Oración en el Huerto' y 'Salvador'), de José de Ribera ('San Pedro') y Tomás Yepes (Bodegón de dulces y frutos secos').

Además de estas pinturas nunca vistas en una institución pública, la muestra supone la posibilidad de observar de cerca el último Velázquez. 'Dama de perfil', pieza inédita atribuida al maestro de 'Las Meninas', ocupa un lugar central de la muestra. El boceto de mujer fue pintado en el primer viaje de Velázquez a Italia, entre 1639 y 1631.

Murillo, Ribalta, Ribera y Velázquez son autores de renombre dentro y fuera del país. Son pintores que encajan en el actual discurso expositivo del museo. Son artistas que engrandecen a la pinacoteca. La colección Delgado supone, además, la incorporación de 14 creadores que no figuraban en los fondos del Bellas Artes y que contribuyen a ensanchar la paleta patrimonial. El escocés Allan Ramsay y los italianos Polidoro da Lanciano y Luciano Brozone son piezas singulares en las colecciones museísticas del país.

Para Casar Pinazo, la muestra es «una rara avis» en el conjunto del coleccionismo español. La selección de las pinturas «completa las colecciones» de la pinacoteca en tanto que incluye obras de autores que no estaban representados en el centro. La colección Delgado es una conjunto privado que acoge obras enmarcadas en un amplio arco temporal que va desde el gótico internacional tardío hasta el siglo XVIII, y que se centra, principalmente en la pintura barroca española.

Casar Pinazo animó a los ciudadanos a disfrutar de la selección Delgado durante el verano. Después de la exposición temporal, comisariada por José Gómez Frechina y David Gimilio Sanz, las 32 piezas se integrarán en la colección permanente que, como avanzó LAS PROVINCIAS, sufrirá cambios después de más de 12 años inalterable. La exposición fija del centro artístico se modificó en 2005 tras incorporar la ingente donación de Pere Maria Orts. A los coleccionistas privados, los que ceden y prestan piezas a los museos, no sólo hay que mimarlos sino darles espacio.

Acople artístico

La colección Delgado cohabitará con la del ilustre valenciano. David Gimilio, actual conservador del Bellas Artes, está estudiando las posibilidades para integrar todas las piezas. Este baile artístico obligará, como publicó este periódico, a retirar obras de la permanente al almacén de la pinacoteca. «Se expondrán todas las pinturas de la la colección Delgado», explicó ayer el director del museo en la rueda de prensa.

Casar Pinazo defendió el buen acople de las piezas de Delgado en los fondos del museo. Así, los retratos de Van der Hamen y León ('Giulio Ceare Sacchetti', 'Garci Gallo de Escalada' o 'Matteo Schetti') se pueden exhibir junto a los Velázquez y la incorporación del escocés Allan Ramsay ('Retrato de hombre') se puede contraponer a la pintura valenciana del siglo XVIII, como las piezas de Agustín Esteve, discípulo de Goya

Una de las peticiones del propietario de la colección Delgado, que negoció con la dirección del Bellas Artes de Valencia, fue realizar un estudio pormenorizado de la donación que se refleja en el catálogo de la exposición. Tras años sin ellos, el Bellas Artes recupera las publicaciones alrededor de las muestras. Gimilio y Casar reivindicaron el catálogo (en tres idiomas -valenciano, castellano e inglés- y profuso en detalles) como «obra de consulta» para los investigadores, defendieron la erudición de los textos y ensalzaron a los autores que glosan las piezas. Gómez Frechina, exconservador del museo valenciano, participa en el documento. Él, además, sirvió de enlace con el coleccionista privado.

La directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, realizó «un llamamiento» a la sociedad valenciana para que tengan el Museo de Bellas Artes «en el corazón» y enfatizó en la «buena gestión» de la pinacoteca.

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