Muere Philip Kerr, autor de la negra 'Trilogía berlinesa'

Philip Kerr./Archivo
Philip Kerr. / Archivo

A través de Bernie Gunther, su descreído y renegado oficial de las SS, mostró el ascenso y caída de Alemania del nazismo a la Guerra Fría

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Era escocés, pero entró en la historia de la novela negra gracias a un descreído oficial alemán de las SS, Bernie Gunther, que trabajó en la Alemania nazi y en la de la Guerra Fría. Philip Kerr (Edimburgo, 1956), que vendió millones de libros gracias a este personaje, falleció en la madrugada del sábado víctima de un cáncer, apenas un mes después de cumplir 62 años. Firmó trece novelas protagonizadas por Gunther en las que prestó un exquisito cuidado a su ambientación histórica. Con una de las novelas de la serie que inició con la 'Trilogía berlinesa' o 'Berlin Noir' ganaría el Premio RBA.

Kerr estudió Drerecho en Birmingham y filosofía en Alemania. Trabajó durante años para grandes firmas de publicidad antes de dedicarse en exclusiva a la literatura. El éxito le llegó en 1989 con la primera intriga del detective Bernie Gunther, 'Violetas de marzo', que catapultó su carrera. Publicó luego varias novelas ambientadas en la Alemania anterior a la II Guerra Mundial y continuó la serie en las décadas posteriores, siguiendo siempre el hilo conductor de su renegado y atípico oficial de las SS y ofreciendo una visión muy trabajada y completa del Berlín de los años treinta.

Exagente de la 'Kriminalpolizei' -la temida KriPo del III Reich de la que fue depurado por su negativa a afiliarse al partido nazi- Bernhard Gunther, Bernie, fue combatiente de la I Guerra Mundial. Especializado en buscar a personas desaparecidas, acabará trabajando a regañadientes como detective privado al servicio de capitostes nazis como Heydrich y Goebbels.

En la primera entrega de la saga, Kerr sitúa la acción en el Berlín de 1936, cuando la capital del Reich se prepara para acoger los Juegos Olímpicos. En 1990 apareció 'Pálido criminal', en la que Gunther se ve obligado en 1938 a reincorporarse a la policía criminal para investigar los asesinatos de varias adolescentes. En 1991, llegaba la tercera entrega de la trilogía, 'Réquiem alemán'. Ambientada en 1947, tras la derrota de la Alemania nazi y en los albores de la Guerra Fría, Gunther se verá envuelto en una intrincada trama de espionaje.

Tardó quince años en retomar la saga que completó con 'Si los muertos no resucitan', 'Gris de campaña', 'Praga mortal', 'Un hombre sin aliento' o 'El otro lado del silencio'. Su detective era cada vez más cínico, descreído y desengañado, pero más humano. En la última novela de la saga publicada en España se encontraba con Somerset Maugham en la Costa Azul.

Su estilo incisivo y ágil, de fácil lectura, agigantó el éxito de unas novelas cimentadas en un exhaustivo trabajo de documentación, con escenas de violencia explícita e incisivos diálogos en la mejor estela de Raymond Chandler. La critica sajona elogió su «impecable» documentación para retratar «un Berlín al borde del cataclismo de forma a la vez conmovedora y valiente».

Casi todas las novelas de Gunther se han publicado en castellano, salvo las dos últimas, 'Prussian Blue' (2017) y 'Greeks bearing gifts', la décimotercera, aparecida en el Reino Unido este año. Kerr trabajaba ya en otra entrega. Consagrado ya como un grande del 'noir' contemporáneo con 'Si los muertos no resucitan', ganó en 2009 el III premio RBA, el de mayor dotación de su especialidad, 125.000 euros.

El lado oscuro del fútbol

Su último libro en España es, con todo, 'Falso nueve', novela de otra serie policíaca sobre el mundo del fútbol, con títulos como 'Mercado de invierno' o 'La mano de Dios' en los que muestra Kerr la cara más turbia del fútbol. El protagonista es Scott Manson, segundo entrenador del ficticio London City de la liga inglesa, que debe resolver los problemas deportivos y extradeportivos del equipo. Revela los manejos del club, sus turbios negocios, las confrontaciones entre jugadores, el racismo de la grada y la homofobia de un mundo machista.

Kerr firmó muchas otras novelas al margen de sus dos grandes series policíacas, entre ellas algunas de gran éxito como 'Esaú' y 'Una investigación filosófica'. También escribió ensayos y media docena de novelas juveniles bajo el seudónimo de P. B. Kerr. Títulos como 'El enigma de Akenatón', 'La Djinn Azul de Babilonia' o 'La cobra rey de Katmandú' agrupadas en la serie 'Los hijos de la lámpara'. «Escribír thrillers muy violentos, también sirve para escribir para los niños; les gusta cuando da miedo», dijo en un ocasión.

Firma habitual en medios británicos como Sunday Times, Evening Standard y New Statesman, antes de triunfar Kerr fue señalado por la revista 'Granta' como uno de los 20 jóvenes autores británicos más prometedores de la década de los ochenta.

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