La comisaria Capestan, suspense y comedia

La escritora Sophie Hénaff./Emilio Naranjo (Efe)
La escritora Sophie Hénaff. / Emilio Naranjo (Efe)

La escritora Sophie Hénaff publica 'Aviso de muerte', la segunda entrega de su policía, que recupera el género de la novela negra con humor

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Introducir gotas de humor en una novela negra implica un riesgo que no todos los autores superan con éxito. Pero Sophie Hénaff ha salido airosa del desafío con los casos de Anne Capestan, una comisaria de la Policía que lidera a un grupo de agentes estrafalarios. Hénaff publicó en 2015 la primera entrega de la serie, 'La brigada de Anne Capestan', que le dio premios y reconocimientos, como el Polar o el Arsène Lupin, y ahora vuelve a las librerías con la segunda parte, 'Aviso de muerte' (Negra Alfaguara).

«Tengo mucho cuidado de no dejarme llevar por el humor. La prioridad es siempre la historia. De hecho, he escrito páginas y páginas con bromas que al final las he eliminado para no alargarme», explica la autora francesa. «Hay que mantener el equilibrio de manera natural», remacha la renovadora de un género, la novela negra con humor, «que había quedado desfasado desde hace décadas».

De alguna manera, Anne Capestan es el reflejo de la personalidad alegre de su creadora. Aunque la protagonista tiene un pasado oscuro, «siempre está sonriente y luminosa como un lucero». «Le encanta tener buena voluntad y coger los casos sin perjuicios y a la hora de liderar, no le gusta la autoridad mediante la fuerza, sino el acuerdo», explica Hénaff, cuyo personaje trabaja con hombres «a los que no tiene nada que demostrar». «Pero es cierto que las mujeres deben ser mucho mejores que los hombres para conseguir los mismos logros laborales», denuncia.

Humorista ella misma, lectora de libros de humor («cuando descubrí a Astérix fue la revolución») y periodista en 'Cosmopolitan' («la más graciosa de las revistas femeninas»), escribir novela negra ha sido un «salto mortal divertido», bromea Hénaff, que se identifica con un estilo 'noir' propio del Sur de Europa frente a la exitosa novela negra escandinava. «Sin duda, en los países mediterráneos el género es más cálido. De hecho, reconozco que me cuesta mucho leer novelas del Norte de Europa porque no me gusta su sordidez y no me dejan dormir», asegura. Y es que sorprende que una autora de 'thrillers' reconozca que soporta «muy mal» la violencia. Entre sus referencias están Fred Vargas, Daniel Pennac o Daniel Silva, y también los superventas Elena Ferrante, Ken Follet, John Grisham o Stephen King. «Cuando descubro a un autor, me leo toda su obra y después paso a otro», revela.

Igual que el griego Petros Markaris, Hénaff cree que la crisis económico que ha padecido la Europa mediterránea durante la última década ha sido territorio abonado para el éxito de la novela negra. Pero la llegada al poder en su país de Emmanuel Macron o la amenaza yihadista pueden seguir proporcionado argumentos para el 'noir'. «Macron ha levantado su imagen sobre la buena voluntad, el optimismo. ¡Me ha copiado! Capestan también forja su carácter en el optimismo», ríe Hénaff, que anuncia una tercera entrega de su investigadora, aunque actualmente escribe otro libro que no tiene que ver con la comisaria.

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