Las Provincias

'La red oscura', un ensayo sobre los peligros de Internet

  • Eduardo Casas explica en su libro cómo persigue la policía los delitos tecnológicos

El escritor y policía Eduardo Casas Herrer, miembro de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía y especializado en la lucha contra la explotación sexual de menores, ha publicado 'La red ocura', un libro en el que explica con claridad qué es la "deep web o dark net". En realidad, es todo aquello que no aparece en los buscadores. Una pequeña parte de esa red oscura es de contenido delictivo y el autor cuenta desde su experiencia profesional cómo se persiguen y se sacan a la luz los delitos de ese universo desconocido.

¿Hay que tener miedo a la web profunda o la red oscura? ¿Es, acaso, como pasear por los bajos fondos de una ciudad? ¿Hemos de cuidar nuestra confianza en la red? No solemos pararnos a pensar cómo funciona un motor de búsqueda de Internet y, precisamente, en su manera de actuar se encuentra su punto débil: la araña. Por mucho que se esfuerce el robot, hay lugares a los que no es capaz de llegar porque no está diseñado para ello. Y de esa red oscura a la que no puede acceder solo es visible el uno por ciento, el resto está escondido, como si de un iceberg se tratara.

«La inmensa cantidad de Internet que no nos muestra Google no es mala por necesidad ni esconde delitos. Por otra parte, muchos delitos se gestan y ocurren en la Internet conocida —basta poner determinados términos en un buscador para encontrar horrorosa pornografía infantil, por ejemplo—. No hay, por tanto, que tenerle miedo per se a lo desconocido. Por supuesto, a veces sí que hay una parte que busca y desea la oscuridad. Y la ha habido desde que existe Internet», explica el policía Eduardo Casas Herrer, también miembro permanente del Grupo de Expertos en Identificación de Víctimas de Interpol, que se encarga de la localización de niños explotados sexualmente en Internet y de sus agresores, y profesor de Criminología.

Negocios ilegales, tráfico de armas y de productos, muertes retransmitidas, pornografía infantil… toda clase de delitos conforman el lado negativo de Internet; un pozo sin fondo que se abre desde nuestras pantallas. «Los delincuentes, y también aquellas personas celosas de su intimidad, han migrado a sistemas sofisticados, como la red TOR, cada vez más popular, más sencilla y ágil. Lugar para venta de drogas, de armas, ataques a páginas web, robo de tarjetas, espionaje industrial y militar... y también refugio de conspiranoicos y hasta el sitio en que se fraguó la Primavera Árabe y donde se ocultan los disidentes de los países sin libertad, desde Cuba hasta China», dice el autor.

'La red ocura' no habla solo de los peligros que se esconden en las sombras de Internet y del cibermiedo, también explica cómo se lleva a cabo la persecución de los delitos tecnológicos. «Hasta que no existe un método para delinquir no se puede luchar contra él. La policía se debe esforzar para ir tan solo un paso por detrás y no dos, gracias a su formación continua y al esfuerzo dedicado», sentencia Casas Herrer.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate