Las Provincias

La escritora Carmen Posadas. :: carolina roca
La escritora Carmen Posadas. :: carolina roca

Carmen Posadas: «Cualquier tiempo pasado no fue peor ni mejor. Las conductas se repiten»

  • La autora presentará su última novela, 'La hija de Cayetana', el próximo jueves 10 de noviembre en Aula LAS PROVINCIAS

  • Carmen Posadas Escritora

Carmen Posadas (Montevideo, 1953) rastrea la historia de María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo, duquesa de Alba y una de las mujeres más poderosas de finales del siglo XVIII y principios del XIX para trazar un retrato sobre la vida cotidiana y las cuitas políticas de la España de aquella época. Por la última novela de la ganadora del Planeta transitan reyes (Carlos III), militares (Godoy), pintores (Goya), aristócratas, gentes del teatro y exploradores. 'La hija de Cayetana' se presenta en Aula LAS PROVINCIAS, que se celebra el próximo jueves, 10 de noviembre, a las 19 horas en el Palacio de Colomina.

En 'La hija de Cayetana' fija la mirada en la adopción de una niña mulata de la Duquesa de Alba, María Teresa de Silva Álvarez de Toledo, pero nos referimos a la que ostentó el título en el siglo XVIII. La niña figura en dos obras de Goya. ¿Fueron los cuadros los que le inspiraron la novela?

Me pasó algo muy curioso. Conocía un óleo muy pequeñito, de tamaño folio, en el que aparece jugando con una señora mayor. Vi esta pieza en casa de un coleccionista privado y entonces pensé que la niña era fruto de la imaginación de Goya. Hace tiempo una amiga me dijo que la duquesa de Alba, que todo el mundo piensa es la maja de Goya, tenía una hija negra y me contó la historia. A partir de ahí, empecé a indagar. A la duquesa, que no podía tener hijos, le entregaron a esa niña, porque en la segunda mitad del siglo XVIII se regalaban esclavas como lo más natural del mundo, aunque ahora resulte chocante. La duquesa prohijó a María de la Luz y la convirtió en heredera.

¿En la documentación contó con el apoyo de la actual Casa de Alba?

Conozco de hace años a Carlos Juan Fitz-James-Stuart y Martínez de Irujo. Me permitió ver el testamento y tuve acceso de otros documento de la Casa de Alba. Estoy muy agradecida por su colaboración.

La vida de la duquesa sirve para desgranar la personalidad de Cayetana. ¿Cómo era?

Ella era una mujer libre, poderosa y con mucho dinero propio. Era dueña de su fortuna y de su destino. Aparentemente frívola, muy castiza y de gustos incluso marginales. Sentía simpatía por toreros y cómicos. Tenía un gran corazón y sólo así se entiende la relación con la niña.

¿La última duquesa de Alba se parecía en algo a la protagonista de su libro?

En las grandes familias era importante tener un heredero. La protagonista de 'La hija de Cayetana' era hija única. Sin descendencia se extinguía la rama clásica del apellido Álvarez de Toledo. Se casó con su primo para conservar el apellido y fueron los primos segundos quienes heredaron el título por lo que la consanguinidad entre la duquesa de Alba que falleció en noviembre de 2014 y la de la novela es remota. Fueron mujeres inteligentes. Hace 20 años la duquesa escribió un texto sobre su antepasado y en el texto se identificaba con ella.

En 'La hija de Cayetana' traza un retrato de las mujeres de la época.

Me plantee el libro como la historia de dos madres. Una que no puede tener hijo y lo encuentra en la hija de una mulata. Y la historia de una esclava a la que le roban su hijo para convertirlo en el de otra persona. Hago una historia de arriba abajo, para mostrar la vida más glamurosa y la más mundana de mitad del siglo XVIII.

La España de finales del siglo XVIII y principios del XIX, ¿era una época atractiva literariamente?

No abundan las novelas ambientadas en esta época, pero en el final del siglo XVIII se fundamenta la base de la sociedad del futuro, dejaban de mandar los que durante siglos y siglos al entrar nuevos actores políticos, como sucede ahora, y se avecinaba una nueva época. Se vivieron momentos turbulentos, que sacan lo mejor y lo peor de las sociedades.

En el país la esclavitud se permitió durante años. Parece que este pasado se ha olvidado, ¿no?

Yo que soy sudamericana, sabía que había esclavos en las colonias pero lo desconocía de las metrópolis. Cervantes se refiere a Sevilla como el damero de Europa porque un 10% de la población era de color, es una cifra considerable. Para mí este dato era nuevo. Los esclavos eran un objeto de lujo en la época que retrato en la novela. Pensamos que la esclavitud es algo del pasado, que se extinguió en el siglo XIX en España, pero lo cierto es que sigue habiendo esclavos en el mundo, como las esclavas sexuales en manos del yihadista Boko Haram. También el siglo XXI ha traído que seamos esclavos de la estupidez, como el móvil o Facebook. No entiendo cómo hemos caído en la tiranía de las redes sociales. Se supone que nos otorgamos herramientas que nos otorgan libertad, pero somos más esclavos.

Comparando la España de hoy con la de su novela, ¿cualquier tiempo pasado fue peor?

Ni peor, ni mejor. Las conductas humanas se repiten y se repiten, algo que resulta muy asombroso. En el país de la novela y en el actual se aprecia una sensación de fin de ciclo. Todo lo que nos parecía intocable, desde la democracia en adelante, está en cuestión. Quién nos iba a decir que el siglo XXI habría guerras de religión, como en la Edad Media, o que el país más poderoso del mundo está a punto de elegir a un caudillo absurdo, xenófobo y machista como Trump.

La mirada del escritor al pasado no sustituye a la de historiador. ¿Cómo se acerca usted a la historia con mayúsculas? ¿Al novelarla todo vale?

Cuando en un libro pone novela, permite al autor hacer lo que le dé la gana. Dumas escribe 'Los Tres Mosqueteros' y se imagina al cardenal Richelieu como un malvado. Es falso, pero Dumas creó a su propio Richelieu. Yo, particularmente, huyo de la tentación de inventar la historia, procuro ser fiel.

¿Por qué se hizo escritora?

Por un trauma de infancia. Era fea, porque tengo dos hermanas rubias y de ojos verdes que, a diferencia de mí, sabían cantar y contar chistes. Yo lo único que hacía era escribir un diario lacrimógeno y ahí empezó todo. Me debo más a mis defectos que a mis virtudes.

¿Una novelista puede tener estrategia para forjar una carrera literaria?

Todo depende de la suerte. Conozco a gente con mucho talento que no tiene éxito y a tarugos con logros enormes. Creo que es el secreto del éxito radica en comulgar con el espíritu de los tiempos, es decir, que lo que un autor escribe coincida con el interés del ambiente.

La crítica literaria, con tanto ruido en redes sociales ,y 'booktubers', ¿existe?

La opinión de los críticos literarios ha perdido mucho predicamento. Ellos eran poco objetivos, ensalzaban una figura o se cargaban a otra de forma arbitraria. Las redes sociales han democratizado la opinión, pero no sólo literaria sino toda. Lo que piense Belén Esteban tiene más eco que las palabras de Vargas Llosa. Es algo terrible.

El último Premio Nacional de Narrativa que recayó en una mujer, Carme Riera, fue en 1995. Esta semana también se ha otorgado el premio Goncourt de Francia que en sus 100 años de historia sólo ha reconocido a once escritoras. ¿Esto es machismo?

Sí. Las mujeres copan la lista de los libros más vendidos, pero en los premios institucionales, da igual sean los Nobel o el Cervantes. Aún existe un machismo residual contra el que hay que luchar.