Las Provincias

Un Shakespeare de andar por casa

José Luis Saiz, en el oratorio interpretando 'El lector de Romeo y Julieta'.::
José Luis Saiz, en el oratorio interpretando 'El lector de Romeo y Julieta'.:: / MONZÓ
  • El valenciano José Luis Saiz lleva a juicio, en un oratorio, a varios personajes que pudieron evitar el trágico final de la célebre pareja

  • Un público de quince personas se sitúa a un palmo de salvar a Romeo y Julieta en un antiguo palacete de la Almoina

valencia. ¿Quién no conoce la historia de Romeo y Julieta? Trágico final el que sufrieron los jóvenes enamorados. Pero, ¿alguien se ha parado a pensar qué provocó ese desenlace? ¿Quién pudo haberlo evitado? ¿Hay culpables? ¿Qué hay detrás de la tragicomedia de Shakespeare? Responder a todas estas preguntas y llevar a escena un juicio con los personajes secundarios de la obra como único actor, no ha sido el único reto para el valenciano José Luis Saiz. La vida cultural en paro, las ganas de oficio y la creatividad llevaron al artista a desarrollar las representaciones teatrales en su propia casa donde debía enfrentarse al público cara a cara.

Así nació 'El lector de Romeo y Julieta', una original idea que da una vuelta más a la clásica versión. El espectador será testigo directo del desarrollo de la tragedia. El análisis sociológico de cada personaje lleva al público a crear su propio juicio de valor. Pero el ingrediente clave es la cercanía. Es una obra cercana de principio a fin. Tan solo un palmo separa al actor de los asistentes que pueden acudir a cada representación, quince para ser exactos. Y todos en la misma habitación, consiguiendo así «que se sientan parte de la obra», declara el actor.

«La experiencia es brutal, tanto para ellos, como para mí. Ser capaz de verles los ojos, de sentir si están nerviosos o agitados es algo que un teatro convencional no puede llegar a ocurri», así se siente Saiz cada vez que da vida a los nueve personajes que componen esta creación. Un sólo actor para varios protagonistas, Burulú se le llamaba en la época. Una tarea nada fácil, sin cambios de vestuarios ni decorados en los que apoyarse. Sólo, en estado puro. La gestualidad y el cambio de tono es su única arma para dar vida hasta a tres personajes a la vez.

Hace tres años que comenzó en Madrid. El actor junto a un gran equipo de profesionales con una larga trayectoria detrás, convirtió el 'sexto derecha', su casa, en una pequeña sala de teatro. «La gente entraba y se sentaba en mi salón, como si estuvieran en su propio hogar siendo lectores y críticos del texto. A partir de ahí empieza todo», confirma el autor. Ahora, en su primera incursión fuera, «buscaba un sitio especial». «Soy valenciano, quería ir a mi tierra y tenía el lugar idóneo a donde acudir», confiesa.

En pleno centro histórico, en la Almoina, Calle Palau número 13, puerta 3. Una antigua casa palacio de los duques de Montortal, convertida en una finca familiar donde se conservaron algunos elementos de la época, es hoy el escenario valenciano de esta obra. «Cuando vi la representación supe que el oratorio que tenía en nuestra casa era el sitio idóneo si venían a la ciudad. Y ahora, aunque estemos viviendo ahí, abrimos las puertas a todo el que quiera disfrutar de esta genialidad», explican los propietarios.

El oratorio, tal cual estaba y sin ningún retoque, no podía pasar desapercibido, tenía que tener su propio papel en 'El lector de Romeo y Julieta'. Por eso, se decidió modificar el guión y hacer de él la celda de Fray Lorenzo, máximo protagonista de la función que le viene como anillo al dedo alojarse en un sitio como tal. Allí acudirá el lector a reflexionar y comenzará todo. En un lugar místico e íntimo donde «nadie se podrá esconder», alegan los miembros del equipo.

El que poco puede ocultar es Saiz. A pocos metros, que en ocasiones se convierten en centímetros, tiene a las primeras filas de espectadores. Debe esforzarse para ser lo más verosímil posible a la realidad. «Para interpretar tan cerca de ellos he entrenado, menos mal que mi larga carrera en teatro clásico me ha hecho enfrentarme a muchas experiencias intensas, pero sin duda que como esta ninguna», relata el autor. Ha tomado como referencia las técnicas de cine, para exagerar lo menos posible, modular su tono de voz para que no fuese «atronador» y jugar con la intensidad de la obra «por si hay algún despistado, captar su atención». «Soy un actor al que le gusta salir de su zona de confort, me gustan los retos y ponerme a prueba día tras día para mantenerme vivo», revela Saiz.

Un interprete «ambicioso, no por triunfar, sino por mejorar». Por eso, para continuar cerca de los asistentes hasta el final, tras la representación los convoca en el bar más cercano para tomar un café e intercambiar opiniones de 'El lector de Romeo y Julieta'. «Nos gusta el coloquio de después para empaparnos de sus dudas, sus conclusiones y así aprender con ellos», afirma el equipo. «Además, el público valenciano es bastante sincero, con pocos prejuicios y si le gusta te lo dice y sino también», opina Saiz.

El éxito en Madrid fue indudable pero él quiere que triunfe aquí, en su querida Valencia, porque «esta ciudad se merece una cultura digna. Que aparezcan este tipo de cosas innovadoras pienso que le viene muy bien para recuperar al público de teatro que tanto se ha perdido en estos años de bajón», manifiesta el protagonista.

Durante tres semanas se representará este espectáculo.

Hasta el 29 de octubre los viernes y sábados a las 8 de la tarde en el centro de Ciutat Vella estará 'El lector de Romeo y Julieta'. Una propuesta valiente para un público intrépido.