Las Provincias

Esto no es un disco

 Al fondo, el más allá.  La gran familia de Arthur Caravan. :: DP Chaigneau
Al fondo, el más allá. La gran familia de Arthur Caravan. :: DP Chaigneau
  • La formación alcoyana sigue buscando en los elementos culturales más variados su fuente de inspiración

  • Arthur Caravan publican 'Major propòsit', un trabajo repleto de vericuetos en los que vale la pena bucear

valencia. La reiteración simula llevarnos a un estado acomodado. A base de repetir que la música valenciana vive una suerte de edad de oro creativa, cuya magnificencia es inversamente proporcional al interés que parece despertar en buena parte de la ciudadanía, parece que bajamos el listón de lo que se debería considerar más que recomendable. Nada más lejos de la realidad. 'Major propòsit' (Música de Telers), el tercer disco de los alcoyanos Arthur Caravan, es una buena muestra de ello. Arte ideado desde parámetros creativos de altura, al servicio, no obstante (o, tal vez, por ello), del disfrute, casi inmediato, del oyente. ¿Es posible danzar mientras Rimbaud y Magritte se agitan nerviosos en medio de la sala? Toni Blanes, Pau Aracil, Jordi Richart y Pau Miquel Soler son capaces de conjugar los elementos para que así sea. Tal vez esa sea la razón por la cual han construido (con la colaboración a la producción de Dalmau Boada) uno de los discos valencianos más recomendables del último lustro.

Desde el mismo instante de su gestación, hubo que andar con cuidado a la hora de desmenuzar los entresijos que circundan y corren por las venas de este proyecto. Desde el mismo instante de su gestación, decimos, porque aquel bautizo que cristalizó en el nombre de Arthur Caravan, ya vino impuesto por una referencia cultural no fácilmente localizable, la de un díscolo sobrino de Oscar Wilde que ejerció, entre otras cosas, de poeta y boxeador. Porque, desde el mismo instante de su gestación, en la obra de este grupo se adivinan referentes externos que tienen que ver con varios campos de la cultura. ¿Proceso natural, o inconsciente? «No creemos que sea una cosa premeditada, pero sí es cierto que nos gusta mostrar y jugar con referentes que en un principio no tienen ninguna relación con la música; pero lo hacemos de manera natural, de la misma manera que la música ya muestra por sí de qué fuentes bebe. Entendemos que podamos parecer, a veces, un grupo pedante, pero creo que no se trata de eso, sino de homenajes y deudas sinceras», asegura Pau Miquel Soler, pilar maestro del proyecto, y autor de las letras de Arthur Caravan.

Las deudas sinceras pendientes, una vez devorado 'Major propòsit', demuestran ser todavía muchas y variadas. En esta ocasión, como apuntábamos, ha sido el universo de René Magritte el que ha ayudado a acabar conformando los temas. Por su parte, Rimbaud ha sido el culpable de inspirar uno de los temas más brillantes de la trayectoria del grupo, 'Entreacte': «Magritte está presente no sólo en los títulos de las canciones, sino en buena parte de la orientación lírica de algunos temas, especialmente de 'La gran guerra', 'El mes enllà' y 'Le mal du pays', donde, de alguna forma, se ha dado 'letra' a las imágenes de Magritte. Esto ha sido posible, en parte, por la peculiaridad del artista, que, más que un pintor, es un pensador con imágenes; un poeta gráfico. La idea, matizamos, no era la de hacer un disco temático, pero sí la de crear una especie de relación triangular y abierta entre imagen, música y texto, donde explorar significados».

Sumergirse en una criatura sonora de Arthur Caravan, de esta manera, es una suerte de atractiva aventura que despierta la curiosidad del oyente. No se trata, tan sólo, de escuchar; se trata, también, de buscar, serpentear, adivinar... y encontrar más o menos facilidades (instantes de 'La gran guerra' remiten, claramente, al 'Day Tripper' de The Beatles) a la hora de descubrir aquellos secretos escondidos: «Nos gusta que la gente reconozca nuestros referentes, y, si no los conocen, que lo hagan porque todo siempre forma parte de un sistema más amplio: La cultura. Volviendo al tema de antes, es lo que pretendemos con este trabajo. Hacer un disco 'conceptual' sobre Magritte podría haberse convertido en una cosa muy obvia, pero no... Nosotros invitamos sutilmente a que, quien quiera investigar, vea el cuadro para complementar la escucha de la canción y que saque sus propias conclusiones e interpretaciones. Al fin y al cabo, el arte trata de estimular la imaginación».

Además, las ilustraciones de Àngela Tarrazó también acaban convirtiéndose en complemento ideal para tratar de enfrentarse a los textos. Textos y diseño que, evidentemente, han de apoyarse en un elemento sonoro que demuestra que aquel aclamado 'Wegener' (junto a Hugo Mas) podría considerarse una especie de pausa en el camino, y que 'Major propòsit' retoma las cosas donde las dejó 'Atles enharmònic'. Algunos elementos marca de la casa (lo folk, lo experimental) conviven ahora con líneas y riffs que remiten a ritmos negros, como muestra la adictiva 'Entreacte' («es muy divertido poder decir atrocidades apocalípticas, como la letra de Rimbaud, mientras la gente mueve el pie»), mientras el mensaje textual se balancea, constantemente, entre el pesimismo y la esperanza: «Obviamente, no vivimos en el mejor de los mundos posibles. Por otra parte la vida se quiere, se quiere la belleza, y eso no es incompatible con la angustia o el asco. El amor y la fortaleza son necesarias para hacer de esta especie de infierno un lugar medianamente agradable».