Las Provincias

La furia del lector asesino, según Stephen King

Stephen King.
Stephen King. / Maja Hitij (Efe)
  • 'Quien pierde paga' es la segunda entrega de la trilogía criminal que el rey del terror inició con 'Mr. Mercedes'

  • En medio siglo de carrera ha vendido más de 400 millones de copias de sus 50 novelas, muchas llevadas al cine

 Hace dos años que el rey del terror, Stephen King (Portland, Maine, 1947), saltó al género policíaco con 'Mr. Mercedes'. Fue la primera entrega de una trilogía negra y criminal protagonizada por el detective retirado Bill Hodges que, para gozo de su legión de lectores, continúa ahora con 'Quien pierde paga' (Plaza & Janés). "Despierta, genio", es la imperativa y prometedora primera frase de esta intriga sobre la terrible venganza de un lector asesino, un 'killer' que lleva al límite su obsesión por un escritor solitario.

John Rothstein es el genio de esta historia. Un autor de prestigio retirado hace 20 años, huraño y alérgico a los medios, como J.D. Salinger, y creador del personaje de Jimmy Gold. Se enfrentará a la furia de Morris Bellamy, lector que no perdona a Rothstein que dejara de escribir ni que dedicara al rebelde Gold a trabajar en la publicidad, condenándolo a una vida gris y de clase media.

Pelirrojo, de ojos verdes con "las clásicas facciones de un joven bostoniano de origen irlandés", el furibundo lector asesino, cuyo lema es "no hay mierda que importe una mierda", decide matar a Rothstein y asaltar su caja fuerte. Se llevará el dinero y los casi 200 cuadernos de notas que encierran nuevas aventuras sobre Jimmy Gold y otros originales inéditos de Rothstein.

Una pirueta llevará a la cárcel al nihilista Bellamy al día siguiente de esconder este tesoro. Lo hallará décadas más tarde Peter Subers, un chico que tratará de salvar a los personajes que conocimos en 'Mr. Mercedes' del vengativo y trastornado Morris, libre tras pasar tres décadas y media entre rejas, y con su instinto asesino intacto.

"Un buen novelista no guía a sus personajes: los sigue. No crea incidentes; observa mientras ocurren y luego escribe lo que ve. Un buen novelista es consciente de que ejerce de secretario, no de Dios" aclara a sus lectores el autor de éxitos como 'El resplandor', 'Carrie' o 'La cúpula'.

Vuelve a demostrar King la pertinencia de su apellido. Como Bruce Springsteen es el 'boss' en el rock, él es el rey en la literatura popular. Explorador de todos los mecanismos del horror y el suspense, es uno de los escritores mejor pagados y más leídos del planeta. Ha publicado medio centenar de títulos de los que ha vendido más de 400 millones de copias y que han dado lugar a casi cuarenta películas y a series como 'La cúpula' adaptada a la televisión por Spielberg.

La trilogía, de la que habrá miniserie televisiva, se cerrará con 'End of watch', publicada ya en el mercado anglosajón y que en julio encabezó la lista de libros más vendidos de The New York Times durante varias semanas. King dedicó 'Mr. Mercedes' a James M. Cain, autor de clásicos de serie negra como 'El cartero siempre llama dos veces', y dedica 'Quien pierde paga' a John D. MacDonald, de quien siempre se ha confesado admirador

Rico, gafe y politoxicómano

A pesar del éxito universal, King mantiene a sus 69 año su vida familiar en su Maine natal, uno de los parajes más apacibles de Norteamérica que en sus novelas se torna sangriento, siniestro y terrorífico. Tras sus galácticos récords de ventas se esconde un escritor torturado y un padre de familia hipersensible que juega al béisbol con sus amigos de la infancia y regatea la curiosidad de los medios. Su éxito no ha conjurado, con todo, su mala suerte. Una enfermedad ocular lo tuvo al borde de la ceguera y un brutal atropello al borde de la muerte.

Educado en el campo, King es el segundo hijo de Donald y Nellie Ruth Pillsbury King. Su padre abandonó pronto a la familia y él y su hermano David vivieron con su madre. Fue un joven huraño, "excéntrico, lector empedernido, que siempre iba en zapatillas de andar por casa, fuera invierno o verano", según lo retrata uno de sus profesores en el documental 'Stephen King: resplandor en la oscuridad'. Lo realizó David Stewart en 1999 e incluye una de sus raras entrevistas en la que King habla de su adicción al alcohol y a las drogas, -que nunca interfirieron en su trabajo- o de la degeneración macular que casi lo deja ciego.

Pinchadiscos y roquero aficionado junto a Matt Groening, creador de los Simpson, tras algún bache en los 90 se recuperó en la primera década del nuevo milenio sin dejar de ser maltratado por la vida. Una furgoneta lo atropelló en 1999. Necesitó cinco operaciones para recuperarse. Conjuró sus fantasmas destrozando la furgoneta de marras -que había comprado- con un bate de béisbol.

En su segundo año de universidad empezó a publicar una columna semanal para el diario 'The Maine Campus'. Se licenció en inglés en 1970. Escritor nocturno y de fin de semana, vendió su primer cuento a una revista de gran tirada en 1971, poco después de graduarse y casarse con la también escritora Tabitha Spruce. Vivían en una caravana. Trabajó de mozo en una lavandería antes de ser maestro de secundaria.

En 1974 inaugura su ascendente carrera con 'Carrie' y 'El misterio de Salem's Lot' y los relatos de 'El umbral de la noche'. A mediados de los 70, los King cambian Maine y por Boulder, Colorado, donde Stephen escribe 'El resplandor' que el genial Stanley Kubrick convierte en clásico del cine. De vuelta a Maine escribe 'La danza de la muerte' y 'La zona muerta' y encadena éxitos como 'Justo antes del amanecer', 'Cell', 'La historia de Lisey', 'Blaze', 'Duma Key' y los volúmenes de la serie 'La torre oscura'.

Éxitos que repite en el cine, con películas como 'Christine', 'Cujo', 'Cementerio de animales' -con guión de King y un cameo-, 'Misery', 'La milla verde' y 'Cadena perpetua'. También apareció en 'Los caballeros de la moto', en la serie 'Creepshow', cuyo guión escribió, y 'La rebelión de las máquinas', que también dirigió.